La memoria del exilio de La reina de la Salsa todavía sigue vigente 18 años después de su muerte.
Por: @gersonbrugestv
La diva más grande que ha tenido la salsa se fue con un pedacito de su isla. La Guarachera de Cuba dejó un inmenso legado en los corazones de los artistas, un ejemplo de mujer empoderada y valiente que luchó contra la corrupción de su país.
Hoy recordamos el episodio más amargo que vivió la cantante al no poder pisar suelo cubano y solo en su memoria se llevó los mejores recuerdos de su patria un 16 de Julio de 2003.
Úrsula Hilaria Celia de la Caridad de la Santísima Trinidad Cruz Alfonso, nombre completo que muy pocos conocían, ya que su popularidad la identificó simplemente como Celia Cruz. Y para qué más, decía ella misma con enorme desparpajo. Segunda hija de un fogonero de los ferrocarriles, Simón Cruz, y del ama de casa Catalina Alfonso Ramos, Celia Cruz compartió su infancia con sus tres hermanos, Dolores, Gladys y Bárbaro, a los cuales los arrullaba con canciones de cuna a los más pequeños; así empezó a cantar.

Siendo niña, cantando para un turista, consiguió calzar a todos los niños de la casa. Solía observar los bailes y a las orquestas a través de las ventanas de los cafés cantantes, y no veía la hora de saltar al interior. Sin embargo, sólo su madre aprobaba esa afición: su padre quería que fuese maestra de escuela, y no sin pesar intentó satisfacerle y estudiar magisterio, pero pudo más el corazón cuando estaba a punto de terminar la carrera y la abandonó para ingresar en el Conservatorio Nacional de Música.
Mientras tanto, Celia Cruz cantaba y bailaba en las corralas habaneras y participaba en programas radiofónicos para aficionados, como La hora del té o La corte suprema del arte, en los que obtenía primeros premios tales como un pastel o una cadena de plata, hasta que por su interpretación del tango «Nostalgia» recibió en pago 15 dólares en Radio García Serra. Más tarde cantó en las orquestas Gloria Matancera y Sonora Caracas y formó parte del espectáculo Las mulatas de fuego, que recorrió Venezuela y México.
Celia Cruz le quitó el protagonismo a Fidel Castro
La revolución cubana fue un acontecimiento que marcó la historia de la isla hasta el día de hoy. El ejército guerrillero de Fidel Castro continúan en el poder desde entonces, se consideran a la revolución como el período comprendido entre el alzamiento contra el gobierno de Batista, lo cual trajo para la isla la violación de algunos derechos básicos de la población como la libertad de expresión, la libertad de circulación o la libertad económica.
La voz de muchos artistas cubanos que denunciaban los abusos de este régimen totalitario hizo que sus voces se apagaran en todo el territorio cubano. En 1960 un año después de haber iniciado la revolución cubana, Celia sale de la isla hacia México por un contrato con la Sonora Matancera, sin pensar que sería el último día de su vida que vería suelo cubano. Durante los siguientes dos años Celia se encontraba tramitando el permiso de residencia en EE UU y en plena Guerra Fría una cubana debía dar cuenta al Departamento de Estado de su probidad ideológica. Así, el grupo paramilitar anticastrista en el exilio Alpha 66 redactó una carta pública en la que afirmó que “la formidable y sensacional cantante cubana” era “una legítima amante de la democracia y por lo tanto una anticomunista por naturaleza”.
Al cabo de unos meses se publica la famosa lista negra en los medios radios difusores de la isla, donde se notificaba la prohibición de la música de Celia Cruz, la cual quedaría vetada por tratar de difundir los comentarios y las denuncias públicas que hacía a nivel internacional sobre la situación militar que sucedía en la isla. Esto tiene un trasfondo más, así lo afirmó Enrique Patterson, analista político y sociólogo cubano: “Fidel Castro siempre trató de ser el cubano más celebre del siglo XX y de uno momento a otro apareció una señora cantante que no era militar, una negra de música popular y que se convirtió en el personaje más importante de Cuba, nació una representante llena de amor de Cuba para el mundo y eso era imperdonable para Fidel que pasara”.
La envidia embargó la fuerza revolucionaria de Fidel, las cuales forzó a cerrarle las puertas del país hasta su lecho de muerte a la Reina de la salsa. Durante las últimas cuatro décadas Celia Cruz se mantuvo activa en las campañas contra la revolución cubana generadas desde Estados Unidos, por lo que fue utilizada como ícono por el enclave contrarrevolucionario del sur de la Florida.
La guarachera nunca le perdonó a Fidel Castro que no la dejara entrar a su país para asistir al funeral de su madre Catalina Alonso en 1962, desde entonces decidió no regresar más a Cuba hasta que se acabara el régimen comunista de Fidel Castro.
Por si acaso no regreso
Fue una de las canciones de la artista con la cual describía su mayor anhelo y su amor por su patria, por la lucha de muchos años esperando a que el estado castrista como lo definía Celia fuera sepultado y pudiera nuevamente retornar su vida en la isla, lastimosamente eso nunca pasó, la hora le llegó a la diva cubana y el único recuerdo tangible que se llevó fue cuando estuvo una vez de visita con la emigración de los balseros, pero en la parte americana, en la base militar de Guantánamo. Hay una cerca que divide Cuba de la base naval. Fue hasta allí, se paró, metió la mano por debajo y recogió tierra cubana del lado de allá y con esa se enterró. Decía: ‘Tengo un pedacito de Cuba en mí con esta tierra’”.

En Cuba el músico Ernesto Lecuona invita a Lucho Bermúdez a tocar en el Cabaret Tropicana donde tiene la oportunidad de conocer a Celia Cruz.
Celia Cruz no fue la única artista que murió exiliada en Cuba. En ella también queda la lista de 256 cubanos entre ellos cantantes, autores, locutores, músicos y empresarios que desafiaron al régimen de Fidel Castro y que también soñaron laguna vez con ver a su islita caribeña libre del régimen izquierdista excluyente.
Actualmente los cubanos ya pueden escuchar en la radio las canciones de Celia Cruz, Gloria Estefan y Willy Chirino. Artistas que, aunque sin haberse hecho oficial su censura, estaban prohibidos en la isla. Más esto no borra de la memoria el retraso cultural de una nación y la voz de una generación de artistas que se levantaron contra un gobierno y aunque mucho de ellos murieron queda el ejemplo de lucha de personas que no descansaron con ver a su patria libre.
Hoy 18 años después de su partida, las voces se han levantado en todo el territorio cubano para proclamar la libertad y honrar a todas las voces que han partido de este mundo, las cuales nunca pudieron ver a su patria libre de la represión del Partido Comunista de Cuba. Millones de usuarios en internet en todo el mundo han desplegado una campaña digital con el numeral SOS Cuba para visibilizar la grave situación económica y sanitaria que está sufriendo la Habana.
Sin duda la isla está viviendo su mejor despertar social, el cual ha puesto la mirada de grandes líderes mundiales en la cuna de una de las joyas salseras más grandes de la música.
Pronto llegará el momento, que se borre el sufrimiento, guardaremos los rencores? Dios mío
y compartiremos todos, un mismo sentimiento.
Por si acaso no regreso – Celia Cruz.













Cuban-American salsa singer Celia Cruz (1925 – 2003) performs at the JVC Jazz Festival concert ‘Two Divas and a Lion’ at Carnegie Hall, New York, New York, July 1, 1995. (Photo by Jack Vartoogian/Getty Images) 











