AnálisisDeportes

Junior 3- Nacional 3, un partido memorable

Los aciertos y desaciertos de ambos hicieron un desarrollo del juego extraordinario. Breve repaso de esos pormenores de un partido que quedará en la memoria.

Por Ever Mejía – @Ever10Mejia

Barranquilla y Medellín vibraron durante 90 minutos en el Metropolitano. Un juego que estuvo a la altura del contexto: líderes en estadio repleto y con antecedentes recientes importantes. El final del partido fue de infarto, la tensión en el “Coloso de la Ciudadela” fue increíble. Ahora, nos detenemos a analizar los pormenores del partido, los aciertos y errores que llevaron al desarrollo de un encuentro extraordinario.

Alexis Mendoza no escogió el equipo más ofensivo contra Nacional. Si bien los partidos no son iguales, en los últimos enfrentamientos Junior demostró que tiene jugadores como para dominarle el partido a los verdolagas. La inclusión de Narváez delató un planteamiento temeroso, además el técnico optó por un solo delantero. En casa, en el Metropolitano, cuando los antecedentes respaldaban a un equipo con mayor creatividad ofensiva, Mendoza eligió por la prudencia.

Tres minutos y Junior tuvo cuatro errores no forzados: pases erróneos sin ningún tipo de presión. Junior se salvó en esos primeros minutos en los que sufrió una catarata de equivocaciones insólitas. Se veía a un Nacional muy aplomado que sin mucho esfuerzo generaba inconvenientes terribles en la defensa rojiblanca. David Murillo, Jorge Arias, Alexis Pérez y Germán Gutiérrez disputaron su primer partido ante Nacional jugando con la camiseta de Junior, dato no menor y que realmente se sintió porque hubo muchos errores no forzados. Por momentos dio la sensación de que el clima del partido pasó por encima a los defensores; supuestamente Arias era el que debía aportar experiencia, y fue el que peor jugó.

Párrafo aparte el de Yoni González. Nadie va a discutir que el joven tuvo un pésimo partido, que estaba nervioso, incómodo, desubicado. Pero quisiera entender por qué el entrenador lo lanza al terreno de juego de esa manera, si González no había tenido ni un partido destacado en Junior, sus actuaciones no pasaron de un aceptable, no era titular, cuál era el sentido de lanzarlo a demostrar en un partido de alto calibre. Desde que llegó a Junior nunca le vi un buen partido, pero seguramente tiene condiciones, por algo está en la Selección Colombia sub 23, debe tener personalidad para reponerse de este duro revés.

Junior vs Nacional 1Pero a pesar de todos estos errores mencionados, Junior era el equipo que se plantaba en terreno rival, el que buscaba sociedades, el que quería ser protagonista. Jorge Aguirre tuvo un inicio de partido espectacular, Vladimir Hernández aportaba su distinguida calidad, Murillo pasaba al ataque con frecuencia y Roberto Ovelar se las arreglaba como podía.

Sin embargo, a Junior le faltaba dinámica, potencia, irreverencia, sin lugar a dudas Édison Toloza le dio eso que no tenía Junior. El delantero ingresó enchufadísimo, a partir de ahí el equipo barranquillero fue mucho más peligroso. Toloza fue el gran revolucionario de Junior.

Con el partido 1-2 en contra, Alexis Mendoza hace los últimos cambios. Jarlan Barrera por Jorge Aguirre y James Sánchez por Luis Narváez. ¿Junior debió iniciar el partido con los jugadores que terminó? Lo cierto es que el equipo rojiblanco nunca bajó los brazos, intentaba penetrar el arco defendido por Franco Armani a como dé lugar.

La revolución de Junior en los minutos finales. Toloza sacó la rebeldía, casi con prepotencia en el área se llevó el balón por delante ante dos jugadores de Nacional, y ante la salida de Armani, habilitó a Ovelar para que definiera con la portería solitaria. Ya con el empate en la pizarra, Junior sentía que podía lograr la hazaña. Faltaban 5 minutos para el final del compromiso, Jarlan acomoda la pelota para ejecutar un tiro libre, después de una larga espera, ejecuta de pierna zurda y clava la pelota en el ángulo superior izquierda de la portería defendida por Franco Armani. Jubilo en el “Coloso de la Ciudadela”, la emoción contenida explota en las tribunas, abrazos, besos, gritos; Jarlan se quita la camiseta y se dirige a la tribuna sur, los compañeros lo persiguen hasta lograr abrazarlo; el Roberto Meléndez palpita de alegría.

Parecía que Junior lograba la victoria épica, que Barranquilla tendría su celebración reprimida desde la última final. Pero no. En los segundos finales del partido, Farid Diaz lanzó un centro, y en medio de rebotes apareció Jonathan Copete para igualar el compromiso. En esa última jugada hubo seis jugadores de Nacional en el área y solo cuatro de Junior.

Junior fue una marea de aciertos y errores, pasó de la ingenuidad de los primeros minutos a la rebeldía de los últimos minutos, sin embargo no dejó de pecar hasta el final del encuentro. El partido de Nacional fue pobre, nunca dominó el partido, hilvanó pocas jugadas de ataque, aunque logró anotar tres goles. Pero ambos eran los líderes, a ambos se les dio la suerte de campeón.

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