Segund parte del perfil del acordeonero guajiro cuya trayectoria lo llevó del vallenato secular a una nueva etapa espiritual y musical.
Por Ricardo Bustamante
Las tentaciones del músico
En la vida del músico en general hay muchas tentaciones; el apóstol Juan se refiere a las provocaciones manifestadas en el ser humano a través de:
“los deseos de los ojos, los apetitos de la carne y la vanagloria de la vida”
(versículo 16 del capítulo 2 de la Primera Epístola).
Esas incitaciones en el campo musical se repotencializan en la medida en que el intérprete sea exitoso y tenga acogida en el público y, si es favorecido con fanaticada propia, más aún. La gente quiere estar al lado del famoso, tomarse fotos, tener y guardar la dedicatoria y autógrafo de su ídolo.
Al ser humano le pueden sobrevenir, en cualquier momento, factores emocionales negativos, documentados suficientemente por la Psicología, tales como exceso en la ingesta de bebidas embriagantes, el consumo descontrolado de drogas alucinógenas y, en el caso concreto de Chiche Maestre, infidelidad y adulterio.
Tanto la una (infidelidad) como la otra (adulterio), en la práctica, están tomadas de las manos; las dos traen como consecuencia la ruptura emocional con la pareja y la desconfianza como resultado de la traición, la falsedad, el engaño y la ingratitud.
Testimonio
El sonriente y alegre Chiche Maestre que se mostraba al público arriba de la tarima interpretando el acordeón, distaba de ser la misma persona en su hogar; allí se comportaba como un ogro malgeniado y violento, provocando alarma y estupor en su esposa e hijos.
Peleas y disgustos producidos por el jefe de la familia hacían parte del diario vivir de la familia Maestre De Vega.
Al enterarse Martha Lucía De Vega de los devaneos amorosos de su esposo, se fue en llanto y corrió donde la Pastora Edilsa Segura, fundadora de la “Iglesia Triunfante” y motivadora del Amor de Dios, a fin de orar y, sobre todo, transmitir en palabras a su guía espiritual todo el sufrimiento que vivía como esposa y madre de dos hijos.
La Pastora la consoló y, abrazadas, oraron clamando a Dios para que acabara con todo sufrimiento y permitiera el regreso de Chiche Maestre al seno del hogar.
Sueño revelador
Muy conmovido, Gabriel Eduardo “Chiche” Maestre Socarrás cuenta como fiel testimonio lo siguiente:
“Cualquier día, estando en Medellín de gira musical, me recosté en la cama de la habitación del hotel porque sentía cansancio y, estando medio dormido, en un estado entre sueño y vigilia, me llegaron imágenes reveladoras. Los entendidos llaman a ese trance ‘hipnagógicas’ (estado transitorio entre la vigilia y el sueño que ocurre al momento de quedarse dormido). De manera inexplicable, como una película, vi a mis hijos comiendo sobras de comidas arrojadas a un pote de basura y vestidos con ropa raída y sucia”.
Impresionado Chiche con esa revelación, reflexionó y, volviendo en sí, dio por hecho que el mensaje venía de Dios y se prometió cambiar de camino y recomponer su vida de hogar.
Chiche tomó la firme decisión de dejar definitivamente la otra relación sentimental. Cuenta que la determinación de cortar abruptamente y de un tajo con el amorío e iniciar el desprendimiento pasional con quien estaba encantado no es nada fácil. No es tarea sencilla.
Reflexiona Chiche y manifiesta con su dejo guajiro:
“Muchas personas infieles se quedan nadando en el tarro del arequipe, sin importar que ese dulce de leche y azucarado les haga daño. Ni cuenta se dan”.
Dios es amor y fuego consumidor
Chiche Maestre es un ferviente y entregado Cristiano Trinitario (Padre, Hijo y Espíritu Santo); es fiel, como todos los miembros de su hogar, a las orientaciones y enseñanzas que imparte con amor la Pastora Edilsa Segura.
Tal y como, en un aparte, lo dice el texto de su guía espiritual titulado “Fe sin límites. Cuando lo sobrenatural invade la tierra”:
“Dar un salto de Fe implica realizar un movimiento rápido y seguro en una dirección específica en contra de la adversidad que te acecha o de la circunstancia adversa que te está amenazando”.
En otras palabras, no hay que esperar que el fuego consumidor destruya al Ser Humano, añade Chiche.
En la actualidad Chiche Maestre y Martha Lucía De Vega, en unión con sus hijos Juan Gabriel y Andrea Paola, forman un bonito hogar y se encuentran en los caminos de la Fe, en cumplimiento de las enseñanzas de Dios.











