La situación es tan grave, que ha desatado un drástico trabajo de espionaje por parte de los distintos partidos y candidaturas.
Por Rafael Sarmiento Coley
Todo transcurría tranquilo – dentro de lo posible- en la política del Atlántico hasta cuando se conoció de manera pública e irrevocable, la renuncia de Mane Díaz Jimeno a la Gobernación del Atlántico con el aval del uribista Centro Democrático.

Manuel Díaz, el candidato a la Gobernación del Atlántico, quien con su renunciada ha provocado un revolcón político.
La política transcurría tranquila dentro de lo posible, decimos, porque todo el mundo sabe que en el mundo de los ‘mochileros’ y ‘planilleros’ no hay tranquilidad a menos de 30 días del debate electoral. Son los días en que ellos se pelean los votos a patá y trompá. Porque ya no vale quién ofrezca más por el voto. Al fin y al cabo el votante de los estratos pobres es como las prostitutas. Se van con el que les brinde cinco pesitos demás.
Y tienen razón. Porque, al vender el voto, pensarán ellos, no adquieren ningún compromiso con quien se los compra. Tampoco el comprador adquiere compromiso alguno. Solo el cargo de conciencia. Si es que todavía le queda un poquitico de eso.
La renuncia de Manuel Díaz, sin embargo, ha causado todo un terremoto como del grado 7 en la escala de Ritcher. Reuniones en Bogotá hasta las dos de la madrugada. Encuentros furtivos en Barranquilla de día y de noche. Convocatorias a ruedas de prensa urgentes a las cuales llegan los periodistas y se van en blanco porque han sido suspendidas “por orden de Bogotá”, pseudoperiodistas chiflis que hacen sus peroratas sin ton ni son asumiendo posturas en favor o en contra del presunto candidato al cual adheriría el uribista Centro Democrático.
La importancia de un Gobernador
El asunto no es de poca monta. Elegir en el Atlántico Gobernador es contar con un fuerte aliado para las elecciones presidenciales próximas y Álvaro Uribe no quiere que sea un amigo de Santos (hablamos de Eduardo Verano, quien por disciplina de su Partido Liberal pondría a sus amigos a votar por Germán Vargas Lleras).
Uribe juega a ganar la mayor fuerza en las regiones para poder ganar un debate presidencial con Óscar Iván Zuluaga o con cualquier otro gallo tapao que surja sobre la marcha. Pero el propósito máximo es ganarle a Santos para ponerle “mano firme” a los acuerdos con las guerrillas izquierdistas de las Farc, a quien él no baja de narcoterroristas.
Quedan en el tapete por la Gobernación del Atlántico Eduardo Verano, Juan García y Alfredo Varela. Algunos uribista de extrema derecha no ven con simpatía a Juancho porque dicen que es comunista, no siendo así.
García solo ha recibido el apoyo de algunos sectores de izquierda moderada como el Polo Democrático, el Petrismo, el Grupo Maís y las 352 mil firmas de Grupos Representativos de Ciudadanos que lo avalaron como candidato independiente.
Jaime Crespo, un uribista de tiempo completo y horas extras dice que Juan García es comunista, pero “es un man bacan, ya no es tira piedra”. Y Jaime García Gracia considera que Juan García es una buena opción para el Atlántico.
Entonces surgen quienes piensan que la mejor opción es respaldar a Alfredo Varela, que en estos momentos, según la encuestadora Gallup, la única en la cual los gringos creen, va dos puntos por encima de Verano. O sea, hay un empate técnico. Los expertos aclaran: “Lo que ocurre es que Verano está de candidato desde hace 4 años y ya empieza a mostrar lo que en técnica de aviación denominan ‘desgaste del metal’. Ya llegó a un tope y difícil que crezca de ahí hacia riba. Y si lo hace será a un ritmo muy lento, mientras que Varela viene subiendo a buen ritmo con posibilidades de sacarle una buena ventaja. Por eso es que ustedes ven a Verano, desesperado, presionando a Alex Char a que lo acompañe a la mayoría de los actos y se tomen la fotos manitas apretadas”.
Todas estas conjeturas se escuchan a gritos en un recinto en donde nadie se ha tomado un céntimo de licor, a pesar de que la reunión es en el prestigioso Club ABC de Barranquilla en donde se sirven las mejores copas y el mejor whisky importado de los propios toneles subterráneos de las cuevas de Irlanda, y se sirve un pato al vino que es para chuparse los dedos.
Alberto García, gerente de la campaña de Hugo Ortiz al concejo está aquí en esta reunión escuchando. Lo mismo que Oscar Akle, Heinz Solórzano Burgos y Jaime Gómez.
De repente Jairo Crespo levanta la voz, pide la palabra, “compañeros, el tiempo apremia, no podemos darle más vuelta a la tuerca. El peligro está aquí a la vuelta. Se nos viene el socialismo, el comunismo. Uno no sabe qué ha comprometido Santos de nuestra democracia. Cuántas curules en el Congreso ha prometido. Y qué facilidades ha ofrecido para que uno de los jefes de las Farc sea candidato presidencial. ¿Qué tal que sea Timochenko?¿Ustedes creen que todo ese dinero del narcotráfico que tienen en huacas en el momento no lo van a sacar para financiar una campaña con más plata que lo del proceso 8 mil?”
Los contertulios lo escuchábamos estupefactos, porque estaba hilando demasiado delgado. No faltaba sino que vetaran el nombre de Alfredo Varela porque recibió el apoyo de lo que queda de la Unión Patriótica (UP), una vertiente política de las Farc que la ultraderecha colombiana, a través de su criminal brazo armado las AUC, sometieron al más cruel y doloroso exterminio. Les mataron a dos candidatos presidenciales, Jaime Pardo Leal y Bernardo Jaramillo Ossa.
Aquello fue una verdadera masacre que comenzó en 1988 y terminó a finales de los 90. Esos actos criminales nunca castigados colocaron a Colombia en los más bajos niveles de irrespeto a la vida humana. Mataron a 8 congresistas, 13 diputados, 70 concejales, 11 alcaldes y más de cinco mil de sus militantes en todo el mapa político del país.
Alguien se levantó para lanzar una expresión de protesta: “¡Nojoda! Eso es ponerle mucha tiza al taco si pensamos no apoyar a Alfredo Varela, por ejemplo, porque recientemente recibió el respaldo de lo poco que queda de la UP. Ya eso es ser demasiado Godofredo Cínico Caspa, el ultragodo y recalcitrante personaje del difunto Jaime Garzón”.
En esos momentos timbra el celular de uno de los candidatos uribistas a corporaciones públicas en el Atlántico. La orden como que fue en tono de regaño: “Suspéndanme esas reuniones ya, y todo el mundo a su casita a esperar las directrices que se tomen desde la cúpula del Centro Democrático (quiso decir, “o sea yo, quien le habla” pero se contuvo). Y calabaza, calabaza, todo el mundo pa´su casa.
Quedaron inéditos en algunos portátiles (y en nuestro WhasApp) varios documentos y declaraciones de enorme enjundia, que tal vez jamás saldrán a la luz pública.
borradores de enjundiosas declaraciones de apoyo a uno u otro candidato, con justificaciones que ni el más experimentado politólogo hubiera sido capaz de redactar .
“A mí no me preocupan los mochileros”

Ramón Ignacio ‘Chacho’ Carbó (aquí con sus padres Ramón Carbó e Ilva Lacouture de Cabó, dice que a él no le preocupan los ‘mochileros’.
El único candidato del Atlántico que estuvo en la presentación del informe de calidad de vida de Barranquilla realizado el viernes fue Ramón Ignacio Carbó Lacouture, número 21 en la lista del Partido Liberal.
“Llegué a la presentación del informe de Barranquilla como vamos porque me interesan los problemas de los barranquilleros, su calidad de vida y las posibilidades que tenemos como ciudad para generar el desarrollo que beneficie a la gente”, expresó Carbó Lacouture durante su participación en el evento.
Agregó que en estos momentos hay candidatos que pueden estar más interesados en la anulación de las inscripciones de cédulas, los mochileros y las planillas y se olvidan de la verdadera razón por la cual se quieren hacer elegir, como es trabajar llevar a Barraquilla por una ruta de desarrollo que beneficie a sus habitantes.
Para “Chacho” Carbó es desafortunado que nos encontremos frente a unas elecciones en las cuales “no hay propuestas ni debates, sino intereses mezquinos que no tienen en cuenta las necesidades y los problemas de los ciudadanos”.
“No estoy inhabilitado ¡Carajo!”

Eduardo Verano dice con fuerza que él no está inhabilitado, según fallo que conoció este sábado emitido por el CNE.
Por los predios de la campaña de Eduardo Verano este sábado se respiró un aire de Navidad. Porque, según los abogados del candidato, el Consejo Nacional Electoral (CNE) le salvó la vida al no hallarle ninguna inhabilidad para ser candidato y llegar a la Gobernación de nuevo, si el pueblo lo respalda en las urnas.
Verano De la Rosa se mostró satisfecho por el fallo emitido por la resolución 3406 de 2015 del Consejo Nacional Electoral (CNE) a través de la cual se niega el recurso de Reposición presentado por el denunciante Renzo Fontalvo y se confirma que NO (así con mayúscula lo mandó Verano desde Bogotá, lo que quiere decir que, como él es cascarrabias, así se lo gritó a la pobre mecanógrafa que lo pasaba en limpio al computador), existe inhabilidad alguna para postularse a la Gobernación de cara a las elecciones del próximo 25 de octubre.
“Siempre estuvimos tranquilos, se actuó en derecho y este tipo de ataques hacen parte de la dinámica propia de las contiendas electorales, que si bien no compartimos son reiterativas en estos debates. Lo de nosotros son los argumentos, las propuestas, los hechos y las obras, los ataques los dejamos pasar por alto”, dijo Verano De la Rosa.
El denunciante argumentaba la inhabilidad por supuestos vínculos contractuales de Verano con el Departamento, pero en la parte motiva del fallo se lee claramente que esta inhabilidad tendría cabida si se dieran tres presupuestos: 1) Que el demandado, dentro del año anterior a su elección, haya celebrado o intervenido en la celebración de contratos; 2) que estos fueran celebrados con entidades públicas de cualquier nivel en interés propio o de terceros y, 3) que se deban ejecutar o cumplir en el respectivo departamento. La decisión conceptúa que Verano no incurrió en ninguna de estas causales.













