Por Gilberto Marenco Better, Magister en administración de empresas
¿Con el incremento en el salario mínimo en Colombia del 23% se generará una catástrofe económica o mejorará la calidad de vida de los trabajadores? este es el interrogante que se debate desde ayer en toda la nación. Veamos entonces;
Un incremento del 23% en el salario mínimo en Colombia no produciría automáticamente una catástrofe económica, pero sí implicaría riesgos importantes si no viene acompañado de políticas complementarias. El impacto real dependería del cómo, cuándo y con qué medidas se implemente.
Posibles beneficios:
Mejora inmediata del ingreso real
Para trabajadores que viven al límite, un aumento fuerte sí mejora la capacidad de compra, especialmente en alimentos, transporte y servicios básicos.
Estimula la demanda interna
Más ingresos → más consumo → dinamización del comercio local y algunos sectores productivos.
Reduce pobreza laboral
En Colombia, muchos trabajadores formales con salario mínimo siguen siendo pobres. Un aumento alto puede reducir esa brecha.
Riesgos reales:
Presión inflacionaria
Si las empresas trasladan el aumento de costos a precios, la inflación puede comerse el aumento, dejando a los trabajadores igual o peor.
Golpe a pequeñas y medianas empresas
Las mipymes, que generan la mayoría del empleo, podrían:
Despedir trabajadores
Pasar a la informalidad
Cerrar
Aumento de informalidad
Colombia ya tiene alta informalidad laboral. Un salto brusco puede empujar a más empleadores a evadir la formalidad.
Desempleo en sectores intensivos en mano de obra
Agricultura, comercio, servicios personales y construcción serían los más afectados.
¿Catástrofe o mejora?
Ni una cosa ni la otra por sí sola.
Un aumento del 23% no es sostenible si:
La productividad no crece
No hay alivios tributarios para mipymes
No se controla la inflación
No se fortalecen inspección laboral y formalización
Pero sí puede mejorar la calidad de vida si:
Se hace de forma gradual
Va acompañado de subsidios a la nómina para pequeñas empresas
Se reducen costos no salariales
Se controla el alza de precios
Se impulsa productividad y empleo formal
🔹 Conclusión clara
👉 Un aumento del 23% aislado es riesgoso.
👉 Un aumento alto, bien diseñado y acompañado, puede ser positivo.
El problema central en Colombia no es sólo cuánto se gana, sino:
El costo de vida
La informalidad
La baja productividad
La debilidad del aparato productivo
Además hay un factor que debe tenerse en cuenta LA CORRUPCIÓN, los depredadores del erario y los políticos enquistados en el Congreso, que no tienen el menor ápice de sensibilidad para apoyar las reformas de tipo social que mejoraría la calidad de vida de los más pobres y excluidos. (análisis hecho con ayuda de IA)











