Por Chachareros y Ofiprensa Alcaldía
La mayoría de los casos de extorsionistas que se valen de la incomunicación intrafamiliar o el miedo de los niños y adolescentes a padres demasiado severos, se deben, por lo general, a la pérdida de confianza entre padres e hijos.
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Familias Fuertes, como tema central, suscitó diversas miradas a un problema tan completo.[/caption]
Esa es una de las tareas que se propone adelantar aquí el grupo interinstitucional liderado por el Distrito de Barranquilla, Nacionales Unidas y el Ministerio de Justicia. Un caso más reciente es el de la niña que intentó suicidarse acosada por un extorsionista que la engañó con llamadas a su celular fingiendo que se trataba de otra niña que se sentía “solitaria y abandonada porque mis padres no me quieren”. La víctima, por falta de confianza con sus padres, no les contó lo de las mencionadas llamadas de la supuesta niña. Finalmente terminó posando en paños menores y con la amenaza de hacer llegar esas fotos a sus padres si no le conseguía una cuantiosa cantidad de dinero. El otro caso ocurrió en Bogotá. El patrullero Manuel Bobadilla Pacheco tenía una de las mejores hojas de vida a su corta edad dentro de la institución policial. Hacía dos años entabló una relación amorosa con la agente Martha Isabel Correa Chavarro. Hace unos días, cuando Martha Isabel le anunció al joven patrullero que no seguiría con esa relación, que la daba por terminada, el uniformado no resistió aquel impacto que detonó en su cerebro, como un disparo a quemarropa, todos los recuerdos de una infancia infeliz, carente de afectos y de calor familiar. Según los peritos que estudian el caso, y de acuerdo a testimonios que conocieron bien a la pareja, todo conduce a pensar que se trata de un típico caso de falta de afecto en la más temprana edad. La cruda realidad es que, angustiado por lo que acababa de escuchar de labios de su novia, sacó su arma de dotación oficial, le descargó seis disparos, y cuando el mayor de la Policía Alberto Romero Sanabria salió a ver lo que ocurría, fue recibido a balazos, y también murió. Por último Bobadilla Pacheco se dio un tiro en la frente y permanece en una clínica con vida artificial.
La solución, Familias Fuertes
Eso es lo que este programa de Familias Fuertes busca solucionar. Para ello hubo este jueves aquí un encuentro de equipos interinstitucionales de los ministerios de Justicia y Derecho, Salud y Protección Social, la Oficina de las Naciones contra la Droga y el Delito-Unodc-, con el apoyo de las secretarías distritales de Salud y Gestión Social, con el fin de iniciar en esta ciudad el taller de capacitación para la formación de facilitadores del programa Familias Fuertes, Amor y Límites, el cual se lleva a cabo en el hotel Howard Johnson. [caption id="attachment_24899" align="alignright" width="300"]
A la cita acudieron voceros de los distintos sectores de la ciudad, que afrontan problemas con sus adolescentes.[/caption]
Al taller de entrenamiento asisten 36 facilitadores de Barranquilla y Cartagena, además de los referentes de los programas de salud mental y coordinadores de programas sociales de la ciudad y el departamento.
El programa Familias Fuertes se viene implementando en Colombia desde el año 2012 y se han formado desde su inicio 92 facilitadores y beneficiado a 1.135 familias de ciudades como Pereira, Manizales, Cúcuta, Palmira, Neiva, Tunja, Bucaramanga, Armenia, Filandia, La Tebaida, Itagüí y Barranquilla.
Esta estrategia de prevención primaria tiene como objetivo fundamental mejorar la salud y el desarrollo de adolescentes entre los 10 y 14 años, y prevenir las conductas de riesgo, mediante la implementación de una buena comunicación entre padres de familia, cuidadores y los hijos. En los primeros años de haber sido ejecutado este programa, los resultados han sido positivos en aspectos como prevención del abuso de alcohol y otras sustancias psicoactivas, y la prevención de conductas de violencia intrafamiliar, deserción escolar y sexualidad temprana.
En esta oportunidad, el Ministerio de Justicia, UNODC y el Ministerio de Salud han previsto ampliar el proceso, incluyendo a 10 departamentos: Arauca, Quindío, Bolívar, Nariño, Tolima, Santander, Valle del Cauca, Meta, Cauca y Atlántico, donde se espera beneficiar a 1.680 familias a nivel nacional, 168 por cada ente territorial.
“En el Distrito estamos complacidos por esta nueva escogencia del Gobierno Nacional para el programa Familias Fuertes, el cual reafirma las acciones institucionales que venimos haciendo en materia de prevención de sustancias psicoactivas, alcohol y conductas de riesgo que generan violencia en los hogares, en colegios y la comunidad en general”, afirmó durante la instalación del taller la secretaria distrital de Salud, Alma Solano Sánchez.
«La vinculación como Distrito a este programa es fundamental, ya que con ella lo que proyectamos es intervenir de manera directa a los padres e hijos adolescentes de familias de Barranquilla, favoreciendo la comunicación y lazos familiares como ejes que crean realmente factores protectores y así prevenir conductas de riesgo para los miembros de las familias, lo cual por supuesto incide de manera directa en el progreso por el que la ciudad va en muy buen camino», dijo el secretario de Gestión Social, Carlos José De Castro.
El taller de formación de facilitadores del programa Familias Fuertes se prolongará hasta este viernes 23 de enero y abordará, entre otros, temas como la situación actual de la salud mental en Colombia y consumo de sustancias psicoactivas, evaluación del programa y conferencias específicas hacia los adolescentes y padres de familia.
El mundo ideal sería no ver jamás en los medios de comunicación noticias como las extorsiones a menores o triples homicidios ocasionados por la falta de Familias Fuertes que hayan guiado por el buen camino, con afecto y amor, a sus miembros menores de edad. Es como una quimera, no imposible de lograr si todos estos organismos mantienen hasta el final sus propósitos.
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