La Asamblea Nacional sancionó por unanimidad la declaratoria al constatar las fallas en remedios generada por la falta de importaciones y el cierre de varios laboratorios en este país.
Por: Lexander Loaiza Figueroa – @Lexloaiza
Richard Medina ofreció una rueda de prensa en Caracas para explicar ante los medios cómo la escasez de medicamentos acabó con la vida de su hijo de apenas tres años, quien padecía cáncer pulmonar y estaba recluido en el Hospital Militar de la capital venezolana.
Medina dijo que «no conseguía los antibióticos» para tratar una bacteria que contrajo su hijo «dentro del hospital», ni el protector cardíaco de nombre genérico Dexrazoxano que buscó en «todas las farmacias» de la capital durante «todo noviembre». El menor falleció por complicaciones el 17 de diciembre pasado.
La escasez de medicamentos es un mal que se ha venido agravando en los últimos meses, y a la par de la fallas productos alimenticios, higiene personal, detergentes, y repuestos para vehículos; está golpeando cada vez más fuerte la cotidianidad de millones de venezolanos.
La causa es la falta de dólares para importar los productos en el exterior, o la materia prima para que los laboratorios nacionales los fabriquen. En los últimos cinco años, la inestabilidad económica y la inseguridad jurídica ha hecho emigrar factorías de productos farmacéuticos a otros países más receptivos con la inversión extranjera.
En enero, la Federación Farmacéutica Venezolana, declaró que la escasez alcanza al 80% de sus productos. Es decir, que por cada diez medicinas que busca un enfermo, solo llega a conseguir dos.
Esta semana, la Asamblea Nacional resolvió declarar por unanimidad la “crisis humanitaria”, tras un caluroso debate en el que diputados opositores, ahora mayoría, expusieron el preocupante panorama. Los oficialistas, encabezados por la ex ministra de Defensa y ahora diputada, Carmen Meléndez, dijeron que nunca habían negado la gravedad de la situación y clamó unidad para encontrar una solución.
Polémicas declaraciones
La tercera semana de enero, la ministra de Salud de Venezuela, Luisana Melo, atribuyó la aguda escasez de medicamentos, al “uso irracional” que hacían los venezolanos de los mismos. Con ello levantó una ola de polémica en todo el país.
Entre las críticas, estuvo la del ex candidato presidencial Henrique Capriles, quien a través de Twitter aseguró que la recién nombrada funcionaria se estaba burlando de los venezolanos al hacer este tipo de afirmaciones.
Más allá de las declaraciones políticas, los venezolanos intercambian información en las redes sociales para ofrecer, solicitar o intercambiar medicinas. Otros se sirven de familiares, amigos o conocidos en el exterior para comprarlos, al precio que sea. La situación es más angustiante para pacientes de enfermedades crónicas como el cáncer, tal como le ocurrió al pequeño hijo de Richard Medina, para quien la solución llegará demasiado tarde.












