El Presidente Santos es optimista. “Hace unos minutos se anunció, desde Caracas, que el próximo 27 de octubre comenzará, en Ecuador, la fase pública de la negociación con el Eln”.
Por Chachareros/Servicio SIG
El mandatario colombiano explicó que para que esto se pudiera dar, “fue fundamental que se hubiera iniciado el proceso de liberaciones, de forma que no haya nunca más secuestrados por el Eln en Colombia”. Resaltó que se decidió iniciar las negociaciones discutiendo simultáneamente dos puntos de la agenda: la participación ciudadana y las acciones y gestos humanitarios que se deben dar para ayudar a construir la paz.
En su alocución de este lunes a los colombianos, el Presidente Juan Manuel Santos afirmó que, en efecto, los avances en el proceso con el Eln permitirán una paz completa para el país.
El Mandatario recordó que con el Eln se ha venido buscando, desde hace cerca de tres años, una negociación para acabar el conflicto armado también con esta guerrilla.
Al respecto indicó que “hoy tenemos una buena noticia: hace unos minutos se anunció, desde Caracas, que el próximo 27 de octubre comenzará, en Ecuador, la fase pública de la negociación con el Eln, sobre la agenda que se había dado a conocer el pasado 30 de marzo”.
Explicó que para que esto se pudiera dar, “fue fundamental que se hubiera iniciado el proceso de liberaciones, de forma que no haya nunca más secuestrados por el Eln en Colombia”.

Durante la alocución sobre el inicio de la fase pública de los diálogos con el ELN, el Presidente mostró la carta que le entregó la niña Camila, a nombre de los niños de Pogue (Bojayá), en la que expresan su deseo de paz.
“Hoy mismo se liberó a un arrocero que estaba en manos de este grupo guerrillero”, acotó el Jefe de Estado.
Resaltó que se decidió iniciar las negociaciones discutiendo simultáneamente dos puntos de la agenda: la participación ciudadana y las acciones y gestos humanitarios que se deben dar para ayudar a construir la paz.
El Mandatario agradeció al presidente del Ecuador, Rafael Correa, y al Gobierno ecuatoriano por su “permanente disposición para servir como anfitriones para el inicio de esta fase pública de negociaciones”.
Así mismo, dio las gracias a los demás países que han acompañado hasta ahora el proceso con el Eln y que continuarán haciéndolo en la fase pública: Noruega, Chile, Cuba y Brasil. Igualmente expresó su agradecimiento a Venezuela, que facilitó las reuniones para acordar la apertura de la Mesa de Conversaciones.
“Muchas gracias, finalmente, a todas las personas que participaron para hacer posible esta transición desde la aprobación de la agenda hasta el inicio de la fase pública que hoy se anuncia”, sostuvo.
De acuerdo con el Presidente Santos, en los próximos días se dará a conocer la conformación de los equipos negociadores para esta fase.
“Queridos colombianos: Somos una nación especial, que se crece ante las adversidades y sabe aprovecharlas para encontrar oportunidades. Eso es lo que vamos a hacer ahora para conseguir que la paz, que hemos anhelado tanto, por la que hemos luchado tanto, no se nos escape de las manos. Por el contrario, saldrá fortalecida y ahora que avanzamos con el ELN será completa. Será una paz completa”, concluyó el Presidente de la República.
Palabras a los indígenas

El Presidente Juan Manuel Santos recibió la visita de más de 2.000 indígenas, quienes le ofrecieron su total apoyo para sacar adelante los acuerdos de paz.
Bienvenidos todos, muchas gracias por estar aquí, esta es mi casa y por consiguiente es la casa de todos los colombianos, es su casa.
Estoy muy complacido y muy contento por tenerlos aquí en este momento y con el mensaje que nos traen, me traen a mí, que le traen al pueblo colombiano.
El primer día antes de posesionarme el 7 de agosto del año 2010, antes de ir al Congreso de la República a posesionarme en el Capitolio, me fui para la Sierra Nevada a pedirles permiso a nuestros hermanos mayores, pedirles permiso para asumir el poder.
Lo hice como un gesto de reconocimiento a la importancia que tienen ustedes, el pueblo indígena, que han estado aquí en nuestro territorio más que cualquier otro colombiano.
Recuerdo esa conversación que tuve con los mamos, me dieron un bastón, me dieron permiso de posesionarme y me dijeron: Primero que iba a tener muchas dificultades porque la madre tierra estaba furiosa, la madre tierra había sido muy maltratada durante demasiado tiempo y la madre tierra iba a reaccionar.
Casi que simultáneamente comenzó el Fenómeno de La Niña, tal vez el peor desastre natural que hemos tenido en nuestra historia, más de 3 millones y medio, 4 millones de damnificados.
Y me dijeron; cuide la madre tierra que es la riqueza más valiosa que tenemos, el agua, la naturaleza.
También me dijeron: Presidente si busca la paz la conseguirá, ese fue hace 6 años, les dije; ese ha sido mi propósito hace mucho tiempo y les aseguro que por lo menos voy a ensayar, voy a tratar de buscarla.
Después comenzó esta larga travesía que lleva 6 años, como Presidente, y que terminamos con las Farc el día en que firmamos esos acuerdos en Cartagena, unos acuerdos que van a significar el fin del conflicto y a partir de ese momento la construcción de esa paz.
La paz construcción de esa paz tiene que ser un esfuerzo de todos, un esfuerzo de cada uno de nosotros porque como aquí bien se ha dicho la paz se construye desde los territorios, pero también se construye desde nuestros corazones.
Una persona que está llena de odio, de rencor, de sed de venganza no puede ser portador de la paz ni siquiera en su propio hogar.
Por eso la reconciliación comienza con nosotros mismos, con nuestras familias, con nuestras comunidades, en los colegios, en todas partes.
Y tuvimos un revés, sí, con el resultado del plebiscito, prácticamente hubo un empate técnico, por muy poquitos votos ganó el no, pero yo creo mucho en Dios y creo que eso lo que abrió fue una gran oportunidad, una gran oportunidad para dialogar y ampliar esa paz estable y duradera ahora la podemos hacer más amplia y más profunda. Y en eso estamos.
Ustedes vienen a decirme, siga Presidente perseverando para sacar esos acuerdos adelante y conquistar esa paz.
Tengan la absoluta seguridad que eso es lo que haré.
El Premio Nobel que me anunciaron hace unos días me obliga aún mucho más, lo recibí a nombre de ustedes, de todos los colombianos, de las víctimas y entre las victimas la comunidad indígena ha sido muy importante, muchas víctimas indígenas, también lo recibí como una orden, un mandato de la comunidad internacional que ha apoyado este proceso en forma unánime.
El mundo entero, todo el mundo está observando a Colombia, por eso no podemos defraudar esa comunidad internacional, pero sobre todo no podemos defraudarnos a nosotros mismos.
Tengan la absoluta seguridad que voy a seguir insistiendo con todos, con los del sí, con los del no, con los que no votaron porque yo estoy absolutamente convencido que nos llegó la hora de la paz, que llego un momento en que todos podemos unirnos y comenzar a construir esa paz.
Que va durar mucho tiempo, eso no va a suceder de un día para otro, requiere mucho esfuerzo, requiere tenacidad. Ese mismo esfuerzo, esa misma tenacidad que el pueblo Misak ha tenido durante tantos siglos.
Por eso es nuestra obligación, la de todos, unirnos para una causa que es la más noble y la más sublime que puede tener cualquier sociedad, que es vivir en paz.
Ustedes lo saben muy bien, lo han expresado –Liliana usted lo dijo en palabras muy elocuentes- eso es lo que queremos para Colombia.
No podemos ser el único país de todas las Américas que todavía sigue en guerra, siga con un conflicto armado, siga con una lucha entre hijos de una misma nación, por eso mi empeñó para salir adelante seguirá hoy reforzado con la presencia de ustedes aquí.
Por estos niños, por estos niños, por mis hijos, por los hijos de todos los colombianos, todos tenemos que seguir adelante.
Les agradezco de todo corazón esta manifestación de apoyo de ustedes para lograr que esos acuerdos se puedan concretar y que se puedan concretar ya, no debemos dilatar. El tiempo conspira en contra de los acuerdos.
Tenemos que hacer unos esfuerzos todos para que estos diálogos saquemos el mejor provecho posible pero lo saquemos ya, muy pronto, y en eso estamos empeñados.
En este momento hay varias reuniones entre los del sí y los del no, precisamente buscando esos comunes denominadores que nos permitan comenzar a implementar los acuerdos a la mayor brevedad.
Y tengan ustedes la seguridad de que así como desde el primer día de mi gobierno he tenido muy en alto los derechos de los indígenas, hemos legislado a favor de los indígenas –yo creo que como pocos gobiernos en nuestra historia- seguiré con esa consigna.
Ustedes tienen una posición especial dentro de nuestra Nación, dentro de nuestro territorio, tienen un derecho especial, por lo que les decía al principio: ustedes tienen aquí más tiempo que cualquier otro colombiano.
Por eso aprecio tanto ese gesto que ustedes han hecho de venir a visitarme aquí en mi casa que es la casa de ustedes, y tengan la seguridad de que pronto voy a responder a ese gesto he ir a visitarlos a ustedes allá al pueblo Misak.
Voy a contarle al presidente Belisario Betancur la mención que ustedes hicieron de él el día de hoy, se va a poner muy contento. Él ha sido un gran compañero en esta travesía por la paz, fue él quien hace más de 30 años comenzó el proceso de paz con las Farc, más de 30 años, y que finalmente estamos finiquitando, él es el más contento y por eso se va a poner también muy contento de la referencia que ustedes acaban de hacer.
Por eso, quiero decirles a todos, muchas gracias, muchas gracias, aquí tiene ustedes a su Presidente que trabajará por ustedes hasta el último día de mi mandato, que ahora con este premio que me han dado trabajaré por ustedes hasta el último día de mi vida, porque como ustedes lo han dicho: si la paz es su principio más importante, si la paz es lo que nos debe guiar a todos pues me tendrán como soldado de ustedes por el resto de nuestras vidas. Muchas gracias.











