Trabajamos temas de género el término ‘techo de cristal’ es famliar, pero ‘acantilado de cristal’ es relativamente nuevo e importante para las mujeres que aspiran a marcar cambios en los puestos de toma de decisión que han alcanzado.
Romper el ‘techo de cristal’ es un logro de unas pocas y valientes mujeres que hicieron historia por haberse colocado en puestos reservados para los hombres, ejemplos sobran: ser la primera jefa de estado o presidenta, la primera CEO o gerente general, la presidenta de una Jun-ta directiva empresarial y tantos otros techos que se han roto en cultura, deportes, política, ejercicio del derecho, en fin, en todas las áreas de liderazgo.
El término ‘acantilado de cristal’ o crystal Cliff salió de un estudio realizado en la Universidad de Exeter, por dos profesores: Michelle Ryan y Alexander Haslam, quienes descubrieron una tendencia con la que debemos tener cuidado las mujeres, que es la facilidad de acceder a un cargo cuando hay crisis, o una caída en los resultados de la organización o cuando los riesgos de fracaso son muy altos.
Este estudio determinó que las empresas que nominaron mujeres a sus juntas directivas traían un mal desempeño en sus últimos cinco meses, y esto obedece según éste y otros estudios que le sucedieron a que las mujeres cuentan con menos información que los hombres ,tienden a asumir la culpa más fácilmente, i ¡ que conveniente!, y se les evalúa con mayor dureza negándoles el tiempo y recursos para salir de las dificultades.
Ejemplos hay muchos, en política el caso más citado es el de Theresa May, luego de que el primer ministro Cameron dimitiera ante el voto de la salida de la Unión Europea, conocido como BREXIT.
En empresas tecnológicas se citan los casos de Marissa Bayer, de Yahoo!, y Mary Barra, de GM, la primera en problemas ante la competencia de Google y la segunda ante el retiro de ciertos autos debido a un defecto en el switch de encendido, un problema en los tribunales del que no fue advertida y que llegó hasta el Congreso.Otro ejemplo fue el de Carly Fiorina considerada una estrella por nueve años al llegar a HP en 1999, satanizada por no lograr los éxitos imposibles que se le pedian, lo que ella misma narro en sus memorias.
Todos estos ejemplos, más otros tantos, son relativamente recientes, y se convierten en un llamado de atención para las mujeres, a fin deque realicen las debidas diligencias y no escatimen esfuerzos para impedir ser víctimas de una responsabilidad de alto riesgo y, al mismo tiempo, convertirse en conejillos de indias de misiones imposibles y, mucho menos, terminen asumiendo responsabilidades o culpas que no les corresponden.
*NURIA MARÍN liderazgo liderazgo femenino. Condecorada en 2024 con el Premio de Excelencia para Mujeres; Empresaria, abogada y notaria. Fundadora de la organización ALAS, de impulso al Excepcionales, por el Foro Económico de la Mujer de Nueva York. Premio Fractalesdel Cambio 2025
Revista Forbes Centroamericana











