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Barranquilla, fortuna y desdicha, bajo la lupa de sus líderes

El encuentro de empresarios y políticos en Moy´s para celebrar los 80 años del arquitecto y excongresista Emilio Lébolo Castellanos se convirtió en una verdadera tertulia. 

Por Rafael Sarmiento Coley

Algunos tertuliaderos que suelen hacerse en Barranquilla, que son numerosos, por defecto se convierten en unos monólogos en donde sobresale, sin que haya manera de evitarlo, la voz del dueño de casa. Por mucho que lo disimule, termina imponiendo sus orientaciones, que, por lo general, van en contra de los intereses colectivos y de las verdades que se quieren sacar a flote.

10 Lébolo Marcos Pérez Quintero e Ivá,

El cantautor vallenato Iván Ovalle dedica una canción a Emilio Lébolo. Al fondo numerosos contertulios, entre ellos Marcos Pérez Quintero.

Porque cada organizador de estas famosas tertulias tiene su compromiso. Algunos con la Administración Distrital. Otros con el Departamento. Los hay comprometidos con el Gobierno Nacional, y, desde luego, no faltan los que están en el plan de sobreguarda de los intereses de multinacionales de las cuales se han beneficiado –¡y de qué manera!—como es el caso de la multinacional brasilera Odebrecht, con sólidos nexos de cabildeo y sobornos en la Costa Caribe, en favor de cierta familia de pedigrí que se las tira de café con leche y pretenden convencer a todo el mundo, por fortuna sin lograrlo, que son como la yodora, pulcritud a toda hora.

La inseguridad a la mano

9 roberto zabaraín, luis nicolella

En la mesa de Roberto Zabaraín y Luis Nicollela sehabló de algunas vías que deben ser ampliadas porque quedaron ‘añuñías’.

Tres temas puntuales dominaban las conversaciones de mesa en mesa. La magnífica administración de Alejandro Char en materia de educación, salud, parques de recreación, construcción de nuevas vías y reparación de otras, la obra de fondo para abolir los más terribles arroyos, el Centro de Convenciones Puerta de Oro, la pujanza de la industria de la construcción, la disminución ostensible en la accidentalidad vial y el posicionamiento de Barranquilla como ciudad con futuro.

8 Celedón, Ruiseco y Guerrero

Hernando Celedón, Juan Manuel Ruiseco y Carlos Guerrero hablaron de correos, puertos y los ‘comoditis’.

Son verdades de apuño, que, por muy amargados o agoreros que sean los enemigos gratuitos del Alcalde, les queda patas pa’ arriba controvertirlas. En ese campo, la ciudad hoy es otra. Crece por todos sus costados. El valor de la tierra está por las nubes.- Porque la plata que se paga en impuestos se ve y se disfruta.

Claro, el lunar negro no quedó por fuera y fue tema en todas las mesas. “Ya se ha llegado a niveles insoportables”, exclamó uno de los empresarios. Un dirigente político opinó que Alex Char dejó crecer “el enano y, cuando vino a reaccionar, ya era necesario hacer un descomunal esfuerzo para romperle el espinazo a la inseguridad”.

¿De dónde nace el fenómeno?

7 Pellín González el primer chicharrón del caldero

Pellín González (derecha) fue el afortunado que se comió el primer chicharrón de la olla.

Arquitectos, como Roberto Zabaraín, economistas como Hernando Celedón y Arturo Fernández Renowitzky, sociólogos, escritores, congresistas, periodistas como Edgard García Ochoa (el popular ‘Flash’), empresarios como Luis Nicolela, exalcaldes y políticos en ciernes se arriesgaron a dar versiones distintas.

Por un lado están los desplazados por los grupos armados al margen de la ley. Los ejércitos de sicarios, desmovilizados, paramilitares sin ‘jefe’ a la mano que los meta en orden, y, lo más grave, la abundancia de armas en la calle y la facilidad con la cual se consiguen.

A ello se suma la cantidad enorme de colombianos que se vinieron a toda carrera de Venezuela, con las manos vacías. De vaina llegaron con vida. Y detrás de ellos miles de refugiados venezolanos que de repente, después de vivir en la holgura por los chorros de petróleo que sacaban del vientre de la tierra, se encontraron con un país arruinado económica, social y políticamente. Las estanterías vacías. Y sin plata para traer comida de contrabando. Mejor dicho, el peor de los mundos.

6 William Escaff llegando

William Escaf fue recibido con calle de honor.

Lo más doloroso de todo es que la mayoría de la gente que en Barranquilla se dedica al atraco, asalto y saqueo a residencias a mano armada no pertenece al siniestro mundo del sicariato. De ahí que haya hecho carrera la frase que muchos de ellos le dicen a sus víctimas: “¡Hey! Te vas a hacer matar por un celular?” Lo que significa que su intención es apoderarse de un objeto de valor para sobrevivir. No es un homicida en potencia.

Fortuna y desdicha

Por eso hay que señalar, parodiando un viejo vallenato de Sergio Moya Molina, ‘Fortuna y Desdicha’, que Barranquilla vivió un momento de gloria y esplendor, con plata en el bolsillo “y alegría en el corazón”.

5 Antonio Vallejo

El exconccejal y dirigente del Partido Liberal Antonio Vallejo.

La desdicha vino con la desgraciada plaga de la corrupción, la inundación de desplazados, repatriados e inmigrantes que venían de un país convertido en una hoguera humana. En realidad es triste admitir que no hay dicha que sea eterna. Y que de eso tan bueno – como lo que brillaba en Barranquilla en su momento de pleno crecimiento- no dan tanto. Y vino la plaga maldita de la inseguridad.

Situación dramática de la cual ahora muchos politicastros tratan de pescar en río revuelto proponiendo pendejadas que no conducen a nada, cuando en el fondo son otras las medidas supremas que es necesario aplicar para recuperar la seguridad que necesita y merece la ciudad de mayor futuro en Colombia en los últimos años.

Como siempre, no faltó algún perverso cicuta que hizo este comentario: “es que Barranquilla iba tan bien, que ya estaba dando ejemplo hasta a la propia Bogotá, a Medellín, Cali. No les extrañe que desde allá nos hubieran enviado en contenedores a miles de malandros a dañarnos el momento de gloria”. La idea, absurda en apariencia, no es del todo descabellada.

La corrupción y la reforma

4 Hernando Celedón

Hernando Celedón Manotas, el hombre que hizo de Monómeros Colombo-Venezolanos una de las más poerosas empresas exportadoras de Latinoamerica, hoy goza de merecida pensión.

Aves de mal agüero ven el paisaje y viven contando muertos, heridos, víctimas de atracos y modus operandi del submundo de la delincuencia. Carecen de la capacidad mental para mirar más allá de sus narices. A diferencia de aquellos años 20, el Estado no le arrancaba tanta plata a la comunidad con la catarata de impuesto, como ocurre ahora. Quien tiene una casa propia paga más en impuesto y valorización, que en arriendo, si no fuera propietario. Quien es dueño de un carrito de quinta categoría paga más en impuestos y multas y combustible, que lo que se gastara en bus o taxi, si no contara con vehículo propio.

El pueblo se empobrece cada día más. Inmensos sectores han envilecido como consecuencia de las desacertadas medidas sociales, económicas y políticas. Los que están arriba en los estratos altos, que tienen acceso a la información de los contratos y de los rincones del Estado en donde está la plata, roban con avaricia incontinente. El pueblo raso no tiene la menor posibilidad de participar en esos carruseles del “como voy yo ahí”.

3 Orlando Abello y Gabriel Mt Apar

Orlando Abello y Gabriel Martínez-Aparicio, en un rincón de la tertulia.

Barranquilla ha sufrido, como a principios del siglo pasado, una verdadera invasión de familias enteras que vienen en busca de mejor futuro. Y se encuentran con un panorama poco grato por la ola de inseguridad.

De mesa en mesa

Como si se tratara de un concierto musical con Peter Manjarrés y Silvestre Dangond, la discoteca-bar Moy´s estuvo atestada. Centenares de invitados al cumpleaños de Lébolo. Las canciones de Iván Ovalle, y el piano y musicalización de Manuel Ibáñez.

Lo más interesante es que de cada mesa de repente saltaban los espontáneos. Algunos a sustituir al artista del show, Iván Ovalle, con tremendas voces. El más aplaudido, Chico Ordosgoitia con el tema de Paul Anka, ‘A mi manera’, inmortalizado por ‘La Voz’, Frank Sinatra.

2 Carlos Murgas, Rafael Amaris y otros

El combo liderado por Carlos Murgas y Rafael ‘El Negro’ Amaris, fue el que más se gozó la amena reunión.

Otro que por poco es paseado en hombros por todo el salón de Moy’s fue Francisco Tepedino.  A sus 82 años tuvo la osadía de sacar a bailar a la única mujer presente, la asistente del pianista. Y Tepedino, de origen italiano, célebre por una famosa casa de fotografías en Barranquilla e importaciones de disco y películas, se movió como cualquier joven de 30 años, al compás de salsa, boleros, porros. Y remató cantando y disco de Carnaval.

José Amín, hermano del senador Jaime Amín, presente en la reunión, dijo ¡quién dijo miedo! Y subió a tarima a cantar como cualquier profesional y fue llamando a varios de sus hermanos allí presentes. Lo mismo que Hazbum, el hijo de Amalín, quien actuó como todo un consagrado showman en tarima.

Los grupos y los temas


Como es natural en estas reuniones numerosas, se forman múltiples tertulias.

En una esquina estaban Fercho Bernal, Abelardo García, Moncho Crespo, Pier Coymat y Lucas Lébolo.

11 Zabaraín, Luis Nicolela y Lébolo

Roberto Zabaraín, Luis Nicolella y Emilio Lébolo Castellanos.

Más adelante estaban Carlos Murgas, Rafael Amaris, Alberto ‘El Gordo’ Molinares, Edgar García Ochoa (‘Flash’), y de vecinos estaban Pellín González, Alfredo Carbonell, William Escaff.

En el centro estaba la mesa con Arturo Fernández Renowitzky, Antonio Vallejo, Orlando Abello Matínez-Aparicio, el exsenador y propietario del noticiero Televista Jaime Vargas y Gabriel Martínez Aparicio.

Los tres hijos del cumplimentado –Shopping (Emilio Jr.), Dino y Randy Lébolo King. La esposa de Emilio Lébolo Castellano, la texana Cherry King de Lébolo, no acostumbra hacer presencia en estas reuniones. Porque, precisamente, terminan en tertulias. Es una lástima, porque Cherry es una excelente anfitriona.

La única dama presente, Milena Lébolo, sobrina de Emilio, estaba en una mesa apartada con César Perdomo y Toño Torres. Y empresarios como Juan Manuel Ruiseco, Carlos Guerrero, Rafael Lapeira, Hernándo Celedón Manotas, no se quedaban anclados en ninguna mesa. Picaban aquí, y allá. Cambiando de temas. “Es un ejercicio contra el alemán”, dijo uno de ellos.

En las salas aledañas al enorme salón principal del bar-discoteca, estaban los propietarios, Iván Tarud María, y su hijo Moisés ‘Moy’s’Tarud Orozco, craneando con Alberto ‘Torta’ Arteta, el veteranazo de espectáculos (“yo fui el maestro de Enrique Chapman”, afirma), todo lo concerniente al espectáculo que presentarán en Carnaval: ‘Moy’s a la calle a plena luna’.

El caso de Moy´s Tarud Orozco es de admirar.  A sus 32 años es el empresario de la industria del entretenimiento y la gastronomía de mayor proyección a nivel regional. Es algo que no recoge del suelo, su abuelo, el inolvidable Moisés ‘Musa’ Tarud Hazbun fue Concejal de Barranquilla a los 21 años de edad. Se convirtió en uno de los más respetados oradores, porque siempre lanzaba una denuncia, que “alguien del más allá me la contó esta madrugada por teléfono”. Nunca se quitó la mala costumbre de empezar a llamar por teléfono a sus “fuentes del más allá” desde las tres de la madrugada. Eran sus mejores amigos, como don Roberto Esper y los periodistas de mayor experiencia en la ciudad.

Otra de las grandes fuentes informativas de Musa era el viejo Emilio Lébolo De la Espriella. Vivía al lado de don Roberto Esper, patio con patio. Se levantaban a las tres de la madrugada. El primero que se despertaba hacía el tinto. Tenían un hueco en la pared y de ambos lados una mecedora con cojines y toallas. Ahí, soboreando hasta cinco tazas de café humeante, analizaban la política local, arreglaban los problemas de la ciudad, el país y el mundo, hasta cuando ya despuntaban los primeros rayos del sol.

Todas estas historias salieron a flote este jueves con motivo de la celebración de los 80 años del extraordinario Emilio Lébolo Castellanos, quien cerró la gigantesca tertulia con un discurso breve, improvisado, sentido y certero.

 

 

Sobre el autor

Director general de Lachachara.co y del programa radial La Cháchara. Con dos libros publicados, uno en producción, cuatro décadas de periodismo escrito, radial y televisivo, varios reconocimientos y distinciones a nivel nacional, regresa Rafael Sarmiento Coley para contarnos cómo observa nuestra actualidad. Email: rafaelsarmientocoley@gmail.com Móvil: 3156360238 Twitter: @BuhoColey
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