A pesar de contar con el aval de Cambio Radical, Partido Liberal, La U, y Centro Democrático ella está en el corazón del partido de Ospina y Caro. La celebración de los 170 años fue un claro testimonio.
Por Rafael Sarmiento Coley

Elsa no solo es la consentida del Partido Conservador. Ya se ganó también el corazón de mucha gente humilde en el departamento, por su carisma y sencillez.
Si bien Elsa Noguera De la Espriella jamás ha dado muestras de ser una persona sectaria, apegada a la recia doctrina de algunos de los partidos tradicionales colombianos, su corazón la traiciona por el simple hecho de que, desde la cuna, sus tutores han sido preclaros dirigentes de la colectividad azul.
Es hija de uno de los más aguerridos dirigentes conservadores barranquilleros, Vicente Noguera Carbonell, nacido en la cuna del llamado carbonalato en donde, ni por equivocación, ha habido un Liberal en esa estirpe. Aunque por la línea materna, los De la Espriella, tiene una innegable herencia liberal, era su padre quien desde cuando ella era apenas una niña, en forma disimulada le dejaba en la mollera aquellos mensajes que los niños no olvidan jamás. Por eso ella de vez en cuando se le sale una que otra frase recordando que “mi papá me decía que, si uno quiere servir para algo en la vida, debe aprender a servir de guía a los demás”.

El más entusiasta que hace sonar el tambor de la campaña de Elsa es el Senador Efraín Cepeda Sarabia. Entre otras cosas por su trayectoria y hoja de vida intachable.
También nunca olvida que su padre la dormía con canciones que ocultaban letras políticas como que “si tú naciste para servir a los necesitados, entrégales el corazón y te ganarás el cielo”.
De tal manera que el exalcalde barranquillero ha sido uno de los más influyentes mentores de la exministra del Medio Ambiente, exalcalde de Barranquilla y aspirante a la Gobernación del Atlántico.
Ya, más adelante en su andar político, se encontró con otro preclaro dirigente del conservatismo, el exministro, exgobernador y Constituyente de 1991, Carlos Rodado Noriega, quien se convirtió en su oráculo y guía cuando ella apenas debutaba en el escenario de la vida pública.
Por lo que se ve, no fue casual que el Partido Conservador escogiera a Barranquilla y el Atlántico para comenzar los festejos de los 170 años de su fundación, (fue fundado el 4 de octubre de 1849 bajo el liderazgo de Mariano Ospina Rodríguez y José Eusebio Caro). En los mentideros políticos barranquilleros aseguran, no se sabe con qué certeza, que hay otro proyecto político para la gobernación atlanticense que duerme con las doctrinas del conservatismo debajo de la almohada, y que su oráculo desde chiquito se costumbró a tomar biberón con leche azul. No blanca. Y ese es su principal y único consejero. ¿Será cierto? Tarde o temprano se sabrá porque nada hay oculto bajo el sol.
Partido pensante
Con el antecedente de esos patriarcas fundadores, el exministro Carlos Rodado Noriega tuvo razones de peso para proclamar que “el Conservador tiene que ser un partido pensante.” E hizo un llamado para que la colectividad regional se sacuda, ya que, según él, “a la región Caribe le está faltando base productiva en el propósito de mejorar el empleo”.
Elsa Noguera empezó su charla con los gratos recuerdos del impulso que le dio el exgobernador atlanticense de esta colectividad, Carlos Rodado, en sus inicios en la administración pública, experiencia que ahora la tiene en la carrera para ser la primera gobernadora por elección popular en el departamento.
Noguera expuso sus propuestas ante los asistentes resaltando su intención de replicar el modelo de Barranquilla en los municipios del Atlántico, para lo que propone equidad, dignidad y bienestar como los pilares fundamentales de su propuesta de gobierno.
Señaló que además de buscar un sistema de salud óptimo y acercar la universidad a los municipios para brindar alternativas de educación a los jóvenes, su propuesta contiene la generación de oportunidades de empleo y emprendimiento y transformación agroindustrial.
“Tenemos que fortalecer el turismo aprovechando la riqueza cultural, playas, diversidad ecológica y creatividad. Estos son otros de los aspectos relevantes de una propuesta de gobierno donde la clave es la gente”, puntualizó la candidata Elsa Noguera.
Atlántico y la hegemonía conservadora
En este momento hay dos aspirantes a la Gobernación del Atlántico con muy estrechos vínculos con el Partido Conservador, aunque aparezcan con marquillas de movimientos recién nacidos. Una de esas candidaturas tiene tras bambalinas las orientaciones, las tesis, los programas y la experiencia de toda la vida como miembro de una de las más respetables casas conservadoras de Barranquilla.
Porque en este aspecto en el Atlántico hay una cosa muy curiosa. Hay familias que nacieron desde hace 200 años con la sangre azul de pelotíca.Y usted jamás encontrará a un Gerleín, un Carbonell McCausland. Un Carbonell Vergara, un Carbonell Insignares o un Carbonell Gómez, militando en un partido distinto al de sus ancestros.
Los hijos de Carbonell Vergara son de bajo perfil, con una envidiable capacidad para conocer los tejemanejes de la política. Los descendientes de Pacho Posada De la Peña, ni se diga. Y los hijos de Pipo Carbonell McCausland, aunque también de bajo perfil, impulsan en la sombra, con toda la sabiduría y la astucia heredada del ‘pipismo’, una buena opción que puede dar sorpresas.
Y pensar que uno de los titulares más famosos a nivel nacional en la historia de la prensa barranquillera, fue la confrontación de los mil demonios entre dos de los más importantes dirigentes conservadores de la época: Francisco ‘Pacho’ Posada De la Peña y Próspero ‘Pipo’ Carbonell McCausland: El titular de un diario popular vespertino fue: “Pipo y Pacho se pelearon”.
Rafa Sánchez llenó El Prado

Como ha sido siempre en sus tres aspiraciones a la Alcaldía de Barranquilla, el exsecretario de Educación y exconcejal Rafael Sánchez Anillo comienza con su nadaito de perro y, cuando se acerca el debate, prende las más duras catilinarias contra el rival que va en punta.
Sin duda el educador, exsecretario de Educación durante la administración del Cura Hoyos y exconcejal del distrito, es un político estratega. No se lanza como cualquier loquito a dar palos de ciego para que le den un garrotazo de vidente. Con su nadaito de perro hace sus reuniones, como la multitudinaria que hizo en el Gran Salón del Hotel El Prado, en donde no cabía una aguja.
Fue gente que llegó de a pie. Por su cuenta y sin ninguna clase de estímulo. Porque su gente sabe que, en la medida en que se acerca el día de la verdad, suelta toda munición en contra del candidato que va en punta. De alguna manera logra pelizcarle la nalga. Desde luego, no lo suficiente para tumbarlo y sobrepasarlo. Rafa sabe que esa es la ley de la política y, con la mayor madurez, se somete a ella. Para él es una especie de ejercicio académico. Y hay que ver lo que sabe este joven zorro de la política local de las martingalas, las trampas, los negocios sucios que se cocinan tras bambalinas. En una ocasión, con unos Old Park encima, se le salió decir que él conoce un sempiterno candidato que llega hasta el final, y tres días antes del debate «vende su presunta votación por $500 y hasta por $700 millones. De eso vive hasta el próximo debate». ¿Será verdad tanta astucia en la política del patio?
Un Crucero para Congresistas colombianos
Una visionaria empresa suiza dedicada a los cruceros que recorren todos los mares del mundo acaba de inventarse una idea genial. Como en muchos países emergentes, o del tercer mundo (como Colombia), se asegura – no sin razón- que donde nace la crema y nata de la corrupción es el Congreso de la República, algo hay que hacer contra ese cáncer.
Pues bien. Para contribuir con el saneamiento de la política en estos países, (hay que tener en cuenta que Suiza es una de las democracias más equitativas, justas y respetables del mundo, con decir que allá los congresistas duermen en una camilla de pacientes de clínica, no tienen carros ni escoltas, suben en bus y pagan su tiquete, tienen que lavar con sus propias manos camisas, pantalones, calcetines y calzoncillos, y por dos ausencias a un debate pierden la credencial de por vida. ¡Qué berraquera!
Lo mejor de esta oferta del Crucero para los Congresistas Colombianos es que no estarán asediados por los abogados de Sarmiento Angulo, encabezados por Néstor Humberto Martínez (el exfiscal del lema ‘bolsillos de cristal’ pero con un cargamento de imanes en el fondo para que por la ley de la gravedad atrajera todo metal y hasta billetes de la más alta denominación). Estos, mal llamados ‘lobbistas’ o ‘cabilderos’ son los encargados de repartir la mermelada por toneladas (dicho de manera monda y lironda, el soborno para que a Sarmiento Angulo le paguen los dos billones de pesos que presuntamente perdió en el derrumbe del puente de Chirijara, que era construido por una constructora de su propiedad, estaba asegurado por una aseguradora de su propiedad, y por lo tanto, gracias al cabildeo de sus esbirros termina el Estado pagando la plata que la constructora se robó.
Y lo más interesante de todo es que se acaba con el cínico ausentismo de los senadores y representantes, porque el Crucero de la Felicidad sale y no regresa a puerto seguro antes de seis meses. Eso reduce costos de viáticos, pues los congresistas no tienen que viajar cinco y seis veces en primera clase en los vuelos preferenciales; no tienen que pagarles escoltas, carros blindados, gasolinas,. armas, municiones. Claro que, como todo proyecto de este tipo requiere de su buena inversión, los analistas económicos ya sacaron las cuentas y aseguran que los costos que se ahorraría el erario mandando a los Congresistas a legislar de paseo en un Crucero son una pichurría. La diferencia es como del cielo a la tierra.













