Después de 25 años dedicada a la jardinería y el paisajismo, Marcela Cárdenas abre una nueva etapa de Arte en su jardín. Habla con La Cháchara sobre cómo aprendió el oficio observando las plantas, su huella en espacios de Barranquilla, en el Caribe colombiano y la sede que se convierte en lugar de encuentro entre naturaleza, arte y comunidad.
Por Jorge Mario Sarmiento Figueroa
Marcela Cárdenas Junca recuerda un jardín. En particular, recuerda una cayena. La cuidaba y al día siguiente la encontraba más bonita. Volvía a cuidarla y la planta respondía otra vez con más belleza. Por aquellos días, Marcela atravesaba experiencias humanas en las que sentía que entregaba mucho sin encontrar siempre reciprocidad. Con las plantas, en cambio, ocurría algo distinto.
—Yo las cuidaba, les daba agua, fertilización, cariño; y ellas, perfectas. Eran siempre agradecidas. Entonces dije: «Por aquí es, me voy por las plantas».
Por ahí se fue.
Han pasado 25 años desde que comenzó el camino de Arte en su jardín, una empresa especializada en jardinería y paisajismo, que ahora entra en una nueva temporada con la apertura de su sede en Barranquilla.

El lugar quiere trascender el concepto tradicional de un negocio de jardinería. Ahora tiene arte, experimentación, aprendizaje, encuentros y contemplación de la naturaleza.
La casa abre sus puertas el 28 de octubre con Solo el amor es real, exposición individual de la consagrada artista Flavia Rosales.


—En jardinería y paisajismo, ¿quién es Marcela Cárdenas Junca?
—Soy una trabajadora incansable por el conocimiento de las plantas y de la sobrevivencia sana. Llevo más de dos décadas cultivando este conocimiento práctico y también he estado muy cerca del arte. Eso amplió mi visión y mi sensibilidad.
—Hoy eres una jardinera y paisajista con reconocimiento en Barranquilla y el Caribe. ¿Qué te ha dado esa notoriedad?
—El reconocimiento y el éxito que yo misma encuentro en cada trabajo que termino. Una vez un cliente me dijo: «Primero que te guste a ti. Si te gusta a ti, yo estoy listo». Eso me da la confianza para trabajar de la mano con mis clientes y sus espacios. Busco darle permanencia a la vegetación y un futuro de bienestar a quien va a vivir con ese jardín.
—¿Qué proyecto mostrarías para explicar lo que haces?
—El Centro Comercial Villa Country. Hice su renovación paisajística hace unos 15 años y llevo varios años cuidándolo. Es un paisajismo ecléctico para la arquitectura del sector. Me atreví a mezclar palmas y yucas con cintas de lino y rocas de la Sierra Nevada.
Marcela se queda pensando mientras habla de ese jardín del Villa Country de Barranquilla que miles de personas atraviesan cotidianamente. Entonces formula en voz alta algo que no se había detenido a considerar:
—Ahora que estoy hablando contigo es que estoy despertando a sentir que yo ayudo a embellecer la ciudad y no me estaba dando cuenta. Es mi día a día.

—Y después de 25 años aparece esta nueva temporada de Arte en su jardín. ¿Qué quieres hacer aquí?
—Queremos crear comunidad, belleza y encuentros alrededor de la naturaleza. Que la gente de la ciudad vuelva a la tierra con sus manos, que aprenda a sembrar, cuidar, observar y reconocer. Tenemos todas las herramientas del internet, pero ¿sabemos hacerlo con las manos?
Su idea es que en esta nueva temporada Arte en su jardín se atreve a llevar las manos a la tierra, con unas aulas vivas para aprender a intercambiar conocimientos de jardinería, biología y arte. Que apliquemos nuevas prácticas de jardinería como en otras grandes ciudades con tendencias a preservar las mariposas, los insectos que visitan los jardines. Se trata incluso de crear hoteles de insectos, jardinería especializada para mariposas, terrazas verdes y otras tecnologías de la naturaleza.
—Muchas veces no queremos hormigas, lombrices ni abejas en nuestros jardines. Entonces uno puede creer que está cuidando la naturaleza y al mismo tiempo estar actuando como un depredador.

—¿Qué podrá ocurrir en esta casa?
—De todo. Laboratorio botánico, reconocimiento de insectos, aprender a hacer sistemas de riego para una casa en la playa, una finca o un balcón; diseñar el balcón de un apartamento o aprender a cuidar esa planta de la casa que te gusta. En fin, hacer servicio.


Solo el amor es real, con Flavia Rosales
—¿Por qué inaugurar esta temporada precisamente con Flavia Rosales?
—Porque Flavia es naturaleza pura, es auténtica y su obra lo muestra. En su obra está todo: el viento, el agua, el fuego. Nos sentimos muy orgullosos de presentar su trabajo. Tú puedes mirarte y reconocerte a través de él.
Solo el amor es real, exposición de Flavia Rosales, reúne abstracciones realizadas sobre papel, acrílico y lienzo y propone una experiencia alrededor de la percepción, la sensibilidad y la conciencia. La exposición establece así el primer diálogo artístico de una casa en la que Marcela Cárdenas quiere juntar dos territorios que han acompañado su propia vida: el arte y la naturaleza.
Arte en su jardín abre sus puertas el miércoles 28 de octubre, a las 5:00 p. m., en la carrera 64 #64-12, Barranquilla.











