Fue un jugador tocado por la divinidad, porque nacer cojo debió ser un propósito de Dios para que él triunfara en el fútbol.
Por: Francisco Figueroa Turcios

Eudalio Arriaga, fue un jugador desequilibrarte
Tener la pierna derecha más larga que la izquierda nunca fue un problema para que Eudalio Arriaga, mostrar el talento que tenía para jugar el fútbol por sus enganches y desbordes que burlaba con mucha facilidad a sus rivales.
» Mi mamá, Josefina Blandón, en el transcurso del embarazo decía que yo la maltrataba, a raíz de eso como que le estorbaba mucho y ella se tocaba mucho por un costado. Afortunadamente, nacer con una pierna más larga que otra no me afectó ni para jugar, le doy gracias a Dios porque pude hacer lo que más me gusta, el fútbol» revela Eudalio Arriaga.
Eudalio, lo tomó con naturalidad haber nacido cojo, obviamente que no faltó más de una persona impertinente que trato de ridiculizarlo.
«En mi barrio Los Obreros en Turbo, Antioquia. Las vecinas decían que caminaba como un viejo. Recuerdo a la señora Dolores Ramírez, que me decía ‘‘Ay, pero él tan joven y camina como un viejito. Las amigas decían que caminaba así por agrandado». Recuerda Eudalio Arriaga sobre las anécdotas de su infancia.

Eudalio Arriaga, triunfo a nivel nacional e internacional
Lo muchos pensaba que sería una dificultad, por lo contrario fue una fortaleza, porque Eudalio Arriaga, desde muy niño mostró que tenía talento para jugar el fútbol y lo demostró en el campo profesional en los clubes Envigado, Junior, Barcelona (Ecuador), Puebla (México), Danubio (Uruguay), Atlético Bucaramanga, Universidad de San Martín, Cúcuta Deportivo y Alianza Petrolera. Integró la selección Colombia que ganó la Copa América 2001. Y también actuó con el combinado nacional en la Copa Confederaciones en 2003.
’’Empecé a jugar desde muy chico con los amigos del barrio Los Obreros. Me fui a jugar el Pony Fútbol en Medellín, en donde tuve la fortuna de ser el mejor jugador del torneo. Jugué dos veces ese torneo, ahí Nacional se interesó en dejarme en las inferior por intermedio de César Maturana (hermano de Francisco Maturana). Jugué en un equipo llamado Mallorca, luego Itagüí hasta que llegué al Envigado, donde exploté mi potencial futbolístico» reseña Eudalio Marriaga sobre sus inicios en el fútbol.

Eudalio Arriaga, gran habilidad para burlar al rival
Andrés Salcedo, evoca los recuerdos sobre la forma de jugar de Eudalio, sacandole partida a su condición de cojo, así como lo hizo Garrincha.
» Eudalio, es un jugador tocado por la divinidad y la locura. Los centímetros que faltan a Eudalio Arriaga en una de sus piernas, ni el más versado anatomista sabe en cual de las dos piernas en una arma mortífera para la cual no se ha inventado un escucho protector . Piernas mentirosas, atrevidas, impredecibles. La mentira, dicen los alemanes, tiene las piernas cortas la escena la conocemos de sobra. Eudalio, arrancaba por la banda inestable y ululante como un trompo zarandete y dejaba en el camino un arrume de laterales descoyuntados que no podían pararlo ni con fuerza, ni mañas.
Eudalio, respondía en todos los terrenos. En el de la magia, con siempre renovado repertorios de conjuros, levitaciones y desapariciones. También en el de la hombría. Si lo esperaban al final del callejón con un pico de botella, no escurría el bulto. Se fajaba con el enemigo poniendo en la lucha la furia de los vendavales que arrancaban de cuajo las palmeras de su natal Turbo.
A veces cuando ya la última victima ha quedado atrás y la raya cercana le concede una última centésima de segundo, se inventaba unos centros mortales que llevan la exactitud con que el artista de circo lanza los cuchillos, para que los aproveche el compañero mejor ubicado.. o por el contrario finalizaba él mismo la faena con un soberbio gol. Si, Eudalio, hubiera culminado todas las jugadas con la misma brillantez concebías en sus espectaculares piques por las bandas, no sería Eudalio. Sería Garrincha, el otro cojo inmortal».
.











