Vivieron 15 años, casi siempre en cambuches. Tuvieron 2 hijos: Andrès Gustavo asilado en Canadá y Andrea en Europa. No se arrepiente de ese pasado. Todo lo contrario. Agradece a Petro por todo cuanto la amó y le enseñó.
Por Chachareros/OronoticiasTV
Es una mujer de temple, que ha pasado por las más duras pruebas de la vida. Lo indican sus heridas en distintas partes del cuerpo, y sus dramáticos relatos de las tantas veces que estuvo a punto de ser degollada o descuartizada por miembros de las Fuerzas del Estado, que sabían que era la esposa de uno de los hombres más buscados por los servicios de inteligencia de esos tiempos: Gustavo Petro Urrego.
«No me arrepiento de esos 15 años de vida que estuve al lado de Gustavo. Un hombre muy humanitario. Consciente de lo que cuesta su lucha por defender las clases sociales y procurar que Colombia sea un país digno en donde todos podamos vivir sin hambre y sin angustias ni temores de que una bala del Estado acabe con nuestras vidas.
Su mayor dolor en estos años es haber tenido que enviar a sus dos hijos al exterior. «Una noche dos soldados se metieron a mi rancho y me pusieron un cuchillo en el cuello para degollarme, si no le entregaba una libreta donde Gustavo tenía abundante información. Por fortuna logré pasarme en forma discreta la libreta a una hermana mìa y ella se fue huyendo al monte. Entonces me dijeron: «Por esa gracia, no volverá a ver a sus hijos con vida».

Mary Luz Herrera dice que de inmediato se comunicó con Gustavo Petro, que todavía estaba en el monte, y me dio todas las instrucciones para tramitar los asilos de Andrès Gustavo, en Canadá, y Andrea en un país de Europa Oriental. Eso es duro. Tener que alejarse uno de sus hijos en esas condiciones. Pero Gustavo siempre me animó: «no se amilane, que usted es una luchadora,» Tengo mucho que agradecerle a Gustavo. Él es un hombre humano, siempre preocupado por la pobreza y la hambruna que viven millones de colombianos por culpa de unos corruptos que se han apoderado de la política, la economía, la banca y el comercio colombiano».











