NacionalesOpinión

15 años sin Jaime Garzón, el humor contra la violencia

Uno de los humoristas más importantes de Colombia fue asesinado de manera cobarde por la extrema derecha del país. Lo mataron por su humor mordaz y porque además de hacer reír a la gente, contribuía a la paz.

Por Melissa Ochoa – Chacharera

En su aclamado Talk Show, Jose Gabriel Ortiz le preguntaba a «Heriberto de la calle»: ¿Qué piensa usted de Jaime Garzón?

Jaime Garzón slide

Jaime Garzón, en uno de sus célebres personajes.

En ese momento, Jaime Garzón le daba vida al personaje de un humilde embolador que entrevistaba a políticos, modelos, y muchas otras influyentes figuras de la nación, un genial impertinente que no media el calibre de sus preguntas o que sabiendo que nadie más las haría simplemente cumplía con la labor de un periodista comprometido con su profesión. Dando respuesta a la pregunta, «Heriberto de la Calle» comenta que «Garzón andaba todo verriondo por esos días, porque parecía que estaba pasando de moda y que aparte lo querían quebrar».

Jaime Garzón 2

Como en esa época hubo el noticiero QAP, Garzón se inventó el ¡Cuac! y salía con su pato bajo el brazo.

Y así fue. Hace 15 años, el 13 de Agosto de 1999, el periodista, humorista y activista por la paz Jaime Garzón fue asesinado en la ciudad de Bogotá, camino a su trabajo. Dos días antes ya se había despedido de la Tuti, de los hijos de ella que lo amaban como a un padre. Andaba asustado, paranoico, no quería toparse con ningún paparazzi de la ciudad y no quería salir de la casa, sabía que algo estaba por ocurrir y no sabía qué hacer. Como relata María Teresa Ronderos, periodista de la revista Semana,  en el perfil dedicado en su nombre, en el libro, 5 en Humor.

La comisión y el legado de Jaime Garzón no se limitan a la creación de divertidos o sarcásticos espacios de entretenimiento, con que engalanó la conciencia de un pueblo que lo hizo suyo y que lo lloró a mares.

Su recuerdo sigue doliendo hoy en el corazón de muchos jóvenes, como el de Oscar Tobón, periodista graduado de la universidad del Norte, que comenta haciendo remembranza a un ídolo de su profesión: No es que el periodismo de humor cumpla como género, es que el periodismo siempre debió ser así.

Jaime Garzón 1

La muerte del humorista no fue en mano. Aún se ve en cualquier pared un grafito que lo recuerda.

Durante la que fuera parte de mi primera tesis de grado, para aspirar a tan preciado y a veces peligroso título en el mejor país para ejercer la carrera de periodista, Adriana  “Nani” Mosquera, caricaturista de El Espectador, creadora de Magola La Piernipeluda, señaló: «La parte violenta del país demostró su enorme estupidez cuando le quitaron la vida, nos privó de uno de los pensadores más sofisticados y clarividentes de los últimos tiempos. Jaime hacia humor popular, directo, subversivo, grosero, descarnado. No solo se reía de él mismo, se reía de todos en su cara, del Presidente, de la guerrilla, de lo absurdo del sistema, simplemente un genio en un país que como Colombia no soportó. Una gran pérdida».

Y es que la muerte de un inocente, es la muerte de todo un país. Por otra parte, el sociólogo y profesor también de la Universidad del Norte, Daniel Aguilar, acota otra posibilidad sobre cómo sería hoy la carrera de Garzón «si hubiera seguido con vida: Muchas veces uno piensa que quizás el hecho de que lo mataran hizo que ese discurso que él manejaba adquiriera relevancia; si no lo hubieran matado, probablemente sería otro tipo como los de La Luciérnaga o alguna vaina así. De pronto ahorita Daniel Samper Ospina sería más famoso que él».

La Colombia que le tocó a Garzón lo dejó morir, pero no muere su recuerdo, hoy sigue siendo una de las figuras primordiales en las manifestaciones juveniles, al momento de declarar sus derechos como estudiantes, sus derechos a comer comida sana y no transgénicos, su derecho a expresarse y a reírse de la opresión política, y sigue siendo citado y compartido en los videos de las redes sociales, en los grafitis de las calles que hablan por la ciudad.

A quince años de su muerte, Jaime Garzón sigue siendo el mejor curso didáctico que Diana Uribe, historiadora colombiana, pudiera recomendar a los jóvenes, a los que muchas veces simplemente no les importa una política que da risa, pero por la que hay que interesarse queramos o no.

Como Jaime Garzón solía decir: «No esperen salvadores, si ustedes los jóvenes no asumen la dirección de su país nadie va a venir a salvárselos, nadie».

Noticias relacionadas
Arte y CulturaEntretenimientoNacionales

Fundación Cocha Molina lidera ‘Pacto por la Ciudad’ por la salvaguardia del Vallenato

Nacionales

Procaps y Armada de Colombia realizaron jornada de atención humanitaria para comunidades afectadas por inundaciones en Córdoba

LocalesOpiniónReflexión

Los opresores de cada día

ActualidadcandidatosEntrevistasNacionalesPolítica

Oviedo, la seguridad y Petro, las afirmaciones de Álvaro Uribe Vélez en Barranquilla

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *