
Pachito Gámez, deja reluciente los calderos
«No es fácil,como lo piensa la gente,hay que darle duro para retirar la grasa que con la candela se le pega a los calderos.esta técnica me la ingenié en mi tierra natal, Buenaventura.Yo era ayudante de cocina y para mantener reluciente las ollas con un cuchillo pequeño, bien filoso, las raspaba y me dio resultado esta técnica»anota Pachito Gámez, sobre el secreto para quitarle la grasa a los calderos.
Vino a Barranquilla por cuatro meses a celarle una casa a un familiar que la tenía en venta y ya lleva 25 años.Vive con una Lisbeth Gamboa, una amiga, pero ella sólamente le brinda la vivienda, por cuanto Pachito debe trabajar para alimentarse y tener las cosas de su uso personal.
Lorlinda Piñeres, la propietaria de la tienda Los Cuyos le guarda el desayuno para cuando llegué Pachito; además le regala el almuerzo.Ella lo adoptó desde que él dejó de trabajar en el parque Limoncito.»Trabajé doce años en el Parque del Barrio Limóncito,pero dos hechos me hicieron mudar para la Floresta.

Pachito, desafía el coronavirus para sobrevivir
El primero el árbol frondoso que era mi oficina un tornado lo derribó y quedé a la deriva y el otro hecho que me llevó a tomar la decisión fue a la muerte de la niña Venesa,ella era la hija del celador del parque, tenía trece años cuando regresaba del colegio ella era mi asistente. La consideraba como mi hija.Su muerte me dio duro..han pasado cinco años y la recuerdo como si fuera ayer…»con lagrimas en los ojos Pachito hace el relato.
«Yo le regalo el desayuno y el almuerzo, porque desde que abrieron la Tenda El Nuevo Dorado,que está bien surtida,las cosa se nos han puesto difícil.
las ventas bajaron.»hace el apunte Doña Lorlinda Piñeres.
Pachito,no tiene ninguna seguridad social y cuando le interrogo en su ingenuidad me dice «Me han dicho que es importante tener por lo menos el carnet del Sisben.Dios ha sido misericordioso conmigo,casi no me enfermo,creó que la caminada de dos horas diarias
me ha inmunizado» reseña Pachito Gámez, que le pone buena cara al mal tiempo.
Desafiando el Coronavirus

Pachito Gámez, la pobreza lo obliga salir a la calle a trabajar
Para Pachito Gámez, no existe el pico y cédula, ni mucho menos el aislamiento preventivo obligatorio, porque debe diariamente salir a trabajar desafiando el coronavirus, de lo contrario no lo va matar la pandemia sino el hambre.
» El viernes 20 marzo de 2020, cuando el Iván Duque, presidente de Colombia anunció el aislamiento preventivo obligatorio, en todo el país, a partir del martes 24 de marzo, Pachito, le advertí de cuarentena debido a la pandemia del coronavirus, pero él viene todos días a trabajar, la mayoría de las veces no le traen calderos para quitarle la grasa.
Pachito, al recorrer media Barranquilla se exponen a contagiarse, pero no tiene otra alternativa» resalta Lorlinda Piñeres, sobre el peligro a que expone Pachito al salir a la calle todos los días.
Pachito, tiene su argumento para salir a ganarse el pan de cada día. «No me puedo quedar en la casa, porque me voy a morir del hambre. Por lo menos aquí en la Tienda Los Cuyos tengo asegurado el desayuno y el almuerzo y lo poco que logré ganarme limpiando calderos me sirve para comprar la cena y adquirir jabón para lavar la ropa, jabón para bañarme, crema dental y papel higiénico . Gracias a Dios, no me toca pagar arriendo» relata Pachito sobre su difícil situación que debe afrontar desafiando al Coronavirus, arriesgando la vida ante esta letal pandemia y más cuando es un adulto mayor.
.