Debajo de la camiseta de futbolista se escondía un excelente cantante de música urbana.
Por: Francisco Figueroa Turcios
A Will Fiorillo sus padres lo vistieron de futbolista el mismo día en que nació. Su padre, William José Fiorillo, quien fue campeón con la selección Atlántico en la categoría infantil (1987) y Juvenil (1990), además se destacó durante cinco años en el Junior (1990 al 1996), se le metió entre ceja y ceja que su hijo sería futbolista para que continuara sus huellas.
Por eso, antes de nacer Will y cuando estaba seguro que sería varón, William José compró el uniforme de Junior para el recién nacido, y una pelota de caucho de esas que tienen numeritos.
A los ocho años, ya Will Fiorillo formaba parte de Escuela Barranquillera, donde jugaba de delantero mostrando olfato de goleador. Además poseía potencia, fuerte patada y excelente cobrador de tiros libres.
Simultáneamente con la práctica del fútbol Will le fue tomando pasión a la música por influencia de sus padres. Betsy Ojeda cantaba en el coro de la iglesia y William José tocaba percusión. Uno de los primeros regalos que recibió fue la batería, luego la guitarra y más tarde el piano.
La música derrotó al fútbol
El mundo de Will Fiorillo giró en torno a los instrumentos musicales y el balón. Cuando cumplió los 16 años llegó la hora para definirse por el fútbol o la música. “A mis 16 años mi papá me dijo que si me ganaba un concurso de canto que realizarían en Barranquilla, él me apoyaba en la música. Para mi fortuna lo gané con la canción Mi historia de amor, que compuse a los 14 años. Con este triunfo también gané el apoyo de mi padre, así que tuve que elegir entre el fútbol o el canto y, por su puesto, elegí cantar e hice la canción Tú», recuerda Will Fiorillo, sobre la difícil decisión de elegir entre el fútbol y la música.
La música le ganó al fútbol, en el caso de Will Fiorillo. «Tuve la oportunidad de sentir pasión por el fútbol y la música. Cuando estaba en una tarima, entendí que la música me producía más adrenalina que el fútbol. La música me hace feliz, por eso no me arrepiento de haber tomado la decisión de ser un cantante», acota Will Fiorillo, exitoso cantante de música urbana.
En los inicios en el campo musical, Will, cantaba baladas, pero su padre le hizo la reflexión de que aquí en Barranquilla era difícil triunfar en ese género musical, porque tenía poca acogida. «Mi padre fue el encargado de encaminarme a cantar champeta. Convencidos de esta decisión llegamos al estudio de Dj Profeta donde grabé tres champetas para seleccionar una con la que se mostraría como artista de género urbano. La elegida fue Date la vuelta, un featuring con Rey Three Latino», señala Will Fiorillo sobre su primera grabación. Con la canción Date la vuelta fue galardonado, por primera vez, como Artista Revelación de la Champeta, en el Festi Champeta, realizado en Cartagena.
Will Fiorillo en corto tiempo ha logrado resultados exitosos en su carrera de cantante de champeta. Ha grabado cuatro temas musicales. Tras debutar con Date la vuelta, con el segundo tema Se resbaló, se consagró a nivel regional; en su tercera aparición con la canción El capitán dio el salto a nivel nacional y la nueva oferta músical El Curucacao, ratifica sus excelentes condiciones de cantante de música urbana.
Will actualmente comparte su tiempo entre la música y los estudios universitarios, cursa el quinto semestre de Ingeniería Industrial en la Universidad Autónoma del Caribe.













Gracias Figueroa me emociones con tus palabras, Dios te bendiga por siempre apoyarnos, en el fútbol y ahora en la carrera de mi hijo will..