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Mane Anaya, el relojero mayor

Por: Francisco Figueroa Turcios

Fotos: Jairo Anaya Pérez

Con el tic-tac de cada reloj, Manuel Anaya Rivero, sigue dejando huellas imborrables en Corozal y el departamento de Sucre, demostrando que la pasión y la perseverancia son las verdaderas fuerzas motrices detrás de una vida plena y exitosa.

Con más de seis décadas de experiencia, Mane Amaya, como cariñosamente se le conoce en Corozal, su tierra natal, es el relojero más veterano del departamento de Sucre.

Con tres infartos acuesta y 79 años de edad, Mane, sigue siendo una figura activa en su amado oficio, hoy desde su residencia sigue prestando sus servicios. Su dedicación al arte de la relojería y joyería no solo le ha permitido sobrevivir, sino también sacar adelante a su familia.

Mane Anaya esta casado con Deifa Pérez de cuya unión matrimonial tiene cuatro hijos: Manuel Antonio, Clara, Jairo Gilberto y Karina.

Desde muy joven, Mane mostró un talento innato para la reparación de relojes. Su trayectoria en este fascinante arte de la precisión del tiempo y de la joyería comenzó en el taller de Tulio Betin, donde aprendió los entresijos de las maquinas del relojes y la reparación de joyas.

«Los primeros relojes que reparé fueron los despertadores, los de bolsillos y de pared», con el tiempo empecé a reparar relojes de pulso, automáticos y de cuerda, mucho tiempo después incursioné en los modernos relojes digitales, cuando estos aparecieron en el mercado», con voz nostálgica expresó Mane Anaya sobre cada paso en el mundo del reloj.

En sus inicios, al poco tiempo de estar colaborando a su cuñado, en el «Taller Betin», Manuel decidió emprender su propio camino y se trasladó a la capital de Sucre, donde tuvo su propio taller durante casi tres décadas. Cansado de viajar diariamente a Sincelejo, decidió probar suerte y retornó nuevamente a su tierra natal, fue entonces cuando montó su puesto de trabajo en el centro de Corozal.

El viejo refrán que dice que el alumno supera al maestro se le puede acuñar al caso de Mane Anaya, quien brilló con luz propia en su arte.

Mane, ha sido un hombre inquieto con ganas de aprender permanentemente; en el segundo semestre del año 2000, viajó a la ciudad de Bogotá, para capacitarse en fabricación y reparación de prendas de oro y plata, ampliando así su repertorio de habilidades.

Mane Anaya, dejará de darle vida a cada reloj el día en que el tic-tac de su corazón se detenga, así como miles de relojes lo hicieron y con su sabiduría los ha arreglado para continuar marcado las horas. Mane, es una leyenda viva del mundo del reloj…

Sobre el autor

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es
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