Restan cuatro fechas del torneo Liga Postobón II: Junior está en el puesto 13 con 18 puntos. Hablando en términos futboleros, está colgado de un hilo.
Por Francisco Figueroa Turcios
El número mágico para clasificar al octogonal final es el 27. Es decir que al onceno «Tiburón» le resta sumar nueve puntos, porque debe ganar tres de los cuatro partidos en disputa. La tarea no es fácil, por el calendario de partidos que le esperan, por lo que a partir del domingo cuando enfrente al Nacional en el estadio «Metropolitano», Julio Avelino Comesaña deberá recurrir a la calculadora. Serán cuatro finales que deberá afrontar Junior: Ante Nacional (jugando de local), Pasto (visitante), Caldas (local) y Santa Fe (visitante).

Una de las ventajas de Julio Comesaña es que es un técnico trabajador. Por travesuras del destino eso no es suficiente.
En el primer partido de los cuatro que le faltan en la Liga Postobón II, Junior enfrenta al Nacional, un rival directo y también urgido de triunfos (Nacional ocupa la sexta casilla, con 20 puntos): históricamente el cuadro «Verdolaga» hace buena presentaciones en Barranquilla y las estadísticas le favorecen en la consecución de triunfos de visitante. En el Nacional juegan cinco jugadores que militaron en el Junior. Ellos son: Luis Carlos Ruíz, Sherman Cárdenas, Luis Páez, David Valencia y Edwin Cardona, que siempre que enfrentan al cuadro barranquillero dejan hasta la última gota de sudor en la cancha.
El segundo partido será de visitante ante el Deportivo Pasto. Para este encuentro hay dos argumentos nefastos para el Junior. El primero, que le ha ganado al onceno pastuso en el estadio ‘La Libertad’; lo segundo es que los dirigidos por Comeseña no han marcado gol fuera de Barranquilla en este torneo. Los únicos cuatro goles de visitante se los anotó el 26 de Julio a la Universidad Autónoma del Caribe ( 4-2 ), en el estadio «Metropolitano». Junior deberá luchar contra estos dos ‘fantasmas’ ante Pasto.

Cuando la ira se apoderada de Comesaña, no hay quien se atreva a decirle ‘pelo de burra’ sin que se gane un puñetazo.
El tercer compromiso será de local ante el Once Caldas: no hay otra alternativa que ganar. Jugar en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez no le garantiza al Junior el triunfo, porque en este torneo ha sido presa fácil de muchos rivales que aparentemente estaban en la lista de ganables –como el caso de Fortaleza–. Caldas cumple una buena campaña y ya tiene su tiquete listo para la fiesta de fin de año en el fútbol profesional colombiano.
El cuarto y último partido del Junior será de visitante ante el Independiente Santa Fe. Partido de alto riesgo para perder.
El mito de la altura ha afectado históricamente a los jugadores del Junior, por lo que los partidos ante Millonarios y Santa Fe estaban en la agenda de los técnicos con un signo de interrogación. El cuadro «cardenal» cumple una exitosa campaña y es líder sólido del torneo. Santa Fe es dueño de unas cifras impresionantes en este semestre, de la mano del técnico argentino Gustavo Costas. Sumando lo hecho en la Liga y en la Copa Colombia (patrocinada por Postobón), ha jugado 28 partidos: ganó 20, empató 4 y solo perdió 4. Ya está en semifinales de la Copa, y en la Liga virtualmente ya llegó a la misma instancia.
Por encima del Junior están equipos como Chicó (18 puntos), Tolima (19 puntos), Envigado (19 puntos) y Patriotas (19 puntos) que lucha por ingresar al club de los ocho. Es decir que Comesaña le restan cuatro fechas, los últimos 12 puntos, cuatro semanas para salvar el año. Y salvarse él. Es la gran verdad. No debería ser así. Pero en nuestros modestos clubes manejados como tiendas donde se compra y se vende yuca, papa y pollo, y de noche se bebe licor hasta la madrugada, las cosas son así. Tanto así que al hombre que más quiere al Junior y más conoce al equipo porque ha vivido en sus entrañas desde niño, irrespetuosamente le llaman ‘Toño Yuca’. ¡Hombre, no hay derecho!











