Como Aladino, el delantero argentino, frotó la lampara y con su magia guió a la victoria al Barcelona sobre Bayern Munich, en el primer partido de la semifinal de la Champions.
Por Francisco Figueroa Turcios
De no aparecer la magia de Lionel Messi, al minuto 77, el empate estaba escriturado, en un partido de pocas opciones de goles, hasta ese momento.
El primer gol del futbolista argentino, que abrió el camino para la victoria de Barcelona 3-0 ante el Bayern, fue tras un remate seco desde la frontal del área que superó a Neuer en el minuto 77.Dos minutos después, Messi realizó una obra de arte, al regatear a Boateng y picar el balón por encima del magnífico meta alemán. Los dos goles de la «pulga» Messi fueron obras maestras. En el primero batió a Neuer con fuerza y colocación, en el segundo con maestría y técnica.
Lionel Messi, el futbolista que le ayudó a Pep Guardiola a ganar todo con el Barça, lo ha alejado con dos goles de genio de la final de la Champions y su magia también apareció en el tercer gol, cuando habilitó a Neymar que lo finalizó como un super crack.
«No hay defensa, ni sistema que pueda parar a Lionel Messi, es demasiado bueno», las palabras de Pep Guardiola, técnico del Bayern Munich en la víspera del partido, resultaron premonitorias.
El 3-0 acerca el Barcelona a la final de la Champions, una cita a la que los azulgrana faltan desde 2011.











