El catedrático y exalcalde de Bogotá cree que el núcleo familiar siempre será el principal soporte contra la corrupción. Considera que el proceso de paz va por buen camino.
Por Rafael Sarmiento Coley
Antanas Mockus, como buen educador que ha sido siempre, no cree que se pierda el tiempo en un proceso de readaptación a la sociedad civil de los militantes de las autodenominadas durante medio siglo Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).

«Es importante que la familia recupere la vocación de enseñar desde la cuna», dijo Antanas Mockus en entrevista para lachachara.co con Rafael Sarmiento Coley.
Por el contrario, considera que están en un proceso legítimo de reincorporarse a una sociedad que durante mucho tiempo los excluyó. Como presidente de la organización no gubernamental Corpovisionarios, que cuenta con el sólido respaldo de la Unión Europea que le ha apostado al proceso de paz en Colombia, vino este martes a Barranquilla a dictar un interesante taller con diversos representantes de la sociedad civil, e incluso algunos miembros de la Fuerza Pública.
Una reunión pedagógica. Una charla de Mockus sobre el significado del empoderamiento de la sociedad civil en todo este proceso del posconflicto, y la necesidad de que “todos juguemos limpio”.
Luego de su charla con videos y gráficos, organizó trabajos colectivos por grupos, sobre diversos temas tratados durante la jornada matinal. Estuvo acompañado por la representante del Departamento de Prosperidad Social (DPS), Natalia Rodriguez, y por varios funcionarios de Corpovisionarios, encabezados por la dinámica directora de comunicaciones, María Carrizosa.
Enseñar desde la cuna
Antanas Mockus mira el grave desmadre moral colombiano desde las falencias del núcleo familiar. “Si nosotros asumimos la enseñanza de los principios, deberes, el respeto y la connotación de justicia, estaremos entregándole a la comunidad seres humanos decentes y respetuosos. Si en un hogar el padre dice ‘en esta casa nunca ha habido un ladrón y no lo habrá jamás’. Con toda seguridad toda la prole de esa familia crecerá con ese credo grabado en su conciencia”.
Ahora, sobre cómo responderán los hijos de los guerrilleros que se han desmovilizado y harán parte de las zonas especiales de convivencia, también corresponde hacer mucha pedagogía en esos escenarios “para que las nuevas generaciones crezcan con otra mentalidad”.
No cree que porque hay promotores en contra del proceso que lanzan fuegos pirotécnicos de distracción, no se logre salir del túnel. Siempre ha existido esa ultraderecha agazapada que tiene como bandera atacar todo proceso de paz. Pero llegará el día, “no muy lejano, en que se verán obligados a buscar un discurso más civilizado y políticamente correcto”.
Considera que son esos sectores los que fomentan las especies sobre las peticiones exóticas que presuntamente están haciendo los líderes de las Farc. Lo de las canchas sintéticas, habitaciones con aire acondicionados, piscinas y baños con jacuzzi, “todo ello hace parte de la parafernalia que surge en estos procesos. Lo importante es tener fe. Considerar que por algo le otorgaron al presidente de la República, Juan Manuel Santos, el Premio Nobel de Paz. Y es, precisamente por eso, que merece que la sociedad civil lo respalde, lo acompañe en este proceso”.
Barranquilla, caso ejemplar
El profesor Mockus se ha interesado mucho en seguirles los pasos a las administraciones de Eduardo Verano De la Rosa, en el Departamento del Atlántico, y de Alejandro Char, en el Distrito barranquillero.
“Han entendido a cabalidad que la unión hace la fuerza. El caso de Barranquilla es admirable. Cómo ha superado todos los índices que la traían postrada. Desde luego, ha sido muy importante que se haya mantenido una continuidad en el proceso. Con un primer gobierno de Alejandro, luego vino la maravillosa Elsa Noguera, quien prosiguió todos los planes y obras que había dejado su antecesor. Luego retorna Alejandro y remata sus ambiciosos proyectos con notable éxito. Es lo que ha faltado en Colombia y en las principales ciudades del país. En donde el Gobierno que llega desarma todo lo que encontró medio armado. Porque no hay una política de Estado. Bogotá es un claro ejemplo de ello”.
También destacó el caso de Cali, con las dos últimas alcaldías, que han mantenido una hoja de ruta coherente y fructífera.
El ambiente político colombiano lo ve un poco confuso. Pero hay experiencias de programas de gobiernos benéficos y realizables. Puede “producirse una amplia coalición de lucha frontal contra la corrupción. Una convergencia amplia de los sectores alternativos”. Recordó que “cuando Fajardo (el exalcalde de Medellín Sergio Fajardo Valderrama), aceptó la Vicepresidencia yo me sentí muy tranquilo con respecto a mi párkinson. Lo que yo sentí era que si por alguna razón yo tenía que renunciar, él podría hacerlo lo suficientemente bien, entonces existe un pasado muy claro de aprobación de su filosofía y su estilo”.

Natalia Rodríguez, del Departamento para la Prosperidad Social, quien también participó en la jornada de este martes.
Es partidario de que la guerrilla que se ha acogida a dejar la lucha armada participe en política. Opina que los logros que obtenga en las urnas el partido que conformen, es un factor determinante para el futuro de la paz en Colombia. Los asistentes a la charla con el profesor Mockus salieron muy satisfechos, por su carisma y liderazgo, a pesar de las limitaciones por su hablar en cámara lenta por culpa del Parkinson. Mockus sabe dominar la escena y lideró magistralmente la jornada de “visión compartida”, una iniciativa enmarcada en el programa Nuevos Territorios de Paz de Prosperidad Social y Corpovisionarios.
“La politización de la paz es posible o es probable y sería la embarrada del mundo si el elemento aglutinante volviera a ser la pura defensa del acuerdo”, señala Mockus en referencia a la venidera campaña presidencial, en la que considera el tema principal debería ser la paz pero con un mensaje de avanzada.
“Ese juego le sirve a mucha gente, los que ponen en riesgo el proceso y los que se meten en la cancha a gritar no permitamos que esto retroceda. Lo que hay que hacer es avanzar, lo que yo siento es que las Farc están diciendo “déjenos movilizar socialmente a la gente, déjennos organizarnos, protejan al sindicalista y eso es mucho frente a lo que había en el pasado”.
Natalia Rodríguez, de Prosperidad Social, explicó que “hay mucho optimismo en todo este proceso y uno lo palpa en estos recorridos que hacemos por el Guaviare, Caquetá, Atlántico, Magdalena y Bolívar. Hay una sólida esperanza de paz”.
Lástima que la barranquillera Tatyana Orozco no haya podido seguir en todo este proceso, como directora del Departamento de Prosperidad Social. En el más reciente Consejo de Gobierno en la Casa de Nariño se le aceptó la renuncia.













