Crónicas

El Padre Cyrilo Swinne, 38 años de la mano de los pobres

Éste sacerdote holandés se caracteriza  por su compromiso evangelizador y  social, que realiza con adultos mayores sin hogar y niños con discapacidad en el Sur-Occidente de Barranquilla. Serie:»religiosos con vocación social»

Por: Francisco Figueroa Turcios
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Padre Cyrilo Swinne

El sacerdote Cyrillus Swinne, de la comunidad religiosa Ministros de los enfermos-religiosos Los Camilos, llegó hace 38 años a la capital del Atlántico, en pleno sábado de Carnaval, y se enamoró de Barranquilla y de su gente. Su trabajo evangelizador y social lo desarrolla en el barrio La Paz, y en el transcurso de casi cuatro décadas ha logrado consolidar una labor que hoy se traduce en la ampliación de cobertura con calidad para los adultos mayores y lo niños con discapacidad.

Viste descomplicado: ropa muy fresca y sandalias, y su distintivo de sacerdote es un pequeño crucifijo fijado en el bolsillo de su camisa y siempre anda con una mochila terciada al hombro.

El Padre Cyrilo, como se le conoce en Barranquilla y el mundo, porque la gesta de este sacerdote holandés que  tiene 69 años edad, ha trascendido fronteras entregando la mitad de su vida al compromiso social y ejercicio pastoral, de acuerdo a los lineamientos de los Religiosos Camilos. Abrazan el carisma de las doctrinas de San Camilo de Lelis, patrono de los enfermos y los trabajadores de la salud.
Los proyectos del Padre Cyrilo han sido determinantes para cambiar la vida a muchos habitantes del Sur-Occidente en Barranquilla, si bien aparentemente se concentra en el barrio La Paz, por reflejo se beneficia todo ese sector de la capital del Atlántico y favorece a los ancianos, personas con discapacidad, desplazados, niños con parálisis cerebral, y huérfanos.
El Padre Cyrillus Swinne es un emprendedor social excepcional y sin fronteras, creador de grandes proyectos comunitarios, luchador incansable, consejero inigualable y -sobre todo- lleno de Dios. No le interesa convertir a las personas porque su filosofía es que «nadie es dueño de Dios ni de la verdad. Él sólo busca, inspirado en Jesucristo, luchar por los pobres y acompañarlos en la construcción de su futuro.
Uno se pregunta de dónde saca tanta energía el Padre Cyrilo para multiplicarse y acompañar estos proyectos de su comunidad:
° Hospital y Centro de Salud San Camilo
° Ancianato Hogar San Camilo
° Centro Educativo de habilitación y rehabilitación integral para niños y jóvenes  con discapacidad
° Biblioteca y Centro Cultural: Bibloplaz
° Colegio comunal mixto y la Red educativa del SurOccidente de Barranquilla
° Parque Bicentenario
° Vamos a la plaza
Amor por Medio Ambiente
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Padre Cyrilo Swinne

 El padre Cyrilo  no solo ha mostrado su amor por la gestión social, y pastoral, sino lleva en sus venas el afecto a la naturaleza, trasmitida por sus padres Emilius Swinne y María Peeters que hoy se ve reflejado en el jardín y el vivero lleno de plantas frutales y florares que ocupa el 30 por ciento de su sede en el barrio La Paz.

Aquí echó raíces como sus árboles frutales, sus sembrados de orquídeas y sus bellísimos jardines que adornan los alrededores de los senderos internos que lo llevan de la casa parroquial al Centro de Salud San Camilo.

«Mi pasión por la naturaleza, especialmente con las plantas, nació desde muy niño en mi pueblo natal Flandes (Holanda). A mí me tocaba acompañar a mi padre a largas caminatas por los campos, los cuales de acuerdo con la estación están llenos de frutas o flores. Mi amor por las plantas continuó creciendo por tres razones importantes: mi padre era artesano y trabajaba mucho con la madera que producía el árbol Populus, con la que elaboraba zuecos. A mí me tocaba acompañarlos en los pólderes con sus diques donde se cultivaban estos árboles. Una vez comprados estos árboles (prestando dinero porque mi padre Emilius Swinne era muy pobre) se procedía a talarlo y a llevarlos al taller. Los sábados en la mañana me tocaba ayudar a afilar todo tipo de  cuchillos para elaborar los zuecos», reseña el Padre Cyrilo Swinne.
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El Padre Cyrilo Swinne, amante a la naturaleza.

Pero, él no solo se conformó con tener un bonito jardín y un vivero en su sede, sino que ha hecho cultura ciudadana para que los habitantes del Sur-Occidente de Barranquilla siembre un árbol frutal para mitigar la ola de calor y mejorar el medio ambiente. El padre Cyrilo Swinne tiene su propia filosofía sobre la relación entre hombre y naturaleza.

«Las plantas son como los seres humanos. Si a un árbol o planta le das afecto a través de los cuidados como regarla y hablarle, interpretarás sus códigos, así son los seres humanos hay que ganarse su confianza para entrar a su corazón para que esté bien y se transforme y dé lo mejor para la sociedad», resalta el Padre Cyrilo.
Cabe destacar la humildad y la sencillez que caracteriza al Padre Cyrilo Swinne, que se ha ganado el corazón de todos los colombianos. A diario sale a caminar las calles del barrio la Paz para conocer de primera mano las necesidades de sus habitantes no sólo en materia económica sino también espiritual. Al Padre Cyrilo no le tiembla la voz para hablar con la alcaldesa Elsa Noguera, el Comandante de la Policía o llamar a los Medios de Comunicación para denunciar cualquiera anomalía.
Este sacerdote holandés se mantiene firme en no perder las tres características que lo hacen grande: la humildad, la autenticidad y la convicción de que el motor de la fe es la acción.
Sobre el autor

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es
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