10 acordeonera participan en la categoría mayor y 8 en la categoría menor.
Revisando los anales de la historia de la música vallenata, la ejecución del acordeón era instrumento exclusivo para los hombres, obviamente en eventos públicos porque a nivel de fiestas familiares Rita Fernández fue la pionera.
Desde el año 2019, la Fundación del Festival vallenato abrió espacios para que el género femenino también compitiera por la máxima corona. Loraine Lara Mercado fue la primera reina de la categoría Acordeonera Mayor, mientras que Alexandra Maciel Gómez de la Ossa se constituyó en la primera niña coronada en la versión 52°.
En la versión 55 del Festival vallenato participan 10 mujeres en la categoría mayor: Sara Arango Pérez (la Apartada), Madeleine Bolaño Escobar ( Valledupar), Diana Marcela Velásquez Ospina ( Bogotá), Keyla Cabarcas López (Arjona), Alexandra Gómez de la Ossa ( El Paso), Jennifer Aragón (Albania, Guajira), María Sara Vega (Urumita), Yulieth Pineda (Cúcuta), Wendy Corzo (Valledupar) y María Hernández ( Lorica). 8 mujeres en la categoría Menor: Vanesa Marriaga (Valledupar), Heinis Gulfo Palma (Arjona), Sara Rhenales Escobar ( Santa Marta), Nikole Mengual Pérez (Arjona), Sofía Pinzón Donado (Floridablanca), Laura Benítez (Baranoa), Ana Leal Caicedo (Pamplona) y Nickoll Peñaranda ( Valledupar).
La sociedad ha mirado con buenos ojos la presencia de las mujeres interpretando el acordeón. «Las mujeres tocando acordeón, no es nuevo, años atrás ya tocaban acordeón. Rita Fernández es ejemplo de ello, lo que no hacían era presentarse en espectáculos públicos más si en reuniones familiares y hasta hacer grabaciones . Con los años y también el espacio que abrió el festival vallenato se fueron conociendo muchas niñas que se dieron a conocer en este género musical llegando a adultas a presentarse en tarimas y parrandas. Para mi es de mucho aporte al folklor la integración de mujeres a la ejecución del acordeón con los aires vallenatos…» reseña Gilberto Stor Lara, especialista en música vallenata.
«Hombre o mujer, acordeonista o guitarrista, en el arte de la música lo importante no es el sexo del intérprete, sino su calidad artística. La buena ejecución de un hombre es igual a la buena ejecución de una mujer. Y la mala también, pero a la inversa» señala Juan Gossain, periodista, escritor e investigador del genero vallenato.













