El centro educativo Happy Time celebró el Día de las madres con la comunidad.
Por Estela Monterrosa Cabarcas
Poco a poco el parque Riomar se fue llenando, y a los pocos minutos ya sonaba la música, los niños corrían, jugaban, leían, y hacían mil actividades, monitoreados por sus padres y profesoras. Todos en una gran integración departían, habían pasabolas, bebidas refrescantes y el momento era muy agradable, pues se notaba la integración que existe en el colegio entre padres, niños y educadoras, ya que Happy Time es un centro educativo que acompaña a los niños en su desarrollo integral, donde la educación cree en los niños y niñas, y por eso está día a día en su presente, donde los niños son autónomos y felices y donde haciendo las cosas ellos mismos, juegan y aprenden.
El tiempo transcurrió de forma rápida y las actividades iban y venían manteniendo ocupado a todo el mundo, la atmosfera amigable que se vivía hacia que el niño sintiera que era necesario y encontraba amor en todos los que estaban allí, se vivieron momentos felices, muy felices. La propuesta educativa y la propia identidad pedagógica de esta experiencia, se han enriquecido con algunos rasgos importantes que la connotan como La participación de las familias y la gestión social, que, abiertamente, han destruido la idea de separación de la escuela, de la familia y de la sociedad.
La pedagogía de las relaciones, que ha exaltado la colectividad y la cooperación entre los niños y adultos, superando la idea de la escuela como lugar de aislamientos individualistas, tanto para quien enseña como para quien aprende, con actividades como esta queda desvirtuada. Happy Time abre el espacio para que sean felices creando, jugando y aprendiendo, descubriéndose a sí mismos, a los otros y al mundo. Desarrollando su pensamiento y todas sus habilidades. Las experiencias prácticas, en donde el cuerpo está unido a la mente, son nuestros pretextos pedagógicos para acompañar a los niños a desarrollar todo su potencial y lograr guiarlos a construir sus conocimientos de manera espontánea y adecuada.
El tiempo de la celebración se acabo,porque los nubarrones negros presagiaban que la lluvia ya se aproximaba,los niños y sus padres estaban felices y agradecidos por aquel momento de esparcimiento y de integración, las profesoras, la directora y todos los allí presentes no podían ocultar su satisfacción ante el deber cumplido y el éxito de esta actividad escolar. Ahora viene otra actividad donde la familia Happy Time se toma la ciudad con su proyecto “somos infancia, somos ciudad”.












