Opinión

La pobreza no se combate con caridad

Los gobiernos tienen claro cuáles son los factores que impiden salir de la pobreza, pero jamás hacen esfuerzos necesarios por tender puentes que permitan salir de tal condición.

Por Emiro Montes

Las sociedades se han clasificado a tal punto que solo un puñado cuenta con grandes privilegios, mientras a otros en cambio les tocó la suerte del perdedor. Es justamente sobre estos últimos dónde caen las grandes tragedias, las faltas de oportunidades, el acceso precario a servicio básicos y vitales como la educación, la salud o los servicios públicos.

Los gobiernos tienen claro cuáles son los factores que impiden salir de la pobreza, pero jamás hacen esfuerzos necesarios por tender puentes que permitan salir de tal condición.

Es horroroso decir que la pobreza en Colombia ha disminuido. El gobierno presenta sus cifras y hace alarde de los resultados. En el 2015, quien devengaba $894.552 era considerado una persona pobre. La pobre extrema se situaba en $408.436. Para combatir la pobreza no se generó más empleos digno, tampoco se hizo una mega inversión revolucionaria en educación superior. ¿Entonces, qué hicieron?

Los muy… Hicieron unas modificaciones a los valores de consideración. Ahora, si una persona tiene un ingreso mensual de $257.433 ya no es considerado pobre monetario. La pobreza extrema la fijaron en $117.605 demostrando la incapacidad para generar riquezas, bienestar social, calidad de vida y desarrollo sostenible en los comunidades más desfavorecidas.

La pobreza en Colombia nunca ha disminuido, lo que ha disminuido es el umbral clasificatorio. Una forma de mantener sumisos y decir que hicieron un buen gobierno con obras caritativas, migajas tiradas de la mesa, programa sociales como Familias en acción o Jóvenes en acción, que no son mecanismos para eliminar la pobreza, sino estrategias hechas con el fin de mantener contento al pobre mientras sigue en su laguna de lodo.

Un gobierno que desee cerrar la brecha de desigualdad, de pobreza y quiera un país equitativo, debe enfocar sus esfuerzos en educación, pero una educación de calidad en todos los niveles, un acceso sin dificultades. Hoy por hoy muchos estudian lo que más le convenga, no lo que realmente desean, eso se debe al precario sistema educativo y todas sus trabas burocráticas. Se necesita preparar las nuevas generaciones en investigación, emprendimiento, ciencias, tecnología, robótica, arte, cultura. Está es la única forma de acabar con la pobreza.

Pero todo depende primero del compromiso, con hechos, y no de discursos y números trucados.

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