Este jueves se posesionó en sesión virtual. Declaró sentirse apenada por llegar de esa manera a ocupar la curul de su mentor político.
Por Chachareros

Álvaro Uribe Vélez, renunció a su curul en el Senado para defenderse a campo abierto.
En la sesión plenaria virtual que se llevó a cabo este jueves en el Senado de la República, Milla Patricia Romero se posesionó como nueva congresista del Centro Democrático en reemplazo del ex presidente Álvaro Uribe Vélez.
El ex mandatario renunció a su curul luego de que la Corte Suprema de Justicia dictara medida de aseguramiento en su contra, dentro del proceso que se le adelanta por presunta manipulación de testigos.
Durante su posesión, Romero afirmó que tiene sentimientos encontrados tras haber asumido este reto en las circunstancias que hoy está viviendo su máximo líder, quien está detenido por orden del alto tribunal.
“No puedo decir que llenaré el espacio que deja el presidente Uribe, pues éste, además de pertenecerle a él, es el que él ofreció y compartió con todos los colombianos, como la gran mayoría lo reconoce”, sostuvo.
Dijo que su tarea será defender la visión del ya exsenador Álvaro Uribe Vélez, a quien reconoció como uno de los “estadistas y líderes más representativos de Latinoamérica”.
“Me inspira su lucha constante por la libertad y el orden, su lucha contra la corrupción, convencida de la necesaria derrota del narcoterrorismo en búsqueda de una paz sin impunidad”, indicó.
Milla Romero dijo que desde el Senado trabajará sin descanso para impulsar los objetivos que se ha trazado el Gobierno del presidente Iván Duque, junto con el Centro Democrático.
Además, impulsará los proyectos que venía liderando el ex presidente Álvaro Uribe desde el Senado, como el que pretende convertir el Ingreso Solidario en una política de Estado permanente, el bono solidario para los recién nacidos y una iniciativa para que los delitos contra los recursos naturales no sean considerados como políticos.
Uribismo golpeado
Como dice un disco vallenato, “cuando el hombre está de malas hasta los amigos más queridos se le alejan”. Eso le está sucediendo a Uribe. Porque hasta en su propia tierra, Antioquia, se le desintegran las mayorías que mantenían el control en Hidroituango. Y a sus principales alfiles en la junta directiva de la desdichada megahidroeléctrica, los tienen de trompo de poner en el Concejo de Medellín, y hasta les llevaron un queso holandés de seis kilos “para que coman todas las ratas” que se enriquecieron con los sobrecostos del ambicioso proyecto en el municipio de Ituango.











