Por: Francisco Figueroa Turcios
Juan José Irigoyen, fue campeón con Millonarios (1978) y Botín de Oro (1979).
En el torneo Finalización de 1977 del fútbol profesional colombiano , el nombre de Juan José Irigoyen comenzaba a rodar por la gramilla con más preguntas que certezas.
Juan José Irigoyen, en el fútbol argentino jugó en Estudiantes de Rio Cuarto (1971), San Lorenzo (1972,1973 y 1974), Argentinos Jr (1975), Newell´s (1976), y Huracán (1977).
El Búho Irigoyen, había llegado a Millonarios con la promesa intacta del gol, pero las primeras diez fechas transcurrieron en un silencio que empezaba a pesarle en los botines. Cada partido era una deuda, cada oportunidad errada un murmullo en la tribuna.

Millonarios 1977: Carlos Ángel Biasutto, Jaime Rodríguez, Òscar ortega, Alonso López, Arturo Segovia y José Romero. Abajo: Jorge Amado, Willington Ortiz, Búho Irigoyen, Carlos De la Sabia y Miguel Àngel Converti.
Hasta que llegó la fecha once, y con ella la noche del jueves del 17 de septiembre de 1977, el cielo de la Capital del Quindío fue testigo del primer gol de Juan José Irigoyen. Cuando el reloj parecía conspirar y la ansiedad apretaba, Irigoyen encontró por fin el camino del gol.
Fue más que una anotación: fue un desahogo, una grieta en la presión, el primer grito que comenzaba a escribir su historia en azul.

Y fue entonces cuando la noche del jueves 17 de septiembre de 1977, se volvió aliada de Juan José Irigoyen, su territorio sagrado. A partir de aquel primer grito gol frente al Atlético Quindío, Juan José pareció encontrar en la penumbra en el estadio San José de Armenia, una claridad que el día le negaba. Y esa noche fue en partida doble fue el grito de gol!!! Juan José marcó dos de los cuatro goles con que Millonarios goleo al Quindío 4-1.
El portero Alcides Saavedra del Atlético Quindío fue vencido por en dos oportunidades por el Búho Irigoyen a los 64 y 72 minutos. Los otros dos goles de Millonarios los marcaron Miguel Àngel Converti ( 35 minutos) y Willington Ortiz ( 70 minutos) anotaron los otros dos goles de los Albiazules. Julio Gómez a los 51 minutos de tiro libre descontó para el cuadro Cafetero.

Síntesis del partido Quindío y Millonarios publicada por el semanario Nuevo Estadio
Partido nocturno tras partido nocturno, el gol comenzó a aparecer como si obedeciera a un pacto invisible con la luna. La coincidencia dejó de ser casualidad para convertirse en sello, en marca registrada. Fue ahí cuando la agudeza del periodista Jaime Ortiz Alvear, desde los micrófonos de Caracol Radio, capturó la esencia de ese fenómeno y lo bautizó con una precisión poética: “El Búho”.
Un apodo que no solo describía su idilio con la noche, sino que terminó por envolverlo en un aura casi legendaria. Desde entonces, Irigoyen dejó de ser solo un delantero de Millonarios para convertirse en un símbolo, un nombre que, como las aves nocturnas, encontraba su razón de ser cuando el sol se escondía.

Foto. Miguel Ángel Converti, Juan José Irigoyen y Carlos de la Sabia
Los números de su primer año en Millonarios en 1977 encierran, en realidad, una pequeña historia de redención. Juan José Irigoyen cerró su debut con 15 goles en 35 partidos, una cifra que cobra otra dimensión cuando se recuerda que durante las primeras diez fechas su grito estuvo ausente, como si el arco le negara el saludo.
Pero bastó aquel primer gol para que se rompiera el hechizo y comenzara una remontada silenciosa y persistente. Lo que parecía una sequía preocupante terminó siendo el prólogo de su transformación: de la duda inicial al delantero que aprendió a encontrarse con el gol como quien descubre, paso a paso, su verdadero lugar en la cancha.
Goles de noche y de día… y el tìtulo

Lo de Juan José Irigoyen no fue una ráfaga pasajera, sino una temporada consagratoria. En 1978, El Búho Irigoyen terminó de escribir su nombre en la historia grande de Millonarios al coronarse campeón, con el peso de sus goles marcando el rumbo del equipo. Los hinchas de Millonarios celebraron la estrella once.
Fueron 34 celebraciones que lo llevaron a conquistar el botín de plata, apenas dos menos que los 36 de Oswaldo Marcial Palavecino.

Fue una lucha titánica de goleadores donde además de Oswaldo Marcial Palavecino y Juan José Irigoyen aparecían Jorge Ramón Cáceres (América),Manuel Rosendo Magàn (Santa Fe), Néstor Leonel Scotta (Deportivo Cali) y Víctor Hugo Del Río ( Once Caldas).
Pero más allá de las cifras, hubo algo intangible en su aporte: cada anotación del “Búho” parecía llegar en el momento justo, como si la noche —su vieja cómplice— supiera cuándo abrirle el camino. Y así, entre redes infladas y tribunas rendidas, sus goles no solo sumaron puntos, sino que empujaron a un equipo entero hacia la gloria.
Botín de Oro…

Pero el fútbol, caprichoso y cíclico, no siempre acompaña los destellos individuales con glorias colectivas. En 1979, Millonarios Fútbol Club se extravió en su propio laberinto y quedó al margen de los cuadrangulares semifinales, lejos de las luces definitivas del campeonato. Sin embargo, en medio de esa campaña gris, la figura de Juan José Irigoyen volvió a brillar con la obstinación de quien no negocia su destino con el gol.
“El Búho” sostuvo su idilio con las redes y alcanzó el botín de oro con 36 anotaciones, superando por dos al acecho constante de Miguel Ángel Benítez, que se quedó con 34. Así, mientras el equipo naufragaba en la tabla, Irigoyen seguía volando en solitario, fiel a su naturaleza: un cazador de área que, incluso en la oscuridad de las malas campañas, nunca dejó de ver el arco.
El Búho Irigoyen ratificó su condición de goleador al superar a rivales como Alberto de Jesús Benítez (Deportivo Cali),Néstor Leonel Scotta ( Deportivo Cali), Oswaldo Marcial Palavecino ( Atlético Nacional), Alberto Santelli (Santa Fe) y Jorge Ramón Cáceres (América).

Porque más allá de los títulos, de las tablas de goleadores y de las noches consagratorias, lo que verdaderamente perdura es el eco en la tribuna. Juan José Irigoyen dejó 85 goles durante su paso por Millonarios , pero dejó mucho más que cifras: dejó una huella emocional en la afición del cuadro embajador.
«Me dolió salir de Millonarios. Tenia dos clubes interesados en mis servicios: Junior y Medellín. José Varacka me tenia en sus planes de Junior para la temporada 1980. Héctor Meza, presidente de Medellín superó la oferta de Junior.
La verdad no me sentí bien en Medellín. Quede en deuda con la afición que tenia mucha expectativa con mi llegada. Jugábamos dos centro-delanteros, Oswaldo Marcial Palavecino y yo, Y además dos estupendos punteros: Ponciano Castro y Ernesto Díaz, pero no teníamos un creativo que nos surtiera de balones», reconoce Juan José Irigoyen sobre su salida de Millonarios

Millonarios 1979 :Jorge Amado, Luis Jerónimo López, Euclides Tizón González, José Cheche Hernández, Jorge Luciano Paremmateu. Abajo:: Alonso Pocillo López Willington Ortiz William Ospina, Juan José el buho Irigoyen, Juan Antonio Gómez Voglino y Jaime Morón
“El Búho” no fue solo un apodo ni un goleador certero; fue una presencia que se volvió costumbre en la memoria colectiva, un nombre que todavía sobrevuela en los recuerdos como esas noches en las que el balón encontraba la red y el estadio encontraba su alegría. Porque hay futbolistas que se marchan… y otros, como Juan José Irigoyen, que se quedan viviendo para siempre en el corazón azul.











