El mandatario difundió un video pre-grabado en el que habló por 20 minutos de sus logros en la Casa Blanca. “Hicimos lo que dijimos que vinimos a hacer y mucho más”, fue una de las frases más destacables de su discurso en el que por primera y quizá por única vez, le deseó suerte a su sucesor Joe Biden.
Lexander Loaiza Figueroa @Lexloaiza
Su estilo irreverente dejará una profunda huella en la figura presidencial de los Estados Unidos por mucho tiempo. Y los tiempos que vienen para Estados Unidos no serán fáciles.
Una crisis sanitaria sin precedentes por el avance del coronavirus, la recesión de una economía que no ha podido revitalizarse justamente por esta causa y una profunda división política que solo tiene como precedente la Guerra de Secesión (1.861-1.865).
También una población con crecientes disputas raciales cuya última muestra se vio precisamente en la arremetida de nacionalistas blancos contra el Capitolio de los Estados Unidos.

Con ese panorama, Donald Trump emitió un discurso en el que habló de los logros de su mandato, un polémico período del que los estadounidenses seguramente recordarán su particular forma de dirigirse a sus interlocutores y a sus seguidores.
Ideología neutral
Si se es un poco suspicaz, bien podría interpretarse parte del discurso de Trump como el inicio de su campaña para rescatar su marca personal, duramente afectada por los acontecimientos de su gestión, pero en particular por su reacción a los resultados de las elecciones que perdió.
En primer término, reivindicó al nacionalismo que lo llevó al poder hace cuatro años. Dijo que en su gestión se reafirmó la idea “sagrada” de que en Estados Unidos el gobierno responde al pueblo. “Nadie cae en el olvido, porque todos importan y todos tienen voz”.
“Nuestra agenda no era de derecha o de izquierdas, de republicanos o demócratas, sino de trabajar por el bien de una nación y eso quiere decir toda la nación”. Aquí rescató uno de los atractivos que le ha dado mayores réditos a su liderazgo político: El ser un dirigente fuera de la política tradicional estadounidense.

“Logramos todo y mucho más”
La mayor parte de su discurso de despedida, el presidente número 45 de los norteamericanos destacó lo que denominó logros de su gestión.
El presidente saliente recordó que durante su mandato le plantó su cara a China “por sus abusos comerciales”, gestionó y logró alianzas internacionales para combatir las extralimitaciones del gigante asiático.
Trump el pacifista
Aunque se ganó y creó muchos frentes de batalla a lo interno de su país, Donald Trump se jactó en su discurso de ser el primer presidente en décadas que no ha iniciado nuevas guerras “como resultado de nuestra diplomacia audaz y realista”, dijo. Algo que nadie le puede negar, es que ha sido el único presidente en conseguir un histórico acuerdo de paz en el Oriente cercano. Algo que ni el excelente discurso de Obama pudo lograr.
“…Acaba de empezar”
Lejos de hacer de su discurso una solicitud de disculpas por sus errores, Trump volvió a hacer gala de su temperamento y dijo “el movimiento que comenzamos acaba de empezar”, advirtió tras admitir que se está preparando para entregar el poder este miércoles al mediodía.
Para evitar malas interpretaciones a esa frase, el todavía presidente en el cargo condenó la arremetida violenta de sus seguidores a la sede del Parlamento, el pasado 6 de enero, mientras los congresistas votaban la validación del triunfo de su oponente Joe Biden en las elecciones de noviembre pasado.

“Todos los estadounidenses están horrorizados por el asalto a nuestro Capitolio. La violencia política es un ataque a todo lo que valoramos. Nunca se puede tolerar”, dijo en un tono sereno pero firme.
“Rezamos por su éxito…”
Es la primera vez, al menos en público, que Trump se refirió a la presidencia de Biden que comienza este 20 de enero en forma más o menos amable. “Esta semana damos la bienvenida a una nueva Administración y rezamos por su éxito en mantener a Estados Unidos seguro y próspero”, buscando dejar claro que no guarda resentimientos contra quien será a partir de este miércoles, su presidente también.
“A reconstruir sus pedazos”
Donald Trump se convertirá este miércoles en ex presidente. Su primera tarea (la que parece haber comenzado en este discurso) será la de reconstruir su imagen.
En lo jurídico deberá todavía hacer frente al juicio político que adelantan los demócratas en el Congreso, así como demandas civiles y judiciales que amenazan con afectar su patrimonio. Con respecto a esto, Trump parece hacer marcado otro hito histórico, al ser el único presidente que sale de la Casa Blanca con menos plata que la que tenía al entrar.

Según algunos analistas, el magnate de los bienes raíces y los casinos, además de desatender buena parte de sus negocios limitando así su rentabilidad, tiene hoy en día 900 millones de dólares menos de los que poseía en 2016. Nunca cobró un centavo del salario que le correspondía como presidente de Estados Unidos, tal y como lo prometió en su campaña electoral.











