En un emocionante esprint final le ganó al polaco Majka, con sostuvo una reñida competencia en el último kilómetro de la etapa. En ocasiones decidieron trabajar como amigos.
Cortesía País de Cali/País de Madrid/AP/AFP/Reuters
El ciclista caleño del equipo IAM, Járlinson Pantano, logró el triunfo más importante de su carrera al imponerse en el esprint al polaco Rafal Majka en la 15ª etapa del Tour de Francia, con llegada en Culoz, donde el británico Chris Froome conservó el maillot amarillo de líder de la general.

Así alternaron el colombiano Járlinson Pantano y el polaco Rafal Majka durante el último kilómetro de la etapa 15 del Tour de Francia.
Pantano y Majka sostuvieron un duelo en el último kilómetro de los 160 que contaba la etapa, después de una numerosa escapada que fue perdiendo efectivos con el paso de los kilómetros. Pantano permaneció adelante en solitario durante unos dos kilómetros, antes de que Majka le diera alcance.
Tercero fue el francés Alexis Vuillermoz, con seis segundos de retraso respecto al dúo de cabeza.
El grupo de Froome y los favoritos llegó algo más de seis minutos después.
La carrera finalizará el lunes en la capital federal suiza de Berna. Esa será la última oportunidad para los velocistas antes de los Campos Elíseos, a los que se llegará el próximo domingo previo paso por los Alpes.
Járlinson, quien ocupa el puesto 27 en la general, se convirtió en el primer vallecaucano en ganar una etapa en el Tour, la carrera de ciclismo más importante del mundo.
La clasificación general se mantiene igual, con Chris Froome como líder y Nairo Quintana en el cuarto lugar, a 2 minutos con 59 segundos.
Járlinson y el sabor del triunfo
A imagen de los ruidosos aficionados colombianos presentes este año en la ruta del Tour de Francia, pero a diferencia de su más célebre compatriota del ciclismo Nairo Quintana, mucho más serio, Járlinson Pantano se hace notar en el pelotón por su constante buen humor, que evidentemente se exacerbó este domingo con su triunfo en la decimoquinta etapa de la ronda gala con meta en Culoz, tras subir y bajar a toda marcha el Grand Colombier.
«Es un sueño hecho realidad«, dijo este domingo Pantano tras lograr la victoria más importante de su carrera. «Estoy repleto de felicidad. He soñado toda mi vida con esto», añadió con una mezcla de emoción y felicidad exhibida con una sonrisa que lleva prácticamente grabada en su rostro.
A una semana de su primera victoria en el Tour en Culoz, al pie del mítico Grand Colombier, el nativo de Cali se distingue de otra manera.
En el ascenso hacia Arcalis, el cielo se le caía encima al pelotón. La tormenta pegaba fuerte y el granizo le daba marco de epopeya a las pedaleadas de los ciclistas en la etapa de Andorra, disputada bajo condiciones dramáticas.
Pero Pantano eligió poner una sonrisa, al cruzar la meta con un paraguas en mano. «¿Quién dijo que hay que temer a la lluvia?«, apuntó el colombiano, orgulloso de su ocurrencia, al publicar su foto en la red social Instagram.
Allí, el corredor del equipo suizo IAM agradeció a los hinchas que le habían dado esa protección, para cambiarla al final por sus guantes, hoy guantes de campeón que valen mucho más.
Objetivo cumplido
En sus fotos, el colombiano siempre esta sonriente, de buen humor. «Se siente muy cómodo, es muy optimista, siempre de buen humor«, confirma su director deportivo Kjell Carlström, que autorizó este domingo al equipo a destapar una botella de champán para festejar la victoria de su pupilo.
La formación IAM, de hecho, logró el objetivo que se había trazado en la Grand Boucle: que Pantano «gane una etapa«, según Carlström, en su segundo Tour.
A la luz de los hechos, los helvéticos han hecho bien en contratar a Pantano a inicios de 2015, cuando era una esperanza del ciclismo colombiano formada en el equipo Colombia-Coldeportes, una estructura apoyada por el gobierno.
«Es muy fuerte en la montaña, pero tal vez no el más fuerte… es muy completo. No es malo en la contrarreloj y puede hacer un buen esprint después de una montaña«, detalla el excorredor finlandés, basado seguramente en la exhibición de este domingo.
A sus 27 años, en su segunda temporada en el seno de un equipo de elite mundial, las cosas se aceleran para Pantano, ganador de una etapa de la Vuelta a Suiza a mediados de junio.
Este escalador con buen golpe final no corre en la misma categoría que Quintana, pero podría convertirse en una punta de lanza de la genial generación colombiana, demasiado rica para privarse de él en los próximos Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro-2016.
El engreído Froome
Chris Froome, un clavo amarillo sobre una bicicleta negra, hace un achante y rapidísimos, Nairo, Mollema y Porte en un segundo están en su rueda, dispuestos a aguantar si pueden, señor, qué cruz. Después de amagar su ataque en lo más duro de los Lacets del Colombier, Froome frena seco, se vuelve con media sonrisa pintada en la cara, examina las caras jadeantes, los nervios en punta, las piernas tensas de sus rivales de pie sobre los pedales, y mueve la cabeza como diciendo, vaya banda, y se ríe con su amigo Wouter Poels, su can cerbero, que apucha divertido a quien se atreve a toserle. Fue ese el momento más importante de la etapa, por la que todos la recordarán. Ojála que esa soberbia no sea un castigo para el engreído Froome.
















