El 18 de diciembre de 2002, el padre Rafael Castillo Torres, cristalizó la idea de constituir una organización que fuera la hoja de ruta para facilitar los programas de desarrollo y paz en los Montes de María.
Por Francisco Figueroa Turcios
El padre Rafa, como es conocido en todos los rincones de los Montes de María, siempre ha sido un abanderado de las causas sociales, no solo por su formación como sociólogo, sino de vocación y de allí que logró especializaciones en Derechos Humanos y Convivencia Ciudadana.

Sacerdote Rafael Castillo, creador de la Fundación.
Nacido en Cartagena, recorría las montañas de los Montes de María, tanto en los municipios de Sucre como de Bolívar, en función de su servicio sacerdotal. Él había familiarizado con el mundo de la guerra, por lo que le tocó enfrentar a paramilitares y guerrilleros para proteger a la comunidad.
Tanto los paramilitares como la guerrilla lo consideraron objetivo militar por lo cual en su momento fue llamado a «rendir cuentas» por Carlos Castaño y ‘Martín Caballero’, pero no le tembló la voz para encararlos.
Actualmente es director de los programas de Desarrollo Social de los Montes de María y del Canal del Dique y Zona Costera.
«Trabajé mucho en la Red Ecuménica de Colombia con otras iglesias cristianas, además de la Católica, con familias en resistencia; es decir, no los que se desplazaron sino los que se quedaron siendo nómadas en su propio territorio huyendo de la trampa de la muerte”, rememora el sacerdote, quien debido a su labor ha tenido que hablar con los diferentes actores del conflicto.
La Fundación Red de Desarrollo y Paz de los Montes de María, cuenta con el poyo de la empresa privada liderada por Argos, Ecopetrol, Isa Intercolombia y Cámara de Comercio de Cartagena. En sus ejes estratégicos diseñado por el padre Rafael Castillo están los Derechos Humanos, reconciliación y paz. La misión es la recuperación de la memoria histórica: documental, fotográfica y testimonial; tipificación de los diferentes daños causados en el seno de las comunidades, fortalecimiento de relaciones en la institucionalizad para mejorar la convivencia.

Guillermo Vargas, presidente de la Fundación.
El segundo eje estratégico es la reconstrucción del tejido social y cuyas acciones están encaminadas en impulsar la construcción permanente y participativa de una visión regional de desarrollo humano integral de los Montes de Maria. Y el tercero y último eje es la construcción de lo público, basado en la cualificación y movilización de la participación ciudadana en el ciclo de políticas públicas.
A Guillermo Vargas Férnandez, un sincelejano, pero de raíces netamente de los Montes de María (su padre Guillermo Vargas nació en el Carmen de Bolívar; y su madre, Amelia Fernández, nació en Ovejas), le correspondió la difícil tarea de remplazar al padre Rafael Castillo Torres, en la dirección de la Fundación Red de Desarrollo y Paz de los Montes de María. Y lo ha hecho con lujo de detalles, desde el mes de mayo 2014 en propiedad, y como encargado, ya que venía laborando desde marzo de 2013. Es Contador Público, con especialización en gerencia de programas y empresas sociales; y magister en cooperación internacional.
De la mano con la comunidad
Guillermo Vargas, director de la Fundación Red Desarrollo y paz de los Montes de María, al hacer un balance de gestión de esta organización en sus 11 años, resalta: «Primero, reconocer la incidencia de las redes y mesas del territorio representadas por las organizaciones sociales de bases y la red Montemariana, la integración y confianza generadas en prospectiva de desarrollo, la formación impartida por las alianzas con la academia en particular con la universidad de Cartagena, el trabajo con los consejos municipales de paz, las mesas de víctimas y el proceso de fortalecimiento comunitario en San Onofre, el Carmen y Ovejas, de igual forma un sentido reconocimiento a la red de jóvenes por la constancia y determinación por la defensa y protección del territorio, así como a la mesa campesina, comité de impulso y la mesa de interlocución y concertación de los montes de María, la fortaleza de los adultos mayores de las cuatro comunidades víctimas, tales como Mampujan, Libertad, Caracol y El salado. La construcción de los planes de vida y su salud mental».
En la ruta por la vida, la Fundación aplica la filosofía que en los Montes de María cree en la vida a pesar de la muerte…porque la vida es más fuerte que la muerte.