Deportados de Venezuela hablaron este miércoles con el Presidente Santos en la frontera en Cúcuta. Gobierno asume asistencia a la población afectada.
Por Chachareros de Cúcuta
Doña Jessica fue una de las tantas afectadas por el envalentonamiento actual del presidente venezolano Nicolás Maduro. Hace tres años ella y su hijita llegaron a San Antonio del Táchira con algunos recursos económicos. Adquirieron una casita en buenas condiciones, montaron una microempresa de comida a domicilio. De Colombia llevaron una moto, dos computadores y sus enseres domésticos (nevera, estufa, dos televisores).

El Gobierno colombiano dispuso todo un plan para atender a la población deportada de Venezuela. Se han establecido carpas, consultorios ambulantes y puestos de alimentos.
Jessica asegura que no quiere crear cizaña entre los dos pueblos hermanos. Por el contrario, está muy agradecida por la acogida que el venezolano le brinda al colombiano que va a trabajar honradamente.
Lo que no le gusta es que el Gobierno de Maduro, alegando que la profunda crisis social y económica que vive el vecino país es por culpa de los colombianos, ha desatado una persecución infame e injusta contra una población indefensa.
¿Por qué ataca la Guardia Nacional con tanta maldad a la población que vive allá en su territorio? Jessica responde: “Sencillamente porque somos colombianos. Maduro no quiere a ningún colombiano porque dice que ese país está destrozado por los colombianos. ¿Y sabe quién es el que trabaja en Venezuela? Los colombianos. Porque, en realidad, el venezolano es un poco perezoso para el trabajo duro, porque toda la vida, desde cuando explotan el petróleo, el Estado los acostumbró a darles casi todo gratis: vivienda, estudios para los hijos, medicamentos, alimentos. Entonces dirán ellos, ¿para qué trabajar? ¡Que trabajen los burros colombianos!”.

Fueron pocas las familias que pudieron rescatar algunos enseres de valor. Todo se lo robaron los Guardias venezolanos.
Jessica cuenta que hace 3 años “llegué a vivir ahí (en San Antonio). Esta mañana (del lunes) a las cinco de la madrugada golpearon la puerta. Como no abrimos enseguida, tumbaron la puerta y se llevaron todo lo de valor, derribaron nuestra casa y las de los vecinos con varios buldócer. Derribaron hasta la iglesia de unos pastores evangélicos. Nos pidieron que mostráramos la cédula y nos dijeron ‘nos acompañan, tranquila es para hacer una reseña y pueden regresar’. A las dos horas llegamos y ya habían tumbado la casa y se habían llevado todo. Si nos advierten y nos dan siquiera dos días, nos da tiempo de llevarnos nuestras cosas. En cambio ellos, los propios miembros de la Guardia venezolana, se robaron motos, televisores, neveras, computadores. Yo llegué a Venezuela con mis cosas. Tenía 28 mil bolívares, que son al cambio $150 mil colombianos y me quieren meter presa por tener esa plata ahorrada. Lo que nos duele es la humillación, la inhumanidad, son asesinos, los Guardias de la frontera viven como reyes a costa de nosotros, porque les quitan a cada maletero un dinero para dejarlos pasar víveres y combustibles a la lata”.
Agilizaron atención a afectados
De acuerdo con cifras de Migración Colombia, entidad adscrita a la Cancillería, hasta la fecha han sido atendidos 1.088 colombianos afectados por las medidas implementadas por el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, en la zona fronteriza con Norte de Santander.

El presidente colombiano Juan Manuel Santos da palabras de alivio a una familia deportada con un bebé de brazos.
Esa cifra se discrimina así: 844 son adultos deportados y 244 son menores repatriados. También 929 personas son atendidas en seis albergues que el Gobierno Nacional, en articulación con las autoridades locales, ha acondicionado para esta contingencia.
Los connacionales están distribuidos así: 1) San Pedro Apóstol (albergue), 25; 2) La Parada; 370; 3) Coliseo La Parada (albergue),65; 4) Coliseo Colegio Municipal, 218; 5) Centro de Migraciones,149; 6) CIC Morichal: 102.
De ese número de personas, 607 son adultos hombres y 322 menores.
En cuanto a las acciones adelantadas durante la mañana de este miércoles, el Ministro de Minas y Energía, Tomás Gonzáles, dio un parte de tranquilidad para los habitantes de la región fronteriza, especialmente el área metropolitana de Cúcuta, respecto al abastecimiento de gasolina.
Por su parte, el Ministro de Trabajo, Luis Eduardo Garzón; el Director del Sena, Alfonso Prada; y la directora del Departamento para la Prosperidad Social (DPS), Tatyana Orozco; visitaron la totalidad de los albergues en Cúcuta y Villa del Rosario para facilitar ofertas de capacitación, emprendimiento y aula virtual.
Más acciones inmediatas
El Ministerio del Interior puso a disposición un sistema de información y registro de datos para los albergues, con el fin de procesar la caracterización de la población censada.
De igual forma, el Ministerio de Salud y Protección Social descarta posibles brotes de enfermedades en la zona. Sin embargo, continúa adelantando labores de prevención y vigilancia epidemiológica.
En ese sentido se han adelantado tareas de vacunación, control de vectores (insectos, ratas, etc.) y atención en salud por medio de los hospitales de primer nivel de Villa del Rosario y Cúcuta para toda la población afectada. Del mismo modo, Defensa Civil ha participado con puestos de primeros auxilios 24 horas en La Parada y en los albergues de Villa del Rosario.
La Dian aportó $1.074.453.305, en donaciones, para atender a los colombianos en frontera. La Gobernación de Norte de Santander recibió donaciones por esa suma entre las que se cuentan ropa, zapatos, artículos de aseo personal y alimentos.
La Unidad de Gestión del Riesgo entregó hoy 500 paquetes de asistencia humanitaria, colchonetas, elementos de aseo y carpas.
Además, a lo largo del día, la Mesa de Ayuda Humanitaria, que coordina el Ministerio del Interior y el Ministerio de Relaciones Exteriores y que opera desde el Puesto de Mando Unificado de la Policía Metropolitana de Cúcuta entregaron 1.500 pañales y 250 biberones, para atender a la población infantil que se encuentra en los cinco albergues acondicionados.
El Icbf está coordinando la reunificación familiar. 249 niños, niñas y adolescentes han sido ubicados con sus familias y están siendo atendidos por equipos psicosociales y defensores de familia. A su turno, el Ministerio de Educación apoyará el ingreso a colegios de los menores retornados en coordinación con las alcaldías.
Así mismo, el Ejército Nacional dispuso de ocho camiones con personal de apoyo, para avanzar en la labor humanitaria. Asimismo, miembros de la Segunda División entregaron 260 mercados, 260 paquetes de aseo, 300 refrigerios, así como alimentos básicos de la canasta familiar como arroz, azúcar, sal, aceite para unas 300 personas.
La Agencia Nacional para la Superación de la Pobreza (ANSPE) y Estrategia Red Unidos han puesto a disponibilidad de la Mesa Humanitaria Unida un total de 75 personas con equipos de cómputo que estarán a disposición de los puntos de orientación y caracterización para los connacionales.
Igualmente, el Ejército coordina talleres de alfabetización lúdica para los menores que están en los albergues; 25 profesores y recreacionistas, así como útiles escolares, llegarán a esos lugares.
Por último, Migración Colombia dispuso que una de sus unidades móviles funcionara como puesto de control alterno y se triplicó el personal de ayuda.














