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Barranquilla Fútbol Club eliminó a Millonarios:David volvió a derribar a Goliat

Por: Francisco Figueroa Turcios

Primero fue Junior. Ahora fue Millonarios. El Barranquilla Fútbol Club, último del torneo BetPlay II, volvió a desafiar la lógica y se metió en las semifinales de la Copa Colombia.

Hay noches en las que el fútbol decide burlarse de las estadísticas. No mira la tabla de posiciones. No pregunta cuánto cuesta una nómina. No le interesa la historia acumulada en las vitrinas. Simplemente pone a rodar una pelota y les recuerda a todos que, durante 90 minutos, once hombres pueden convertir un sueño en realidad.

David y Goliat

En el estadio Romelio Martínez volvió a aparecer David. Y, como en aquella antigua historia bíblica, David volvió a enfrentarse a Goliat. Esta vez, Goliat vestía de azul. Era Millonarios, uno de los históricos del fútbol colombiano, un equipo acostumbrado a las grandes batallas, a los estadios llenos y a las noches en las que la camiseta pesa como una armadura.

Al frente estaba el Barranquilla Fútbol Club. El pequeño de la casa. El equipo que ocupa el último lugar en el torneo BetPlay II.El que no aparece entre los poderosos de la clasificación.

El que, sin embargo, parece haber encontrado en la Copa Colombia un territorio diferente, una especie de reino encantado donde las jerarquías desaparecen y los gigantes pueden terminar de rodillas.

Y otra vez sucedió. El partido terminó 1-1 después de los 90 minutos. Y cuando el balón dejó de rodar, apareció nuevamente ese rincón del fútbol donde la gloria y la tragedia se separan por unos pocos pasos: los penaltis.

El Barranquilla volvió a sobrevivir. Volvió a creer. Volvió a celebrar. Y Millonarios quedó eliminado. La historia que había comenzado contra Junior volvió a repetirse. Primero fue Junior.Quizás lo ocurrido ante Millonarios no pueda entenderse completamente sin regresar unas páginas atrás.

Porque este David ya había aparecido. Ya había probado que podía desafiar a un gigante. La primera víctima había sido Junior. El poderoso vecino, el equipo de la ciudad, el club acostumbrado a jugar con la presión de miles de aficionados y con la obligación permanente de ganar.

Pero aquella vez también apareció el Barranquilla Fútbol Club con su fútbol de resistencia, con su valentía y con esa convicción que parece crecer cuando todo el mundo cree que el resultado ya está escrito.

El partido terminó igualado y la clasificación tuvo que definirse desde los doce pasos. Entonces el pequeño dio el golpe. Los penaltis lo llevaron a la siguiente estación. Y muchos pudieron pensar que aquello era una de esas historias maravillosas que el fútbol regala de vez en cuando.

Una sorpresa. Una casualidad. Una noche extraordinaria. Pero el fútbol volvió a ponerlos frente a otro gigante. Y David volvió a sacar la piedra de su bolsillo.

Millonarios llegó como Goliat

Millonarios llegó al Romelio Martínez con la historia de su lado. Con la camiseta de un grande. Con la experiencia. Con jugadores acostumbrados a este tipo de escenarios. Y con Alberto Gamero nuevamente al frente del conjunto capitalino, un hombre que conoce como pocos las exigencias del fútbol colombiano y que volvía a pisar fuerte en el torneo BetPlay II.

Todo parecía favorecer al visitante. Pero el Romelio Martínez tiene memoria. Es un estadio que ha visto pasar generaciones, ídolos, derrotas, títulos, lágrimas y celebraciones. Y aquella noche volvió a convertirse en el escenario de una historia improbable.

Barranquilla no necesitaba parecerse a Millonarios. No necesitaba tener su historia. No necesitaba demostrar que era más grande. Solo necesitaba resistir. Pelear. Correr. Creer. Y esperar su momento.

El partido fue avanzando como avanzan esas batallas en las que ninguno quiere regalar un metro. Hasta que llegó el empate. El 1-1 dejó todo suspendido. El reloj llegó al minuto 90. No hubo más tiempo. No hubo prórroga. No hubo otra oportunidad para corregir.

La Copa Colombia volvió a llevar al Barranquilla hacia los penaltis. allí, donde el corazón late más rápido que las piernas, David volvió a ser David. La Copa que le cambió la cara al Barranquilla.Hay una contradicción hermosa en esta historia.

Mientras el Barranquilla Fútbol Club sufre en el torneo BetPlay, donde ocupa el último lugar, en la Copa Colombia se ha convertido en uno de los protagonistas inesperados. Es como si tuviera dos caras. Una mira con preocupación la tabla del campeonato.

La otra mira hacia adelante y descubre que todavía puede soñar con una copa. En el torneo de la regularidad, los números lo persiguen. En la Copa, en cambio, los números parecen obedecerle.Porque aquí no importa dónde estaba antes. Importa hasta dónde ha llegado. Y ahora ha llegado a las semifinales.

El equipo que muchos miraban desde abajo terminó dejando en el camino a dos nombres enormes del fútbol colombiano. Primero Junior. Después Millonarios. Dos gigantes. Dos noches. Dos definiciones desde el punto penal. Dos capítulos de una misma historia. David ya no pide permiso…

Ahora viene América. Pero la historia todavía no termina. Al otro lado del camino aparece América de Cali. Otro gigante. Otro nombre histórico. Otro desafío. La semifinal de la Copa Colombia volverá a tener como escenario al estadio Romelio Martínez. Y allí estará nuevamente el Barranquilla Fútbol Club. El mismo equipo que ocupa el último lugar del torneo BetPlay.

Un duro golpe en la mesa…

«Dimos un duro golpe en la mesa, tenemos un proceso y un equipo competitivo” : Las palabras de Arturo Char, dirigente del Barranquilla Fútbol Club, todavía parecen rebotar en las paredes del viejo Romelio Martínez, como si el estadio quisiera guardar para siempre el eco de una noche en la que David volvió a desafiar a Goliat.

Y esta vez David no llevaba una honda en las manos. Llevaba una camiseta roja, un grupo de muchachos convencidos de que los gigantes también pueden caer y una fe capaz de convertir los penales en una lotería donde el corazón termina pesando tanto como los pies.

El Barranquilla FC nació con una misión que va mucho más allá de ganar partidos: formar futbolistas, darle espacio al talento de la región y convertir a jóvenes jugadores en protagonistas de su propia historia.

Por eso, cuando Arturo Char habla de “un proceso”, sus palabras adquieren otra dimensión. No habla solamente del equipo que eliminó a Millonarios. Habla de una idea. De una cantera. De muchachos que quizás algún día vestirán la camiseta de Junior, jugarán en otro club del fútbol colombiano o cruzarán las fronteras para buscar un lugar en el fútbol internacional.

Sebastián Guerra: dos atajadas de tiro penal y se convirtió en el héroe

El Barranquilla FC ha sido, durante años, una especie de laboratorio de sueños. Mientras otros compran nombres, este proyecto intenta fabricarlos. Mientras otros buscan resultados inmediatos, este club apuesta por el tiempo. Y el tiempo, que tantas veces parece enemigo del fútbol, comienza a darle la razón. La noche frente a Millonarios fue una prueba de madurez.

El fútbol que no entiende de pronósticos. El fútbol que permite que un muchacho desconocido se convierta en héroe durante noventa minutos. El fútbol que le recuerda a los poderosos que ningún escudo es invencible.

Por eso las palabras de Arturo Char tienen tanta fuerza: “Dimos un golpe en la mesa”. Sí. El Barranquilla FC golpeó la mesa. Pero quizás lo más importante es que no la golpeó por casualidad. La golpeó después de un proceso.

Después de formar jugadores. Después de insistir. Después de aprender a perder. Después de caminar por los caminos difíciles del fútbol de ascenso y de enfrentar la dureza de una temporada en la que los resultados no han acompañado.

Quizás dentro de algunos años nadie recuerde la posición que ocupaba el Barranquilla FC en la tabla cuando enfrentó aquella noche a Millonarios. Quizás tampoco recuerden quién pateó primero o quién tuvo el último penal. Pero quedará la historia. La historia que el Barranquilla Fútbol Club eliminó a Millonarios!!!

Sobre el autor

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es
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