Champión pitcher en el Campeonato Nacional de Béisbol juvenil donde Atlántico obtuvo por primera vez el título en Cali 1975.
Por: Francisco Figueroa Turcios
Jaime De las Aguas se proyecto en la década de los 70, como uno de los grandes pitcher prospectos del béisbol a nivel nacional. Representó al Atlántico en tres Campeonatos Nacionales juveniles:1973, (Sincelejo), 1974 (Cali) y 1975 ( Medellín), bajo la dirección de Rafael «Capi» Arrieta.
Jaime De las Aguas, lanzador derecho se caracterizó por una buena velocidad, con variedad de lanzamientos, recursivo e inteligente, factores que lo hacían como un pitcher promisorio porvenir en el concierto nacional e internacional.
Jaime, se visitó de héroe en el III Campeonato Nacional Juvenil celebrado en Cali en 1974, cuando fue el gran gestor del primer título que lograba Atlántico en esta categoría.
De los seis juegos que le tocó afrontar Atlántico para ganar el título en forma invicta, Jaime, ganó tres partidos como pitcher abridor y uno como inicialista.
Fue champión pitcher del campeonato nacional juvenil. Los partidos que ganó como inicialista fueron: Atlántico 6 Córdoba 2 ( 30 de noviembre), Atlántico 10 Valle 9 (4 diciembre) y Atlántico 13 Antioquia 2 ( 8 diciembre). El partido que ganó como relevista fue ante Bolívar cuando Atlántico ganó 8 carrera a 2 el 7 diciembre 1974.
«Cumplí el sueño que era contribuir para que Atlántico obtuviera por primera vez el título nacional de béisbol en la categoría juvenil, certamen que tenía escriturado Bolívar. Nunca me inmuté las veces que ´Capi´Arrieta me envió a lanza. Jamás tuve miedo y siempre procuré tener tranquilidad para poder trabajar a los peloteros. Cada vez que paraba en el montículo que me llevaba a la cabeza era mi familia que debía triunfar para sacarlos de la pobreza» reseña Jaime De las Aguas, sobre su excelente actuación en el III Campeonato Naacional Juvenil en Cali.
El 7 de diciembre de 1974, Jaime De las Aguas tuvo la gran ´prueba de fuego´ para mostrar su verdadera categoría como pitcher cuando en el quinto episodio Atlántico perdía ante Bolívar 2-1 y el manager Rafael ´Capi´ Arrieta echó mano de él para que contuviera la artilleria bolivarense comandada por Dagoberto Cavadía, Telemaco Cabrera,Juan Pautt y Napoleón Perea Jr. Jaime venía de ganarle a Antioquia en un vibrante partido 10 a 9″
«El día del partido de Atlántico ante Bolívar, después que Alfonso De Avila había lanzado cinco inningsdejando el partido perdido 2 carreras a 1. ´Capi´Arrieta me puso la mano en el hombro y me dijo:´Jaimito, te roca el turno nuevamente. Ahí te dejó ese paquete para que lo desenvuelvas´. Agarré la bola y me faje con la potencia que podía dar mi brazo porque el reto con mi departamento era grande.
Los peloteros bolivarenses no me conectaron un sólo hit. Mi presencia le dio un plus a mis compañeros que se tomaron confianza y me respaldaron con el bateo. Ganamos el partido 8 carreras a 2. El triunfo no fue sólo mio sino de todos mis compañeros de los cuales recuerdo a Iván lobo, Manuel Villa, Orlando Amaris y los hermanos Sierra (Elías y Luis)» recuerda Jaime De las Aguas, sobre la victoria ante Bolívar eterno rival del Atlántico.
En el 1975 Jaime De las Aguas jugó con la novena la CUC en la categoría Intermedia de la Liga de Béisbol del Atlántico y luego volvió a representar al Atlántico en el IV Campeonato Nacional juvenil celebrado en Medellín. La CUC, obtuvo el título y Jaime se volvió a llenarse de gloria al ser el lanzador estelar de la novena universitaria al ganar 13 partidos. Con la Selección Atlántico, volvió a ratificar sus excelentes condiciones como pitcher al ganar cuatro partidos, pero al final los atlanticenses no pudieron revalidar el título al perder ante Bolívar.
Pasión por la radio
En 1976 Jaime De las Aguas debutó en el Campeonato de primera categoría con la CUC en la liga béisbol del Atlántico, donde alcanzó a jugar tres partidos saliendo victorioso, pero la pasión por la radio fue más fuerte que la del béisbol por lo que tomó la decisión de dejar el bate y las manillas. La pasión por la radio le nació a Jaime a través de la amistad con Jairo Paba quien era el fenómeno de la radio en Barranquilla.
Su pasión fue la radio, por eso no le llamó la atención el estudio (sólo se graduó de bachiller en el Colegio Central). Tuvo la oportunidad de hacer una carrera profesional, porque jugó en la novena de la CUC, en el campeonato de primera categoría, pero él mismo lo reconoce que los estudios no eran su fuerte, sino trabajar en la radio.
«Primero fui amigo de Jairo Paba en el barrio Montecristo. Gracias a él, trabajé en la radio. Comencé en Radio Olímpica AM, yo me iba todos los días y lo esperaba en la puerta de la Organización Radial Olímpica y me hacia entrar. Recuerdo que cuando se iba la emisora del aire por cualquier apagón, yo me ponía a practicar con el control de turno y allí aprendí esta profesión» recuerda Jaime de las Aguas sobre como nació la pasión por la radio.
Considerado uno de los mejores controles que ha tenido la radio barranquillera, Jaime De las Aguas, fue víctima de la enfermedad retinopatía diabética (esta dolencia produce daños en los vasos sanguíneos de la retina, ocasionando la ceguera) que le produjo en un abrir y cerrar de ojos la pérdida total de la visión, al no descubrir oportunamente que padecía de diabetes.
El martes 31 de octubre de 2005, Jaime De las Aguas, como de costumbre, se dispuso a hacer la siesta. Lo que ignoraba Jimmy es que ese sería el último día en que se levantaría a ver el sol en todo su esplendor, admirar el verde de las plantas del jardín, el color de las diferentes flores, el colorido de la gente que pasa por el andén de la casa.
Cuando despertó se sintió en las tinieblas. «Al principio pensé que se había ido la luz. Claro, eso es lugar común en Barranquilla. Que se vaya la energía no sorprende a nadie. Al contrario, la sorpresa es que no haya apagones en un día. Llamé a mi hermana Yadira y le advertí que no veía nada. Ella me tomó de la mano y me ayudó a levantarme de la cama y me sentó en el sofá. Ese momento fue duro…utilizando un termino radial quedé literalmente ‘fuera del aire’. Y sentí un escalofrío en todo el cuerpo. ¡Vea, esa es cosa maluca!”.
A los 61 años de edad, Jaime De las Aguas lamenta la decisión de abandonar el béisbol cuando brillaba con luz propia cuando pudo ser una gran estrella en este deporte.
´» Me arrepiento por haber dejado el béisbol por la radio. Tenía las condiciones para triunfar en el béisbol. Ya es muy tarde para ponerme a llorar» enfatizó Jaime de las Aguas sobre el cambio de proyecto de vida. Jamás pasó por la mente de Jaime De Las Aguas Castro, que la radio, que fue su pasión y modus vivendi, iba a ser su refugio y paleativo para afrontar la dura prueba que la vida le puso.















