Lo ideal sería que las firmas constructoras se encarguen de un mantenimiento de estas históricas obras por lo menos durante los cinco primeros años.
Por Rafael Sarmiento Coley, Director
Con una inversión que supera los cinco mil millones de pesos fueron recuperadas la vieja Intendencia Fluvial que tantos nostálgicos recuerdos genera a los barranquilleros que la visitaron para abordar sus viajes por buques, y se construyó la Gran Plaza del Río Magdalena.
Estas obras serán entregadas este viernes a la comunidad, en un acto presidido por la alcaldesa Elsa Noguera De la Espriella. Las obras de restauración de la Intendencia Fluvial costaron $1.695 millones. El contrato le fue adjudicado al consorcio Regional Intendencia Fluvial (¿?). Este tipo de información que debe suministrar la alcaldesa tendría que venir acompañada de los nombres de los dueños de esos consorcios y uniones temporales, porque, según ingenieros y arquitectos independientes, hay “una extraña rosca de firmas con poco reconocimiento en la ciudad y que al parecer pertenecen a los mismos con las mismas. Dos o tres empresarios-políticos jóvenes ambiciosos que, si no se les controla, meten a Barranquilla en la misma escena diabólica del carrusel de los Contratos en Bogotá. Es más, se dice que una sola persona tiene 10 firmas con nombres distintos, de donde saldrá la financiación de la próxima campaña para la Alcaldía”.
La otra obra fue construida por el mismo perro con diferente collar: una Unión Temporal llamada Plaza Grande 2013. Su contrato se le adjudicó por un valor de $3.414 millones. Tampoco se sabe quiénes son los felices dueños de ese consorcio. Los dueños de carne y hueso. El trabajo que este viernes se entrega al público es, sin la menor duda, precioso. La Gran Plaza tendrá iluminación de piso, varias fuentes, arborización combinada entre 25 palmeras y varios palos de mango y almendros. Tendrá un peculiar sendero tipo ‘deck’ (una cubierta de madera), que cubre desde la Vía 40 hasta el Caño de las Compañías.
Sede de Secretaría de Cultura
Es bueno destacar, eso sí, que a la Intendencia Fluvial se le dará el uso más adecuado: allí estará la sede de la Secretaría de Cultura Distrital, una galería de arte y el Museo del Río, incluso con piezas disecadas como lo más representativo y distintivo del Río Magdalena: el caimán que se fue para Barranquilla. Para esa tarea la alcaldesa Elsa Noguera encargó al periodista de la Oficina de prensa Otto Ruiz para que viaje a su tierra, Patico, corregimiento de Mompox, a conseguir un caimán que hay en una pequeña ciénaga. El saurio mide más de tres metros. Está enfermo y ya no tienen salvación. Enviaron a Otto, porque, con su habilidad, podrá saltar sobre el animal y degollarlo sin causarle daño al resto del cuerpo.
En consecuencia, las obras son una maravilla. Importante sería que la firmas que se ganaron una buena cantidad de plata por hacer estas obras, se encarguen de su mantenimiento por lo menos durante cinco años. Lo malo es que la Secretaría de Infraestructura Nury Logreira enmudece cuando se le pregunta acerca de los dueños de carne y hueso de la cantidad de ‘firmas’ nuevas que han aparecido en el firmamento barranquillero durante los cuatro años de Elsa Noguera. Bueno, y ¿Por qué será que no habla Nury Logreira? Tampoco se le ha visto salir en los medios a proponer el debate necesario sobre el pésimo reparcheo que se está realizando en la ciudad, con materiales insuficientes y de mala calidad.
Elsa, más feliz que nunca
La alcaldesa Elsa Noguera De La Espriella está muy emocionada. Sabe que esta es una de sus obras más allegadas a su corazón, a su sentimiento de barranquillera, porque la Intendencia Fluvial le devuelve a la ciudad su señorío de urbe ribereña de intenso movimiento. Esa será la gran obra que entregará al disfrute de barranquilleros y visitantes, este viernes 10 de octubre a las 4:00 de la tarde, la restauración del edificio de la Intendencia Fluvial de Barranquilla y la construcción de la Plaza Grande del Río Magdalena, en el sector de la carrera 46 con Vía 40, recuperando con estas obras un icono de alto valor patrimonial que se convierte en un centro estratégico de gestión cultural en la entrada a la Avenida del Río y al Centro Histórico.
En un informe del jefe de la oficina de prensa de la Alcaldía, Tony Lemus, se indica que “la alcaldesa Elsa Noguera considera que “este es un lugar de alto contenido histórico, que pertenece a nuestras raíces porque la navegación fluvial hace parte de la formación de Barranquilla y de su crecimiento, y su recuperación significa que los barranquilleros nos estamos reencontrando con el río Magdalena con un conjunto de obras en las que estamos invirtiendo recursos por 600 mil millones de pesos en este sector del Centro Histórico y en La Loma”.
La restauración del edificio estuvo a cargo del Consorcio Regional Intendencia Fluvial, por valor de 1.695 millones de pesos y la interventoría a cargo de Edubar, S.A., por 130 millones de pesos. El inmueble tiene un área de 484 metros cuadrados y fue adecuado para el funcionamiento del Museo del Río y un centro estratégico de gestión cultural para Barranquilla, dirigido desde la Secretaría de Cultura, Patrimonio y Turismo del Distrito.
En los alrededores del edificio de la Intendencia se construyó la Plaza Grande del Río de la Magdalena, con un área de 6.850 metros cuadrados, a cargo de la Unión Temporal Plaza Grande 2013, por valor de 3.414 millones de pesos, y la interventoría de Edubar, S.A por 194 millones de pesos.
El edificio de la Intendencia Fluvial fue restaurado con recursos propios del Distrito, ajustándose a las normas arquitectónicas de bienes patrimoniales, mientras la construcción de la plaza se hizo con recursos de Valorización 2012 para entregarles a los barranquilleros un gran espacio público en la zona perimetral del edificio, en una especie de plaza-parque con un malecón.
“En el Distrito estamos ejecutando proyectos integrales y así podemos verlo en este sector en donde recuperamos la Intendencia y la plaza, con un espacio al final del malecón para locales donde se van a relocalizar los comerciantes que hoy están en ‘El Cabrito’ y ‘La Islita’, mejorando sus condiciones, y próximamente seguiremos con el predio donde estaba Sanandresito, en donde quedará una zona verde que garantice una visual que nos conecte con el Parque Cultural del Caribe”, dijo la secretaria de Infraestructura, ingeniera Nury Logreira, quien adelantó una visita de inspección a las obras, junto con el secretario de Cultura, Afif Siman, y el gerente de Edubar, Ramón Vides, acompañados por medios de comunicación.
La recuperación, revitalización, restauración y cambio de uso de la Intendencia Fluvial rescata para Barranquilla una antigua edificación que data de los años 1926 y 1928, y que albergaba las oficinas administrativas de la Intendencia Fluvial. Con el paso del tiempo, minimizada la actividad fluvial, el inmueble perdió función dentro del contexto urbano del río, específicamente del caño de Las Compañías, y ahora se convierte en el nuevo corazón cultural de Barranquilla.













