Por Jorge Guebely
Maravilloso cerebro humano, reservorio infinito de experiencias personales. Unas, en la consciencia; otras, en el inconsciente personal, y muchas, en el inconsciente colectivo según Jung. Unas, pobladas de nostalgias; otras, de vital presente, y muchas, palpitando en la misteriosa imaginación. Experiencias vivas en imágenes, aptas para intuir lo invisible a través de lo visible.
Riqueza psicológica susceptible de transitar a relatos literarios, a comunicación humana en un mundo altamente deshumanizado. Adecuada para devenir comunicación mayor, expansión de lo individual a lo colectivo, de lo particular a lo universal, de lo humano a lo divino.
Más respetable aún, la labor educativa del profesor Isaías Peña. Cuarenta años “tallereando” en recintos universitarios, convirtiendo esas experiencias personales en lenguaje con intención estética, guiando a jóvenes en el misterioso fenómeno de la creación literaria. Labor de desmenuzar textos consagrados, literatura comparada, para develar los secretos del acto creador. Pedagogía vital capaz de transformar al más lego en buen narrador de historias. Los diferentes resultados nacionales así lo confirman.
Labor formativa, científicamente construida. De manos de Isaías, el aprendiz recorre los caminos laberínticos de la creación literaria, se interna en sus nuevas galerías. Camina desde la oscuridad a la claridad, de la duda a la certeza, del desconocimiento de sí al conocimiento del mundo.
Descubre las razones humanas de ser escritor, el camino a la originalidad, la misteriosa amistad entre el creador y lo creado, la importancia de percibir lo universal en lo regional.
Se interna en otro territorio no menos laberíntico: el lenguaje, herramienta de todo narrador. Conoce sus íntimos secretos para el buen manejo. Va desde la sonoridad hasta la semántica, desde la frase al párrafo. Define el rostro de la difícil puntuación, desde signos básicos hasta los más actuales como los emoticones.
Lejos de una docencia tradicional, Isaías devela los secretos de la escritura estética, “Pentafonía de la creación literaria” la llama, fenómeno psicológico para crear textos verdaderamente literarios, Poderosa estrategia educativa para armonizar las cinco dimensiones del acto creativo: “sujeto”, “objeto”, “relación”, “perspectiva” y “medios”.
Modelo respetable, producto de larga investigación, búsqueda científica para revelar el arte de la creación narrativa. Conocimiento consignado hoy en un bello libro, “El universo de la creación literaria” en la colección Ariel. Formación al alcance de cualquier persona dispuesta a cristalizar sus experiencias vitales en relatos literarios, en textos artísticos, para comunicarse desde su soledad creativa con el mundo.
Para sentir en el alma las palabras de John Steinbeck cuando afirmaba: “Desde la soledad, el escritor intenta comunicarse tal como lo hace una estrella distante”.











