Aún existe la discriminación en Colombia, en Barranquilla y hasta en el almacén «Tierra Santa»
Por: Melissa Ochoa
Un triste caso de discriminación fue registrado el pasado domingo en horas de la tarde en uno de los almacenes de cadena «Tierra Santa» de la ciudad de Barranquilla, cuando una joven en situación de discapacidad fue impedida para entrar al lugar por orden de la administración.
Lo que pudo haber sido un problema de comunicación entre un asesor comercial y la usuaria terminó en una penosa discusión entre la joven afectada y el administrador del lugar, de origen extranjero. La situación se presentó en el local situado en el concurrido «Paseo de Bolívar» en el centro de la capital del Atlántico.
En un vídeo realizado de manera improvisada por la usuaria atropellada por los encargados del almacén, se logra percibir la tensión del momento. La afligida por el hecho exige una respuesta pública ante los hechos ocurridos, porque no es posible que con todos los avances en materia de facilitar el acceso a las personas con discapacidad a todos los sitios posibles, se sigan presentando estos casos lamentables.
Y es que no se trata de un caso de «Usted no sabe quién soy yo» sino de un Ustedes no conocen cuales son los derechos de un ciudadano.
Una chica echada para adelante e inteligente
Con 26 años de edad, Geraldine Martinez Mantilla, es Ingeniera Industrial de la Universidad del Norte de Barranquilla, es fiestera, amigable, quienes la conocen saben que le gusta una cháchara como a cualquier persona alegre, por eso que la ignoren para darle un mensaje que compete directamente a ella le molesta sobremanera, como a cualquier mortal, sea del color que sea, credo, sexo o estado físico.

Geraldine Martinez Mantilla «Aún hay discriminación en Barranquilla y Colombia hacia las personas con discapacidad, seguimos luchando por nuestros derechos»
Para ella su condición de discapacidad nunca ha sido un impedimento para disfrutar su vida, ni eso la frena de entrar a los partidos en el Metropolitano, ni dar vueltas de arriba abajo en Transmetro, pese a la limitada oferta de movilidad en transporte público que posee la ciudad o la falta de andenes y caminos especializados, una situación que más que excluyente se vuelve inclusiva cuando tanto Geraldine como cualquier otro peatón no tienen más camino que la carretera a expensas de los riesgos del tráfico porque no hay por donde andar si no vas en un carro.
Por eso cuando el domingo en la puerta de Tierra Santa, un almacén que se caracteriza por su rápido crecimiento comercial, de venta de ropa a bajos precios y en donde se suelen ver a mujeres con cabeza cubierta atendiendo a los usuarios, una empleada barranquillera y de perfecto español la abordó de manera despectiva y casi sin saber como hablarle para exigirle que saliera del almacén, la reacción de indignación de Geraldine no tardó en llegar. No solo se vio en la penosa tarea de perseguir a la empleada que buscaba con ahincó alguna especie de traductor que pudiera traducir a Geraldine lo que ella intentaba informarle, mientras la joven le repetía «Soy una persona, dime que yo te puedo entender» hasta que dijo lo que resulta incomprensible para muchos en las redes sociales y en quienes estaban presentes en el lugar: «Es que aquí no puedes entrar con silla de ruedas, es un orden del administrador».
Un simple ¿Por qué no? Con lágrimas en los ojos y furia nunca tuvo una digna respuesta, y ante la mirada de todos decidió comenzar a grabar como prueba de los hechos, ante la infame situación Geraldine se mantuvo al margen de la exigencia del lugar no sin antes exigir las razones y exponer sus descontento, que estaba lejos de ser una sugerencia para ser más bien una denuncia social en favor de las personas que tienen alguna condición de discapacidad, al final fue abordaba por el administrador del local, de quien hasta el momento se desconoce su nombre y tampoco ha dado una respuesta o una disculpa publica, aún cuando el video ya es viral en la ciudad de Barranquilla, y posiblemente pronto lo será en el país, porque tal como lo dijo su afectada, «en Colombia todavía existe la discriminación».

Bella y activa en todo lo que tenga que ver con sus sueños, Geraldine no es esclava de la palabra limites, aquí posando en la cancha de Tenis de la liga de la que forma parte.
Geraldine fue además parte del equipo de proyecto «Mi Parte, Tú Parte», el Censo o Registro de Personas con discapacidad de la Alcaldía Distrital, es jugadora de Tenis de la Liga de Tennis del Atlántico en su tiempo libre y es una defensora de los derechos de las personas con discapacidad en la ciudad y una luchadora de la vida, que no la frena nadie, ni siquiera sus pies.
Las Palabras de Geraldine
Esto me pasó en el día de ayer en Tierra Santa paseo Bolívar… cuando iba a dejar mis cosas en el paqueadero, salió una empleada del lugar a decirle a mi acompañante algo que no lograba escuchar, yo le dije: «nena que pasa, yo soy una persona y te puedo escuchar», la empleada simplemente me ignoró y le decía nuevamente algo a mi acompañante, me miraba como si no tuviera la capacidad intelectual para entenderla … le repetí con tono fuerte «nena qué pasa, soy una persona y te puedo escuchar», fue allí cuando me prestó atención y me dijo que «estaba prohibido que entrarán personas en silla de ruedas al lugar». Sin entender la situación le pregunté por qué, no me supo responder y sólo me dijo que eran órdenes de la administración. Al ver mi rostro de inconformidad dijo que iba hablar con el supervisor. Sale a los 5 minutos y me vuelve a decir que no podía entrar al lugar y simplemente se fue… a los 5 minutos se acerca supuestamente la secretaria del administrador y me dice «te pido que te retires no pueden entrar personas en silla de ruedas al lugar. Nuevamente le pregunté por qué, y me dice que el administrador lo tiene prohibido, le dije que por favor saliera el administrador y me lo dijera él mismo, y no daba la cara… luego me alteré demasiado y alguien me estaba haciendo el favor de buscar la policía, no sabía qué hacer o cómo actuar, me parecía absurdo y demasiado discriminatorio que me digan que no podía entrar… luego comencé a grabar el video, después de que me grabé contando lo ocurrido me mandan a decir que puedo entrar (con tono como diciendo, si te estas muriendo de las ganas de entrar, entonces entra)… no entré y me quedé allí intentando tranquilizarme… luego sale el administrador con una voz cínica a decirme que podría entrar y según él me había dicho que no porque el espacio era muy reducido, antes no me habían dado razón, y era una total mentira que el espacio era reducido.
Pdta: me veo desarreglada en el vídeo, favor hacer caso omiso a mis fachas.











