Por: Francisco Figueroa Turcios
Cuando Óscar Ortega Gil, viajaba en su bicicleta todas las mañanas de San Juan de Betulia (Sucre) a Corozal a estudiar bachillerato en el colegio Pestalozziano, en ese recorrido echaba a pedalear sus sueños sobre su proyecto de vida profesional y siempre llegó a la misma meta: el arte era su pasión.
La vida muchas veces no logras pedalear por los caminos que te proyectas sino que toca afrontar como los ciclistas etapas montañosas donde te ponen a prueba su capacidad de resistencia hasta lograr la verdadera ruta que te lleva al éxito. Así le ocurrió a Óscar que debió comenzar a estudiar ingeniería de sistema y por fin logró ingresar al mundo del diseño gráfico y publicidad en Medellín.
En el diseño y la publicidad esta la opción del maravillo mundo de la fotografía, por la cual Óscar Ortega Gil descubrió que sería su verdadera pasión. ¿Cómo le nació a Óscar por la fotografía?
Óscar Ortega Gil comenzó su carrera laboral en agencias de publicidad, primero Medellín y más tarde viajó a los Estados Unidos para trabajar en San Francisco y los Ángeles. Óscar, estaba enfocado como los ciclistas que participan el Tour de Francia en llegar a la meta triunfante a Paris y así él lo logró brillar con luz propia como fotógrafo en la ´ciudad luz´.
Öscar ha perdido la conexión con San Juan de Betulia (Sucre), por aprovechando su talento creativo puso a pedalear proyectos a favor para mejorar el paisajismo de su terruño y comenzó por diseñar las letras que identificaran a su pueblo. A renglón seguido creo el maravilloso proyecto la Ruta del Color , teniendo un éxito total.
Apartir de los diseños de Óscar, quien reside en París, los van plasmando en las fachadas de bahareque con el propósito de intervenir el mayor número de casas y constituir una ruta cultural que promueva el turismo de experiencias y saberes basado en el colorido maravilloso hecho por talento totalmente Made in San Juan de Betulia..
La experiencia de lograr el letrero de Betulia en el parque -de gran acogida en la comunidad- impulsó a Óscar Ortega Gil, a sus hermanas May y Carmen Estela; a sus sobrinos, José Mario y Catalina y a muchos de la comunidad como Jairo Javier y María Paula Buelvas Gil, a Albeiro Mendoza, Anselmo Gil y a tantos para dar este siguiente paso que involucra las legendarias casas de palma y bahareque de San Juan de Betulia para convertirlo en un atractivo turistico.















