Fuente: El País.
Un tribunal ha detenido la venta de Graceland, la famosa mansión de Elvis Presley, para investigar posibles fraudes relacionados con la transacción. La empresa Naussany Investments & Private Lending LLC afirmaba que la propiedad era suya debido a una deuda de Lisa Marie Presley, hija del legendario cantante. Sin embargo, la nieta de Elvis, Riley Keough, ha luchado para mantener la propiedad en manos de la familia.
Un tribunal de Tennessee ha frenado la venta de Graceland, la icónica residencia de Elvis Presley, debido a sospechas de fraude. La empresa Naussany Investments & Private Lending LLC afirmaba tener derechos sobre la propiedad por una supuesta deuda de 3,8 millones de dólares de Lisa Marie Presley, quien falleció en enero de 2023. No obstante, el juez ha decidido detener la transacción hasta confirmar la legítima propiedad.
Riley Keough, nieta de Elvis y actual responsable del legado familiar, denunció que Naussany estaba intentando vender Graceland ilegalmente. La actriz y sus abogados presentaron pruebas que indican que los documentos utilizados por Naussany podrían ser falsificados. Una notaria pública de Florida, mencionada en los documentos, declaró bajo juramento que nunca conoció a Lisa Marie ni firmó los documentos en cuestión.
El canciller del tribunal, JoeDae Jenkins, consideró que la importancia histórica y cultural de Graceland requiere una precaución especial. Al detener la venta, Jenkins subrayó que la pérdida de Graceland sería un daño irreparable. Además, destacó que la evidencia presentada sugiere que Naussany podría haber cometido un fraude al crear documentos falsos para reclamar la propiedad.
La disputa legal se centra en un supuesto préstamo que Lisa Marie Presley habría solicitado hace seis años. Naussany afirma que Lisa Marie nunca devolvió el dinero y que, por lo tanto, pueden reclamar Graceland. Sin embargo, Riley Keough y los gestores del patrimonio de Elvis Presley sostienen que todo es un engaño. Han presentado una contrademanda para detener lo que consideran un intento fraudulento de apropiarse de la icónica mansión.











