El deportista obtuvo para Colombia la primera medalla olímpica en los Juegos de Múnich 1972 en la modalidad de jabalí, hace 50 años. (Serie: historia de una hazaña)
Por: Francisco Figueroa Turcios
Helmut Bellingrodt Wolff, su nombre y apellidos, además de su aspecto físico siempre han hecho difícil creer que es Colombiano y además barranquillero. Es cierto que por sus venas corre mucha sangre europea, pero también una herencia latina ya que sus dos abuelas nacieron en Maracaibo, Venezuela.
50 años después de la gesta olímpica, Helmut Bellingrodt decide revelar a la La Cháchara.co que la delegación de Tiro de Alemania, a raíz de la excelente actuación en los Juegos Olímpicos de Múnich, le ofreció nacionalizarse para que representara al país en las justas deportivas.
«El mismo día que gané la medalla de plata, el entrenador de Tiro de la Selección de Alemania me contactó al igual que el presidente de la Federación Alemana de Tiro, para indagar sobre los orígenes de mis apellidos Bellingrodt Wolff. Yo le dije que mi madre Anneliese Wolff y mi abuelo paterno Friedrich Bellingrodt eran alemanes, nacidos ambos en Hamburgo.
Ellos me ofrecieron que me nacionalizara para representar a Alemania, a cambio me daban residencia para toda mi familia, beca de estudios y trabajo. No lo dudé un segundo en darle la respuesta que sólo representaría a mi país, Colombia. Soy colombiano hasta el último día de mi muerte y por eso no acepté la nacionalidad alemana», revela Helmut Bellingrodt sobre el ofrecimiento de la delegación alemana.
Bellingrodt, es un héroe sin estatua. Él no oculta la tristeza porqué no se le ha hecho un verdadero reconocimiento a su gesta como deportista. «Aquí en Colombia resaltan a través de documentales o telenovelas a los líderes del narcotráfico o de la guerrilla. La televisión ha hecho documentales de Pablo Escobar y Manuel Marulanda ‘Tiro Fijo’, o personajes funestos para la sociedad a través del consumo de la droga como el Joe Arroyo. No se acuerdan de los deportistas que le hemos dado gloria a nuestro país a nivel internacional», acota el primer medallista olímpico de Colombia.
Sin duda, Helmut, es un héroe sin estatua.














