Luego de ejercer durante 30 años el periodismo en Barranquilla, añora retornar el próximo año a su país: España.Por Francisco Figueroa Turcios
Paulino Tagle González trabajaba en el Diario ABC en Madrid cuando conoció a la que hoy es su esposa, Elvira ‘Vivi’ Donado. Jamás pasó por su mente que Barranquilla sería la ciudad donde viviría hasta la fecha, luego de su matrimonio, porque los planes eran radicarse en Madrid, por cuestiones de sus labores periodísticas.
Llevaban una vida agradable y muy divertida. Paulino solía visitar las tabernas. Así conoció a ‘Vive’ en una noche de farras. Ella estaba con una delegación turística que con frecuencia paseaba su agencia de turismo por Europa. Y, como solía hacerlo nochemente, Paulino, luego de algunos whiskis, se subió a la mesa de unos amigos y empezó a imitar a Rafael, a los Beatles, y a bailar rock. Eso le encantó a ‘Vivi’. Se enamoraron a primera vista y planearon quedarse a vivir en Madrid. Paulino ganaba bien y pertenecía a una familia más o menos acomodada, con una hermana Fiscal General de la Nación ( Maria del Carmen Tagle) y un hermano gerente de una empresa petrolera.
Ese era un proyecto de vida. Más, el destino le cambió el libreto con la muerte de sus suegros, por lo que tuvieron que vivir en la capital del Atlántico para que su esposa, Elvira, se pusiera al frente de los negocios de la familia. A él le tocó pedir una licencia en el Diario ABC, para radicarse en Barranquilla, por lo que asumió el rol de corresponsal de ese diario español en Colombia.
El Diario del Caribe fue el primer periódico donde trabajó Paulino Tagle en esta ciudad. Antes de eso había laborado fugazmente en Bogotá, en el Diario El Tiempo y en Colmundo Radio, mientras que legalizaba sus papeles en Colombia. Estuvo en las dos etapas que vivió el Diario del Caribe. Periódico que en los últimos tres años perteneció a la Casa Editorial El Tiempo, luego de haber sido fundado por Felipe Pacini Santo Domingo, quien luego se lo vendió al Grupo Santo Domingo (1986-1989), más tarde pasó a manos del Grupo de la familia Name Terán y, finalmente quedó en manos de la Casa Editorial El Tiempo, que le dio, en menos de un año, cristiana sepultura en manos de Armando Benedetti Jimeno como director.
Entrevistar a Álvaro Gómez Hurtado fue la primera prueba de fuego que tuvo Paulino Tagle en su nueva incursión en el Diario del Caribe, bajo la batuta de la familia Santos Calderón.
¿Porque sólo duró seis meses trabajando en este periódico? 25 años después Paulino Tagle rompe el silencio sobre su renuncia. «Salí del Diario del Caribe porque yo soy un periodista honesto. Yo escribí una noticia sobre el entonces alcalde de Barranquilla, Guido Borrero, y Eduardo Posada, director del periódico, no compartía mi versión sino la que tenía él, pensaba que me habían pagado para tergiversar la verdad. No publicó mi versión, sino la que él tenía. El día siguiente le presenté la carta de renuncia, se la di personalmente para que me viera a los ojos y se convenciera que yo no vendo las noticias», relata.
En el mundo de la radio
Paulino Tagle en el Diario del Caribe tuvo la oportunidad de hacer amistad con el periodista Rafael Sarmiento Coley, director de este portal periodístico, quien además de trabajar en ese medio periodístico tenía el programa radial Habla la Costa, que se difundía por emisora Atlántico.
Cuando Paulino renunció al diario, entró a formar parte del equipo de Rafael Sarmiento en Habla la Costa, donde además estaba Gustavo Molina. «Rafael Sarmiento me dio la oportunidad de ingresar al mundo de la radio en Barranquilla. Fue un gran colega con quien hice amistad en Diario del Caribe y luego me ratificó su aprecio cuando me permitió ingresar a su programa radial», reconoce Paulino Tagle.
Una de las actividades que le correspondía en el programa era cubrir los eventos. En uno de ellos, Paulino Tagle se encontró con Juan B. Fernández Renowitzky , en el homenaje que le hicieron a Pedro Martín Leyes, quien le propuso trabajar en el diario El Heraldo. Para ese entonces Rafael Sarmiento ya era editor de la sección política en este periódico, así que en El Heraldo volvieron a trabajar juntos.
«Trabajé durante 15 años en El Heraldo, y para mí fue una experiencia importante en mi vida. Salí cuando los directivos determinaron hacer una reestructuración, y los periodistas con más experiencia fuimos los primeros en salir, como el caso de Manuel Pérez, Jorge Mariano Rodríguez y Laurian Puertas».
En esta etapa en El Heraldo vivió uno de los momentos más tristes de su vida. Hacia dos días había hablado con su hermana mayor, que en esos momentos era la Fiscal General de España. Ella le dijo: «envíame a tu hijo, José Luis, ahora que es todavía menor de edad, para matricularlo en un buen colegio y abrirle paso en la carrera judicial». En esos meses Paulino estaba encargado de las noticias internacionales. Tenía que revisar de manera constante la información del mundo.
Era una mañana lluviosa y nostálgica. De repente Paulino golpea el escritorio como un oso salvaje y pega un grito desgarrador, sale corriendo hacia los baños con la cara roja como un tomate. Sus colegas, entre ellos su amigo el editor político, Rafael Sarmiento, salen corriendo detrás de él. Entones, entre sollozos inconsolables, narra la conmovedora historia. La ETA colocó una bomba debajo del carro de su hermana, Maria del Carmen Tagle y, al abordar ella su vehículo, voló en mil pedazos. Una muerte brutal en aquellos años de baño de sangre en la España posdictadura de Franco.
Añoro a mi país
El viejo aforismo que dice que la tierra llama, cae como anillo al dedo a la situación del periodista Paulino Tagle. Luego de 30 años de estar radicado en Barranquilla, cuando sus pasos son lentos por el trajinar de la vida, cuando tiene 67 años a cuestas, añora regresar a su país: España.
«Lo que tengo es agradecimiento con Barranquilla, pero ya a mi edad añoro con retornar a mi país. Tengo planificado regresar el próximo año. En Barranquilla me siento como en Madrid, mi tierra natal. Quiero morir en mi país», reconoce Paulino Tagle. Él no está enfermo, pero la tierra llama.
















Recuerdos a Paulino Tagle… compañero en Diario del Caribe….