“Hoy es un día de gloria” sostuvo este martes en Barranquilla el Procurador General Fernando Carrillo Flórez.
Por Chachareros/WRadio
Durante su visita a Barranquilla el Procurador General de la Nación Fernando Carrillo se refirió a la pérdida de la investidura de Aida Merlano Rebolledo.
¡Casi se le olvida el tema! Ya se había levantado la rueda de prensa y pensaba salir apresurado hacia un almuerzo privado. Por fortuna un periodista le puso un pie en la punta de su zapato de talla 48 y le recordó la noticia del día.
De inmediato Carrillo Florez frenó en seco y con una sonrisa de oreja a oreja, volvió a la rueda de prensa.
Señaló que el Consejo de Estado había revivido con toda la fuerza, una de las herramientas más importantes en la guerra contra la corrupción, como lo es la pérdida de la investidura. Además, calificó la decisión del Consejo de Estado como “Un día de gloria”.
“Hoy es un día de gloria, para la lucha contra la corrupción y lo digo así abiertamente, la pérdida de la investidura se había desvalorizado, se había burocratizado, estaba sometida a un conjunto de condiciones que la hacían inefectiva. Ustedes saben la magnitud del esquema de corrupción que se dio en la elección de una senadora de este departamento”, señaló el Procurador.
El tema no terminará en esta decisión. Vendrán muchos debates, dudas y reflexiones. Una de las primeras reflexiones que surge es si el caso de Aida Merlano amerita aplicar la sanción de ‘la silla vacía’. Es decir, nadie la reemplazaría y, en consecuencia el Senado quedaría con un Senador menos, con lo cual se ahorraría miles de millones de pesos en salarios, primas, tiquetes aéreos, viáticos, parque automotor, conductores, la jauría de guardaespaldas, las unidades de apoyo legislativo y, lo más costoso para el pobre pueblo colombiano: los miles de millones que recibe un senador por aprobar un proyecto de ley que favorezca a algún sector industrial, comercial, bancario, o al mismo gobierno, pero que al mismo tiempo es una desgracia para el pobre pueblo colombiano, como es el caso del 4X100, el aumento del IVA para todos los productos de la canasta familiar, la reducción de los ingresos de los pensionados.
Es decir, con unas 10 ‘sillas vacías’ Colombia se ahorraría más de los 14 billones de pesos que se requieren para las soluciones de fondo del sector energético. Tiene la palabra el Consejo de Estado.
$20 mil millones costó la curul perdida

El derroche en vallas, afiches, calcomanías en carros y ‘regalos’ a los principales líderes fue abismal. En esta ocasión no gastó en publicidad en medios de comunicación tradicionales ni las redes sociales, supuestamente porque «era algo muy costoso e inútil. Mi sola cara de niña buena vende».
Rafael Rocha, encargado de la compra de votos en siete ciudades, narró en exclusiva para La W cómo funcionaba el entramado de corrupción que logró que Merlano llegara al Senado.
Rafael Rocha aseguró en La W que estuvo y conoció por dentro todo el entramado de compra de votos para la campaña de Aída Merlano, quien salió elegida como senadora con 73.252 votos por el Partido Conservador.
Cuenta Rocha que su trabajo real era el de comerciante, pero que llegó a la campaña por un amigo suyo abogado, quien había trabajado con Julio Gerlein y Aída Merlano. Asegura que su amigo lo invitó a una reunión en la llamada ‘Casa Blanca’; es decir, la sede principal de esta campaña. Allá se le encargaría la compra de votos en siete municipios del departamento del Atlántico.
Detalladamente Rocha narró cómo se realizó este acto de corrupción electoral. Según el testigo, los votos se compraban por un valor de $90.000; cada coordinador realizaba reuniones en los municipios que tenían como encargo para convencer a las personas de vender su voto, después se les daba un adelanto de $20.000, pasado el día de elección se le pedía al votante su certificado electoral y ahí se le cancelaba el resto del dinero. Además, cuenta Rocha que en la campaña se la jugaron con un margen de error que sobrepasaba la compra de más de 200.000, porque muchos al final no votaban por Merlano.
El testigo aseguró haber estado un día en la denominada ‘Casa Blanca’, justo cuando se presentó una reunión entre Julio Gerlein, Arturo Char y Aída Merlano. Según Rocha, el entramado de corrupción se descubrió por una pelea entre los hermanos Julio y Roberto Gerlein, puesto que este último sería el que habría delatado a su hermano Julio por no apoyarlo en una nueva candidatura al Senado. “Julio y Roberto Gerlein habían roto vínculos familiares por temas políticos. Yo sé que en la lista tengo 1950 votos comprados, no sé si le sirva a la Fiscalía”, dijo Rocha
Rafael Rocha dijo en La W, que decidió delatar a esta red de compra de votos después de haber sido amenazado por Edwin Martínez, gerente de la campaña. Sobre Martínez, el testigo también dijo que era la persona que “manipulaba” a la Registraduría: “A mí el gerente me pidió que buscara gente para ponerlas de jurados de votación. El tema no es solo la compra de votos, porque en la misma registraduría se roban los votos”, dijo Rocha.
Sobre su colaboración con la justicia, Rocha quien afirma haber tenido que viajar a Estados Unidos por seguridad, dijo en La W que tuvo acercamientos con un fiscal de Barranquilla llamado Andrés Rincón: “Él se emocionó y dijo que iba a hablar con el fiscal general, pero después dijo que no lo habían dejado seguir”. Rocha, incluso, contó que ningún abogado quiso llevar su testimonio a la Fiscalía y que su relato lo envió por correo al ente investigador pero que no ha recibido respuesta: “La verdadera plata que se roban los senadores no son sus sueldos sino los contratos. Va uno a pueblos y no hay hospitales, no hay médicos”, remató Rocha.











