Los trabajos que realizará la concesionaria Navelena se harán en 5 años a un costo de $2,5 billones. La navegabilidad quedará habilitada desde Puerto Salgar hasta Bocas de Ceniza.
Por Rafael Sarmiento Coley, Director
“Yo me prometí a mí mismo –y así se lo expuso al Presidente Santos–, que hasta cuando no estuviera realizado el proyecto, estudiado, discutido , analizado y aprobado por expertos y por la academia, no visibilizaba nada sobre el tema”, comentó, vía celular desde Bogotá, el director de la Corporación Autónoma del Río Grande de la Magdalena (Cormagdalena).

En esta reunión Cormagdalena, encabezada por su director Augusto García, se adjudicó el contrato para la Recuperación del Río.
Este viernes, en rueda de prensa que comenzó con desayuno, siguió con almuerzo y terminó con paseo por el río, el ingeniero Paulino Galindo Yustres, asesor de Cormagdalena, explicó con pelos y señales cómo será el ambicioso proyecto.
Galindo es ingeniero civil especialista en obras hidráulicas de la Universidad Amistad de los Pueblos de Rusia, y tiene una amplia trayectoria en construcción y gerencia de proyectos hidroeléctricos y administración de proyectos sobre el Río Magdalena. Desde hace más de 30 años ha participado en la realización de este tipo de proyectos, entre otros la Central Hidroeléctrica de Betania, de la cual fue gerente; y la hidroeléctrica del Guavio, en Cundinamarca, de la cual se retiró a tiempo, antes de que ocurriera el desastre económico que causó Fabio Puyo Vasco, de ingrata recordación para las finanzas del Estado, que somos todos los ciudadanos.
El Río más estudiado
Galindo Yustres se desempeña desde 1999 como Asesor Técnico de la Dirección de Cormagdalena. Como conoce el proyecto por dentro y por fuera, al derecho y al revés, asegura que ha sido el más estudiado y analizado de todos los proyectos que se han hecho sobre el Río Magdalena, desde 1823 cuando se produjo la primera adjudicación de una concesión, al alemán Juan Bernardo Elbers, por parte del entonces presidente de la República, el Libertador Simón Bolívar. Y más tarde, en 1924, los estudios adelantados por Julius Berger Konsortium, por iniciativa del entonces Ministro de Obras, Laureano Gómez.
El proyecto de 2014 no sólo tendrá en cuenta la recuperación de la navegabilidad, desde Puerto Salgar (La Dorada, Caldas), hasta Bocas de Ceniza, sino que lo socializará en consonancia con los 30 millones de hombres, mujeres y niños que viven, por ejemplo, en la cuenca del Magdalena. En total son 908 kilómetros. En la parte de la cuenca “pretendemos impulsar, motivar y buscar la manera de asesorar a los habitantes de esa zona en el desarrollo agrícola, que ha sido tradicionalmente su vocación natural”, sostuvo Galindo Yustres.
El proyecto contempla un ambicioso Plan de Aprovechamiento de la Recuperación del Río. Se hará un trabajo en 240 mil metros cuadrados, 19 Departamentos, 729 municipios y 24 corporaciones autónomas de desarrollo. Con esas diversas y dispersas entidades ambientales hay que concertar sobre planes, por ejemplo, de biodiversidad.
La ejecución de esta magna obra fue adjudicada, luego de un prolongado estudio, al consorcio Navelena, conformado por las acreditadas firmas de ingeniería y construcción la brasilera Odebrecht y la barranquillera Valorcon.
El experimentado ingeniero hidráulico afirma que las obras de encauzamiento son “estructuras hidráulicas de colocación de rocas o de cualquier otro material que estabilizan las orillas construyendo unos diques longitudinales que permiten el encauzamiento del agua a un canal principal, sin afectar el cauce del río”.
El mantenimiento del canal navegable se hará mediante obras de dragado constante que permitan mantener la profundidad del Río en 2,18 metros durante todo el año.
Beneficio para todos
Todas las naciones que tienen un Río importante realizan cuantiosos esfuerzos económicos y contratan a los mejores ingenieros del mundo para mantener su navegabilidad y calidad de agua. Como es el caso del Mississippi (Estados Unidos), del Ródano (que atraviesa Suiza y Francia) y el Rin que rueda por varios países europeos.
Lo hacen por el mismo motivo que Colombia ahora tiene para hacer el colosal proyecto de recuperación de la navegabilidad del Río Magdalena: el río es vida para un país. Especialmente un río Como el Magdalena que puede bajar y subir carga desde Barranquilla hasta La dorada (Caldas). Con lo cual crece la economía en forma considerable porque se abaratan todos los costos de exportación e importación en un 30 por ciento por el transporte por agua
Según los especialistas, el trancón que ha tenido Colombia para alcanzar un mayor desarrollo son las carreteras. No tiene carreteras de cuarta generación para las miles de mulas, tractomulas, camiones, furgones y buses de pasajero y carga que ruedan por el país, en un 80 por ciento en la misma ruta del Magdalena: del Interior del País, a la Costa Caribe. A los puertos de Cartagena, Barranquilla, Santa Marta, San Andrés, La Guajira y Coveñas.
Además, en estos momentos se encuentra ya bastante estructurado el proyecto para la construcción del Puerto de Aguas Profundas, de la Sociedad Portuaria Bocas de Ceniza. Quedará en mar abierto, pero en nariz con nariz del sitio en donde se mete el Magdalena al Mar Caribe.












