Esa fue la razón por la cual se aplazó una imputación de cargos virtual que tenía este lunes. El virus resiste todas las tempestades y climas. Científicos pensaban que moriría en verano.
Por Chachareros/Todomeil/Ysabel TabernerLópez/AFP
Salvatore Mancuso iba a quedar en libertad el 27 de marzo de 2020. Por la pandemia, permanece recluido en la cárcel federal de Atlanta.
Aunque este lunes estaba previsto que el Tribunal Superior de Bucaramanga le imputara cargos al exjefe paramilitar Salvatore Mancuso por hechos relacionados con el conflicto, a través de una videoconferencia —ya que él se encuentra detenido en Estados Unidos—, esa diligencia fue aplazada.
La razón es que al despacho que lleva el caso le llegó una solicitud de la defensa en la que pide aplazar esa imputación, toda vez que Mancuso se encuentra en cuarentena tras dar positivo en una prueba de coronavirus.
Fuentes cercanas al proceso aseguraron que la defensa le dijo al tribunal que Mancuso no podía asistir a la audiencia que estaba programada para el 18 y 21 de mayo porque está aislado, ya que esa es la política carcelaria en la prisión en la que se encuentra, y porque además dio positivo en la prueba de covid-19.
Mancuso se encuentra detenido en la cárcel Irwin County Detention Center, de Atlanta. Por tener coronavirus, le estaría prohibido participar en videoconferencias, así como recibir visitas. De la misma forma, los procesos de deportación y envío a Colombia están congelados por cuenta de la pandemia.
Justamente, las cárceles estadounidenses —país que ya suma en total casi 1,5 millones de contagiados de covid-19— tienen hoy graves dificultades por el aumento de casos entre presos, personal de custodia y administrativo.
Según Covid Prison Data, grupo de expertos en justicia penal, al menos unos 13.436 reclusos de Estados Unidos y 5.312 trabajadores de prisiones de ese país tendrían el virus. Ese país tiene hoy la población carcelaria más grande del mundo, con 2,3 millones de detenidos.
Aunque la semana pasada el Gobierno le pidió a Estados Unidos que extradite a Mancuso a Colombia para que responda por sus delitos cometidos en el país, pues él ya terminó de pagar su pena por narcotráfico y no ha salido de prisión debido a que las cárceles de Estados Unidos están cerradas por la pandemia, esta situación demora mucho más su envío a Colombia. Por ahora, Mancuso seguirá detenido por cuenta de las autoridades migratorias norteamericanas mientras se define su situación.
También quedó aplazada la imputación que se iba a iniciar hoy, en la que Mancuso tenía que responder por la violencia contra líderes sociales, sindicalistas, defensores de derechos humanos y simpatizantes de la Unión Patriótica que fueron perseguidos y asesinados por los paramilitares.
A esa audiencia estaban citados 86 exjefes paramilitares, como Mancuso, Hernán Giraldo, Juan Francisco Prada, entre otros. Con esta imputación, la Fiscalía busca esclarecer 286 hechos de violencia perpetrados entre 1985 y 2006 contra los líderes sociales y simpatizantes de la UP, ocurridos en todo el país.
La historia del Club El Nogal
Otra historia poco conocida de Mancuso es la que relatan el periodista y abogado Daniel Mendoza Leal y Marisol Orozco Cortés: Frente al mismo ventanal en el que Salvatore Mancuso solía desayunar, ubicado a 17 pisos de altura, mientras chapaleaban los niños en la piscina del Nogal, se reunía en las tardes con importantes empresarios de la élite bogotana y grandes hacendados terratenientes, el Clan de los Cifuentes Villa, la familia de narcotraficantes que le abrió las puertas a la mafia mexicana en Colombia, asociados del chapo Guzmán, lavadores de dólares del cartel de Sinaloa y familiares directos de Álvaro Uribe Vélez, quien fue el que los presentó en el Club como socios, a través de una de sus empleadas, Marta Medina, la Cónsul de Colombia en países bajos. La junta directiva de dicha corporación le dio un aplauso sonoro a los miembros de esta reconocida familia de narcotraficantes, les estiró un tapete rojo y los ungió con el estatus de industriales muy prestantes.
Hildebrando Cifuentes, Mario Cifuentes, Milton Cifuentes, Dolly Cifuentes esposa del fallecido Jaime Alberto, hermano menor del expresidente Uribe, capturada y extraditada por lavado de activos, y la sobrina del mandatario, Ana María Uribe Cifuentes, también apresada y cuyo paradero actual es incierto, gestionaron todos aquellos ilícitos transnacionales en la Corporación Club El Nogal, pero además allí se dieron las relaciones que les permitieron canalizar divisas oscuras, a través de una compleja red corporativa de 12 empresas que realizaban negocios multimillonarios con entidades públicas y privadas.
Los negocios de los Cifuentes Villa fueron cerrados en las mismas mesas donde había departido Mancuso con esa nueva clase alta capitalina. Allí sobornaban funcionarios públicos y realizaban contactos con los empresarios y ganaderos que les colaboraban con la operación de lavado. Nadie creería que en el Club de los nuevos comerciantes colombianos surgidos tras la bonanza de dólares que trajeron los carteles en los ochentas, centro de operaciones donde los altos mandos del gobierno coordinaban reuniones con paramilitares y narcotraficantes, era donde se afianzarían las alianzas que servirían de puerta de entrada del narcotráfico mexicano a Colombia.
Ana María Uribe Cifuentes, sobrina directa del expresidente, capturada en el 2012 y quien al día de hoy no aparece registrada en ninguna cárcel del país, es la esposa de uno de los hijos de Fabio Ochoa Vasco, socio en el negocio de la cocaína de su tocayo y casi homónimo Fabio Ochoa Vásquez, uno de los míticos hermanos Ochoa, primos, patrocinadores, socios y amigos del capo de capos, nuestro dos veces presidente, Álvaro Uribe Vélez.
Fabio Ochoa Vasco, mafioso de vieja data, discípulo devoto de Pablo Escobar y lugarteniente de Don Berna, fue precisamente quien brindó testimonio, respecto del apoyo que a Uribe le dio el paramilitarismo en la campaña para la primera presidencia.
Aquel profesional del narcotráfico egresado de las más oscuras organizaciones criminales del país, miembro tanto del Cartel de Medellín como de los Pepes, quien había vivido en México en el año 94, logrando durante su estadía importantes relaciones con la naciente mafia mariachi, llega a las AUC debido a la amistad que logra con el ya mencionado miembro honorario del Nogal, Salvatore Mancuso, a quién le sirve de relacionista público presentándole a sus amigos de Sinaloa, quienes le ayudaron a comercializar grandes cantidades de cocaína y además a realizar las importaciones del armamento que requería su organización, consistente especialmente de fusiles Ak´s y R-15´s que salieron de México y que fueron introducidos por Honduras.
Mancuso lo invita a una colecta realizada en pro de aquel Gobernador Antioqueño que para esa época quería ser presidente y que tanto les había ayudado a crecer, cuando como caído del cielo, después de haber pasado por la Aerocivil, les creo las Convivir que sirvieron de polo a tierra del paramilitarismo con la institucionalidad y el ejército. El narcotraficante Ochoa Vasco asegura que Mancuso también le ofreció un puesto en Justicia y Paz, garantizándole que Uribe le podía abrir un espacio en la reinserción haciéndolo pasar por paramilitar.
Según, Fabio Ochoa Vasco – quien, obligado por la semejanza nominativa con el primo del expresidente Uribe, Fabio Ochoa Vázquez, el menor de los hermanos Ochoa, ya se había cambiado el nombre y ahora le llamaban Carlos Mario Vega alias Kiko- Mancuso acordó el apoyo con el presidente Uribe, que recibió 10 millones dólares por parte de cada uno de los 12 cabecillas de las AUC, que en compensación recibirían entre 6 y 12 años, la pena de un atracador de relojes, por las tantas volquetadas de muertos que no paran de gritar en las fosas sin cruces y las toneladas de coca que le habían metido a esa nariz grandota llamada Norteamerica, que se lo chupa todo. De encime les dejaba las tierras, mansiones, apartamentos, Toyotas, yates, jets, el resto de los lujos y los millones de millones de dólares que habían hecho matando y traqueteando. Uribe llegó a la presidencia y le cumplió a la mitad de ellos, a los otros se les torció. Les puso el vestido naranja y los mandó extraditados a la Florida, donde a él ya los gringos lo tenían reseñado como el narcotraficante 82 y estaban listos para echarle el guante. No había nada que hacer, o era Uribe, el presidente de este charcal sudaca, o eran ellos, sus amigos los paracos.
El eslabón perdido viene siendo nuevamente ese Club empotrado en la carrera 7, del cual también era socio Marco Antonio Gil alias el Papero, quien fuese capturado en septiembre de 2013, precisamente por ser parte de la organización criminal de exportación de cocaína del mencionado Ochoa Vasco, ficha de los carteles mexicanos y ex socio de Mancuso. Por su ruta el Papero puso a volar coca hacia Houston y los dólares que llegaban de vuelta los invertía en sociedades especialmente de finca raíz, sirviéndose del Nogal para involucrar empresas y socios en sus lucrativos negocios, que terminaron saturando un portafolio inmobiliario de varios miles de millones de pesos.
En los salones del Club el Nogal, El Papero Gil, Dolly Cifuentes, su hija Ana María Uribe Cifuentes y su esposo, el hijo de Ochoa Vasco, al amparo de la aquella encochinada realeza citadina, estructuraron una de las organizaciones criminales de la década que más droga introdujo a Estados Unidos y qué, a través de una decena de empresas, algunas de las cuales también estaban vinculadas al Nogal, canalizaron dinero del narcotráfico, haciendo uso de los sólidos contactos que en dicha Corporación edificaron con los empresarios que frecuentaban el lugar y que se encargaron de esparcir como regadera el producto de estas divisas sobre la economía nacional.
Hoy, todo cobra sentido. Richard Maock, investigador del CTI que se vio obligado a exiliarse en Canadá, acaba de publicar el audio de la entrevista que le realizó al jefe de seguridad de la empresa Air Cargo Lines, quien asegura que el expresidente Álvaro Uribe Vélez, hoy reconocido como el mejor senador que tiene Colombia, se asoció con el Chapo Guzmán para enviar más de 10 mil kilos de cocaína a Estados Unidos. Se alcanza a ver la sombra de aquel hombre metido en su palacio, que estaba detrás de las dos matronas de la mafia, generalas del Clan Cifuentes Villa y socias del reconocido Cartel de Sinaloa.
El Covid-19 resiste invierno, verano y tempestades

Close-up shot of middle aged woman walking on the street and wearing face mask for health protection while rapidly spreading coronavirus outbreak in the city.
Los nuevos desarrollos sobre el nuevo coronavirus parecen aparecer todos los días, y desafortunadamente, de lejos, no todos son buenas noticias. Como mencionamos en un artículo anterior, los científicos inicialmente esperaban que las temperaturas cálidas en el hemisferio norte redujeran la propagación de COVID-19 en países ubicados en esa parte del mundo, como es el caso del virus de la influenza. Sin embargo, al contrario de estas hipótesis preliminares, una investigación reciente muestra que el nuevo coronavirus puede estar aquí para quedarse durante el verano.
Se ha sugerido que el nuevo coronavirus es sensible a los niveles de temperatura, luz y humedad cuando se trata de la supervivencia del virus en diferentes superficies, lo que hizo que muchas personas razonaran que el virus posiblemente desaparecería o se volvería estacional durante el verano en el hemisferio norte.

Se han divulgado por las redes sociales muchos cuentos chinos acerca del Covid-19. Una de esas fábulas era que era, como los colombianos del altiplano cundiboyaense, alérgico al calor. Pura paja. Es lo que más le gusta, según científicos que refutaron una tesis falsa de Bill Gate..
Sin embargo, parece que esta suposición no se cumple cuando se trata de la epidemiología de la enfermedad a escala mundial. Un artículo de investigación canadiense basado en datos de la Organización Mundial de la Salud y publicado por la Asociación Médica Canadiense investigó recientemente cómo la latitud, el clima, la humedad y las temperaturas influyen en la propagación del nuevo coronavirus en 144 regiones diferentes del planeta y encontraron una fuerte correlación negativa entre cualquiera de esos factores y la propagación de la enfermedad en estas regiones.
Los investigadores tomaron datos sobre la propagación de COVID- 19 en estas regiones durante 2 semanas separadas, del 7 al 13 de marzo y del 21 al 27 de marzo de 2020, con un descanso de 14 días entre el muestreo, igual al período máximo de incubación del virus, para dar suficiente tiempo a los nuevos pacientes exhiben los primeros síntomas. Además de las condiciones geopolíticas y climáticas que mencionamos anteriormente, los autores también tomaron en cuenta varias medidas de distanciamiento social, como restricciones de reuniones masivas y cierre de escuelas.
En general, los investigadores analizaron 375,609 casos de COVID-19. Un análisis estadístico detallado de todas estas condiciones combinadas mostró que, contrariamente a sus expectativas, los autores encontraron que las condiciones climáticas, particularmente la temperatura y la humedad, no redujeron la propagación del virus en absoluto.
Lo que sí ayudó a dificultar la propagación del virus fue medidas de distanciamiento social que tomaron diferentes países para evitar la propagación de COVID-19. Cuantas más restricciones impusiera una región, menos casos nuevos del nuevo coronavirus habían aparecido en esa región.
Como uno de los autores, la profesora Dionne Gesink, explicó en una entrevista con Medical News Today: “El verano no va a hacer que esto desaparezca. Es importante que la gente lo sepa. Por otro lado, cuantas más intervenciones de salud pública haya tenido un área, mayor será el impacto en desacelerar el crecimiento epidémico.
Estas intervenciones de salud pública son realmente importantes porque son lo único que funciona en este momento para frenar la epidemia”. Por lo tanto, desafortunadamente, parece que no podemos confiar en el calor del verano para ahuyentar la pandemia de COVID-19 y las medidas de distanciamiento social. están aquí para quedarse durante los meses cálidos, así que prepárate.
Algunos pacientes generan anticuerpos

Otra tesis que perdió fuerza es la relacionada con los pacientes que, luego de salir de la enfermedad, quedaban curados con anticuerpos. Pero se ha comprobado que es apenas un 9% en promedio. ¿Otro cuento chino?
Cada vez más se fortalece la idea de que las personas que se han infectado de Covid-19 desarrollan anticuerpos capaces de neutralizar el virus. Esto significa que su plasma sanguíneo se perfila como uno de los posibles tratamientos que podría salvar la vida de otros contagiados. Un ejemplo de ello es el resultado de una investigación preliminar realizada en Nueva York. El estudio, que analizó a 1.343 pacientes en los que se confirmó o sospechó la presencia del SARS-CoV-2, demuestra que tras la recuperación la mayoría de ellos había desarrollado anticuerpos contra la infección.
Si bien no se ha comprobado, lo más seguro es que esos anticuerpos generen cierta inmunidad en las personas. Esto está soportado en que la posibilidad de que alguien que estuvo contagiado vuelva a infectarse es muy baja a nivel global, donde se registran 4.673.809 casos confirmados a la fecha. Expertos de Corea del Sur, quienes habían afirmado que el recontagio era real, se han retractado tras verificar que alrededor de 260 casos reportados por ellos como reinfectados terminaron siendo falsos positivos.
En esa medida, los resultados de esta reciente investigación (aún preliminar) son una buena nueva para el mundo. Más, teniendo en cuenta que la cantidad de anticuerpos analizada en la muestra no está ligada a la edad, el sexo o la gravedad en la que estuvieron los contagiados, según sus autores que pertenecen a la Escuela de Medicina del Hospital Monte Sinai de Nueva York. Ellos, también, participan del ensayo clínico para tratar enfermos de coronavirus con plasma hiperinmune.
Uno de los hallazgos más interesantes en este camino es que entre más grave ha estado un paciente, más proteínas protectoras ha generado. Esa evidencia fue aportada por un estudio, también preliminar, aplicado en China con 175 pacientes. En ambas investigaciones se ha confirmado que el pico de producción de los anticuerpos aparece 15 días después de que los síntomas hayan desaparecido. De ahí que las pruebas deban realizarse dos semanas después para tener mayor confiabilidad en el resultado.
Varios estudios científicos coinciden en que los pacientes desarrollan inmunidad duradera frente al virus SARS-CoV-2, lo que impediría las reinfecciones. Así lo indica un estudio preliminar basado en 1.343 estadounidenses donde todos desarrollaron proteínas protectoras.











