Hace ocho años sufrió isquemia cerebral, que lo tuvo seis días en la Unidad de Cuidados Intensivos, en el Hospital Regional de Sincelejo.
Por Francisco Figueroa Turcios
Manuel Góez Barragán es actualmente el coordinador técnico de la Asociación de Escuelas de Fútbol de Sucre, Asosucre, que participa en el torneo de Asefal, certamen cuyo principal patrocinador es la Universidad Autónoma del Caribe. Este exfutbolista, ex-técnico de la selección Sucre y del Atlético Sucre, compositor y cantante, en los seis días que estuvo en la UCI recuerda que libró un «dura batalla con el diablo», que lo motivaba «para que continuara tomando ron y mujereando». En ese combate, Manuel escuchaba la canción ‘Mujereando’, interpretada por Diomedes Díaz:
«Mujereando, toda la vida viviré/
mujereando, enamorado del amor/
mujereando, porque la vida sin mujer /
no tiene objeto ni razón».

Sano y fuerte, a Manuel Góez no se le pasó nunca por la mente que atravesaría momentos de enfermedad como ese.
Manuel recuerda que dos días después que sufrió la isquemia cerebral, los médicos reunieron a sus familiares para informarles que tenía las horas contadas y que solo un milagro lo salvaría. «Cuando pasaba por el Centro naturista del médico Edgar Hernández, me desplomé. Al doctor le avisaron que había perdido el conocimiento, afortunadamente me brindó los primeros auxilios, y de inmediato me llevaron al Hospital Regional de Sincelejo. Me cuentan mis amigos que cuando llegué al Hospital, allí estaba el periodista Carlos Baquero, quien al percatarse que era yo salió gritando pidiendo auxilio a los médicos, y dos de los tres galenos que atendieron el llamado fueron ex-futbolistas alumnos míos, Luis Gonzalez y Víctor Arechea.
Permaneció seis días en la UCI, y hospitalizado treinta y tres días. Los seis días en Cuidados Intensivos «los viví en un mundo en el que nunca estuve en el cielo, sino en el infierno, combatiendo con el diablo que me motivaba a tomar ron y a tener muchas mujeres. Le aclamé a Dios para que me liberara de esa pesadilla. Él me hizo el milagro de volver a vivir».
Cuando ya estaba totalmente recuperado, los médicos le hicieron exámenes para determinar qué daños le había producido la isquemia cerebral y se sorprendieron con el resultado porque encontraron un tumor en el cerebro que paulatinamente debía ir creciendo, por lo que le dieron cuatro años de vida. «Ya van ocho años y gracias a Dios estoy muy bien de salud: el año pasado en el examen el tumor había desaparecido. Hoy no le temo «, confiesa Manuel Góez.
El futbolista
Cuando apenas tenía nueve años, Manuel Góez descubrió que sus dos pasiones eran el fútbol y la música. «En el municipio de Sucre, Sucre, mi tierra natal, el cura español Felix Cambre me enseñó el abc del fútbol, ya que él tenía un equipo. Cuando llegué a Corozal, a estudiar primaria en la Urbana de Varones, recuerdo que mi profesor fue Felipe Paternina, gran acordeonista sabanero. En el bachillerato en el Colegio San Ignacio (Corozal) y en el Instituto Técnico de Sincelejo, hice parte de la selección de esas instituciones educativas en los juegos intercolegiados, de donde fui convocado a la selección Sincelejo. En el año 1982, jugando en la categoría pre-juvenil, fui llamado a integrar la selección Sucre Juvenil. En el Torneo de la Segunda División jugué en el Atletico Sucre, Rebolo, Campo de la Cruz y el Unión Magdalena», señala Manuel.
Una lesión lo marginó de ser jugador profesional, por lo que con sus dos hermanos también ex-futbolistas, Cristino y Robiro Góez, crearon en 1985 en Sincelejo la Academia de fútbol Hermanos Góez.»Nuestra academia fue un boom en la Capital de Sucre. Pero a los cinco años de empezar mis hermanos se separaron del proyecto por sus ocupaciones profesionales: Cristino docente y Robiro abogado. Yo me quedé con este proyecto y decidí cambiarle de razón social, colocándole el nombre de Góez Sports, hasta el día de hoy. Fui técnico de la Selección Sucre tanto en la categoría pre-juvenil y juvenil, en varias oportunidades. Luego de la isquemia cerebral, asumí la coordinación del club Asosucre, que participa en el torneo Asefal en Barranquilla», acota Manuel.
El compositor y cantante
A los 12 años de edad, Manuel Góez compone su primera canción, inspirada en su primer amor. «Pese a mi corta edad esa canción tiene un estilo sentimental, era un poema prácticamente inspirado en mi primera novia. Continué componiendo canciones en los ratos libres y de allí que tengo más de 200 composiciones».
Luego de la isquemia cerebral decido asumir el rol de cantante, porque estaba cansado de que me cobraban para incluir mis composiciones en los trabajos discográficos. Llevo cinco cds grabados y tengo éxitos como ‘El arroz es el que jacta’, ‘La yuca’, ‘He decidido’ y ‘Que viva el ron», expresa.
Luego de escaparse del diablo, Manuel Góez decidió vibrar en paz con sus pasiones: el fútbol y la música, sin tomarse una gota de licor.












