Luego de 15 años, Gilberto, desempolva el excelente programa radial.
Por: Francisco Figueroa Turcios
Gilberto Estor Lara es uno de los locutores que más conoce la letra menuda de la música vallenata. Ese conocimiento lo logró a través de la universidad de la vida.
Desde muy joven cuando estaba en Magangué, su tierra natal, sabía que su proyecto de vida era la radio. Y se fijó como meta hacer un programa radial dedicado a la música vallenata, pero que tuviera su sello personal, que marcara diferencia de los demás espacios dedicado a promocionar nuestro folclor. Nació ‘Así canta el vallenato’.
«Fui el pionero en darle el crédito al compositor de cada interpretación, por cuanto solamente se le mencionaba al cantante y al acordeonero. Además, establecí el estilo de entrevistar a los personajes de la música vallenata para hacer el programa más ameno y que los oyentes conocieran de viva voz de los compositores la historia de cada canción», explica Gilberto Estor.
Logró convertir ‘Así canta el vallenato’ en un programa referente de la música vallenata, de allí que todas las agrupaciones musicales de este género buscaban promocionar sus trabajos discográficos a través de este espacio que tenía sintonía total en el horario de la tarde en Emisora Atlántico, donde sin duda logró difundirse el mayor tiempo.
Quince años después que Gilberto Estor saliera pensionado gracias a su trabajo en la Organización Radial Olímpica, vuelve a retomar su proyecto de vida: el programa radial, Así canta el vallenato. El programa vuelve y juega todos los domingos de 7 a 10 de la mañana por la emisora Latina Stéreo.
«En mi vida había un vacío porque no estaba haciendo una de mis grandes pasiones como es la radio, especialmente mi programa Así canta el vallenato, por eso decidí retornar a mi proyecto de vida. Soy un agradecido de Mike Char y Rafael Páez, que me dieron la oportunidad de obtener mi pensión».
Sin duda Gilberto Estor Lara, sabe y conoce de vallenato, por eso es una gran noticia el retorno del programa Así canta el vallenato. Éxitos.













