Por: Francisco Figueroa Turcios .
Javier Castell, es uno de los excelentes cronistas que aportó su talento a través de la reseña de Víctor Ephanor en las historias personificadas que registra el libro Junior inédito. Gabriel Jesurum, autor del libro Junior inédito, nos presenta en un maravilloso recorrido por la historia del cuadro ´Tiburón´. Castell, siempre ha confesado su admiración por Víctor Ephanor, hasta tal punto que él en su etapa como futbolista empezó a entrenar sin camiseta porque la amarraba en su cabeza, como Víctor. Con tenis blancos de una suela y sin medias, como Víctor. Con una mala imitación de un escapulario al que él manoseaba cada tanto durante el partido, como Víctor. Con los pies abiertos para correr, como Víctor. Lo único que no podía -no pude- hacer como Víctor fue jugar como él: la pierna izquierda de Javier fue lo más inútil que tuvo como futbolista.
» Gabriel, el ideador de este ambicioso proyecto, tuvo la gentileza de invitarme a plasmar la semblanza de Víctor Ephanor. De inmediato, me generó una doble responsabilidad: de una parte, hacer mi mejor esfuerzo para que, en medio de tantos especialistas de la palabra escrita, aventajados maestros de la redacción, encontrar la mejor prosa para acercarme a ellos. No ser inferior a mi condición de ‘representante’ de los exfutbolistas en un libro sobre futbolistas Y, de otra, lograr que la idolatría infantil por el personaje, no nublara mi opinión futbolística. Un esfuerzo intelectual que, me parece, sucumbió a la emoción de los recuerdos.
“A los pocos días debutó, puso el balón al servicio de su pierna izquierda, gambeteó a todo el que se le atravesó y anotó un gol. Inmediatamente se convirtió en ídolo”.
“Una vez finalizada la faena vespertina de gambetas y goles, su salida del estadio se convertía en un deseado y multitudinario ritual: centenares de hinchas junioristas le hacían -bueno, le hacíamos- un pasillo por donde él, casi siempre héroe de la tarde, caminaba con una camiseta que amarraba a la cabeza, una bermuda de jean y unas chancletas, mientras recibía el expresivo cariño de la gente con una mezcla de agradecimiento y pudor”.
Estas son algunas de las primeras letras que desparramé sobre el crack brasileño que nos deleitó con su espectacular estilo al inicio de la década de los 70. Inolvidable fue su fútbol. Inolvidable es el título que le dieron a su capítulo en el libro. Un libro que no debería faltar en la biblioteca de todo aquel que se considere un verdadero hincha del Junior» reseña Javier Castell.













