En las instalaciones de la Escuela de Policía Antonio Nariño los civiles protagonizaron varios simulacros que representaron los retos que a diario enfrentan los uniformados en el cumplimiento de sus funciones.
Lexander Loaiza Figueroa @Lexloaiza
Un total de 15 mujeres y nueve hombres se ataviaron con el uniforme de la Policía Nacional y por un día se convirtieron en agentes que participaron en simulacros las diversas situaciones que enfrentan los gendarmes dentro de sus labores cotidianas.
La iniciativa, circunscrita dentro del programa ‘Promotores de la Convivencia’, comenzó con un concurso nacional en el que los interesados tuvieron que cumplir con varios retos que se plantearon a través de las redes sociales, por medio de los cuales, fueron sumando puntos que los calificaron para vivir la experiencia.
Según la nota de prensa enviada por la institución “a cada participante le fue entregado un uniforme, una gorra tipo beisbolera y un cinturón multipropósito que les dio la apariencia policial”, comenzando la jornada a las 5:30 de la mañana con una clase de orden cerrado en la que se les enseñaron aspectos básicos de desplazamiento de grupos y conductas como la obediencia y subordinación que deben regir en toda institución de esta naturaleza.
Los 24 participantes pasaron por varios escenarios de rescate dirigidos por la Unidad de Operaciones Especiales en Emergencias y Desastres (Ponalsar). Entre los simulacros destacó el de la amenaza de artefacto explosivo, el control del orden público dentro de una manifestación, liberación de secuestrado, trabajo con equinos y caninos, el cumplimiento de actividades rurales, antinarcóticos y otros hechos ilícitos.
La actividad se llevó a cabo en las instalaciones de la Escuela de Policía Antonio Nariño, ubicada en el municipio de Soledad, en el departamento del Atlántico. Con ella se buscó que los ciudadanos previamente elegidos puedan comprender mejor y valorar la labor de los funcionarios policiales.


















