Este 4 de noviembre será la inauguración en La Aduana de la exposición del consagrado artista Mario Guzmán, nacido en Algeciras, Huila en 1949.
Texto de presentación por Mario Guzmán
Al conocer el espacio rectangular de la sala de exposiciones del Edificio de la antigua Aduana de Barranquilla y como artista nativo de la región del Huila donde nace el Río Magdalena, retomo la muestra o exposición de mi obra, y la ubico allí en Barranquilla, donde se encuentra su desembocadura en Bocas de Ceniza. Así quise crear una conexión o disculpa para hablar del Río, volver a mirarlo a sentirlo y por qué no a vivirlo.
Delineé sobre el piso del recinto el Río, para que los visitantes lo pisen, lo sientan, lo vivan. Cada visitante vivirá una experiencia nueva para no olvidar su trascendencia, para otorgarle la importancia que tiene, por su travesía a lo largo del país: ¡Rio más de la vida que de la muerte!
Colombia creció en sus orillas, entre las cordilleras central y oriental, y se ha nutrido de sus 1.540 Kms. de paisaje, cultura, historia y economía. Desde su nacimiento en el macizo colombiano hasta su desembocadura en el Atlántico, desde Los Andes hasta el Caribe.
Ha sido tan aprovechado su caudal, que hoy acuna las represas de Betania, el Quimbo y otras proyectadas en el Alto Magdalena. Proyectos de desarrollo hidroeléctrico, pero que han transformado su ciclo natural de regulación de sus aguas, con un alto costo, desde el punto de vista ambiental y social. Esto ha cambiado la vocación de las comunidades y de la tierra, afectando la flora y la fauna, yéndose en contra de otro tipo de energía más amigables como la eólica, la solar, la de mareas e hidrógeno.

Conocido por las culturas ancestrales del Alto Magdalena en quechua como Huacayo, “Río de las tumbas”; por los muiscas como Yuma, “Río del país amigo o rio amigo”, cerca de Barrancabermeja, Arli o sea, “Río del Pez bocachico” y, finalmente, Caripuaña, de Karacati, que quiere decir en caribe, “el río grande”. En su cabecera lo custodian las estatuas de la cultura agustiniana, que silenciosas le miran su vida y guardan la muerte que le ha sido condonada por el hombre, por nuestra violencia de más de 50 años de historia.
Al seguir su paisaje, aparece el Magdalena Medio, en Puerto Berrio, con su café, Barrancabermeja con su petróleo, Mompox, Ciénaga, Honda, Plato con su leyenda de hombre caimán y el canal del dique, que llega a Cartagena causando un grave problema por su sedimentación, dañando el ecosistema de la vida marina de la bahía.

Sobre la exposición
Las esculturas expuestas en este espacio muestran lo nocivo que enmarca sus aguas, el mal uso de sus recursos, el descuido que hemos tenido y el maltrato que se le ha dado. Violencia física y psicológica, son las huellas que se tienen en sus márgenes, en el estado cruel del hombre moderno que no ha tenido conciencia para su cuidado, protección y defensa. Solo ingratitud se muestra en el manejo de todos los recursos naturales del país y el río nos lo está indicando.
La técnica utilizada en la exposición, es de ensamblaje, en ella se acopla diferentes elementos dando vida a la escultura. En la pintura se utilizó el medio audiovisual de impresión sobre banner, allí van recursos de mi trayectoria artística, interviniéndola con óleo; con esto se da un sentido de transparencia, que ha sido impronta en mi arte; con él llego al fondo de los objetos, encontrando de esta manera su esencia y destacando la depredación que vivimos en este mundo tan convulsionado, pero que el arte salva.
Con esta muestra quiero ofrecer también al visitante la riqueza natural y cultural, la abundancia, la diversidad nuestra que tiene el río de la patria, volver a él, quererlo, valorarlo. Somos hijos de una cultura del agua, donde nace la vida; que nos ha dado trabajo. Por esto evocamos los bogas que movieron el país en su economía durante siglos, la alfarería con su cerámica de la Chamba, ladrilleras, la agricultura fertilizando las tierras, la acción creativa de nuestra cultura agustiniana, el transporte navegable del río, los astilleros constructores de canoas, balsas; la pesca, la cocina con sus sabores, textura, paseos de olla, la aviación (acuatización), los bailes cantados y fiesteras, joyeros, el comercio con sus plazas en canoas, los músicos y compositores, como Jorge Villamil, José Barros, José María Peñaranda, Carlos Vives, Shakira. ¡Escritores como José Eustasio Rivera, García Márquez y muchos más!
¡Majestuoso Río que nos ha dado tanto y que te hemos retornado tan poco! Caudal pictórico del Magdalena, paisaje vital de la patria, orgullo de mi tierra ¡hoy te rindo este meritorio homenaje y te bendigo!
Barranquilla, noviembre 4 de 2022.












