Señalada como un escándalo por la «sociedad» barranquillera, la obra de teatro dirigida por Darío Moreu vuelve a poner el dedo donde es tabú. Se presenta este sábado 24 de enero a las 7 PM en el Teatro La Sala Cr54 # 52-36.
Por Jorge Sarmiento Figueroa – Editor general
Contra viento y marea, entre cuerpo y lujuria, ‘Alientos indecentes’ se vuelve a presentar en el teatro barranquillero. En la primera oportunidad hubo rayos y centellas en los micrófonos de algunas emisoras, que gritaron «¡Es una obra inmora!», y lo hicieron bien fuerte para que Monseñor los escuchara, para que la Alcaldesa la prohibiera.
Pero resulta que esta obra es el resultado del proceso académico de la asignatura Creación Colectiva, del programa de Arte dramático de la Universidad del Atlántico. Así que está blindada porque pertenece a un templo social que en la actualidad es tan poderoso como la Iglesia y el Gobierno: la academia. Blindada no porque una universidad pueda hacer lo que quiera, sino porque tiene mejores cánones para entender lo que es el arte. Le arrebató ese poder a la Iglesia, que lo ostentó durante siglos, en los que no se publicaba un libro ni se pintaba un cuadro sin su permiso.
En palabras del director de ‘Alientos indecentes, Darío Moreu, «es una creación que tiene como punto de partida los cuentos de Charles Bukowsky, cuya crudeza de textos y carácter obsceno de sus personajes despertó el deseo de abordar el reto de hacer una puesta en escena a partir de algunos de sus textos”. Es decir, aunque ‘Alientos indecentes’ represente el trance local de la mojigatería a la posmodernidad, en el mundo el cuento está contándose desde hace mucho tiempo.
La actitud que han asumido algunos adalides de la moral en Barranquilla hace recordar al cura de ‘La mala hora’, novela de Gabriel García Márquez que narra cómo el personaje religioso se paraba todos los sábados muy cerca de la puerta del cine del pueblo para al día siguiente en plena misa señalar con el dedo a los que hubiera visto cruzar el umbral de la «indecencia» cinematográfica la noche anterior. El cura veía las películas, al menos, pero aquí los que critican a ‘Alientos indecentes’ lo hacen siquiera haber asistido a la presentación. Si quieren tener argumentos posteriores, pueden asistir este sábado a las 7 de la noche al Teatro La Sala Cr54 # 52-36.
A qué huelen los alientos indecentes
Darío Moreu y su grupo de estudiantes de teatro han decidido “traspasar del lenguaje literario o narrativo al lenguaje escénico, con una historia no lineal, que presenta diferentes momentos de tres personajes en torno al sexo, el alcohol y las drogas, mostrando vivencias que pertenecen al mundo de la intimidad, a esos aspectos de la vida que aunque están ahí cada día, cuidamos de mantenerlos ocultos”.
Atrapado
podrías encontrar un maniquí:
no desvistas el maniquí
podrías encontrar
mi amor.
me ha olvidado.
sombrero
y parece más
coqueta
que nunca.
y un maniquí
y muerte.
eso
nada
fuera de lo normal.
que lo hiciera.














