Hasta ahora los habitantes del municipio habían lanzado la voz de auxilio y nadie les había prestado atención. Fue la Reina, y ahora van todos.
Por Chachareros y equipo de Sucre
Durante todas estas semanas, desde cuando las primeras lluvias del intenso invierno subieron las aguas del río Cauca, Guaranda quedó en la ruina, porque las cosechas se anegaron, el ganado y los animales de corral quedaron sin pasto y gallinas y cerdos se ahogaron.

La Reina Ariadna con el gobernador Julio César Guerra Tulena y el alcalde de Guaranda Nolberto Beltrán Bueno.
Un débil terraplén construido en forma artesanal por los propios guaranderos está a punto de ser borrado del mapa por las incontenibles aguas del Cauca. Y todo eso lo sabía el gobierno nacional, la Oficina de Atención de Desastre y, por supuesto, el Gobernador de Sucre, Julio César Guerra Tulena, quien como médico que es (o era) debe saber que, cuando hay estas inundaciones, los primeros que sufren son los niños, con enfermedades respiratorias, bronquitis, alergias, parasitosis y otras enfermedades.
Nadie nunca les envió siquiera un mensaje de saludo. Pero ahora, cuando la Señorita Colombia 2014-2015 Ariadna Gutiérrez Arévalo, demostrando una sincera sensibilidad por los problemas sociales de su pueblo sucreño, pidió que no quería banquetes ni homenajes de clubes sociales, que lo primero que deseaba hacer era ir a Guaranda.
Quería ver cómo es la situación. Verlo con sus propios ojos, hablar con la gente, y decirles a las autoridades locales, departamentales, regionales y nacionales, “¡señores, por Dios, pongan un poco de corazón para ayudar a esta gente que necesita de todos nosotros!”.
El gobernador Guerra Tulena ya está por irse. No le ha parado ni cinco de bolas al problema de Guaranda. Al fin y al cabo él en sus 80 años de estar haciendo política ha vivido de los votos de la Mojana, pero nunca ha hecho mayor cosa por esa subregión.
Una Reina distinta
Por eso hay que agradecerle a Ariadna que haya venido con ese temple de mujer de valores, sensible ante el dolor ajeno, y de carácter para tomar decisiones. Dijo “¡voy para la Mojana, para Guaranda!”. Y fue. Por eso Sucre no deja de apreciar el carácter mezclado –-en una combinación perfecta y magnífica– la belleza de su reina, esta semana mientras visitaba la zona en riesgo de inundación en la región de la Mojana. La Señorita Colombia, Ariadna Gutiérrez Arévalo, fue recibida por miles de admiradores que se acercaron para felicitarla y saludarla.
Una multitud esperaba a la beldad a la entrada de Guaranda, desde allí hasta la plaza principal de la población un río humano la siguió sin descanso, pero la explosión de afecto hacia la Reina se hizo más grande cuando la soberana nacional de la belleza tomó el micrófono para saludar al pueblo que la aclamaba. Les dio un mensaje de esperanza. Los invitó a que tuvieran fe. “No bajen la guardia, luchen por sus derechos”. Y el pueblo la aplaudió a rabiar.
En el parque central de Guaranda donde programó su primera visita real, el Alcalde Nolberto Beltrán Bueno, le impuso a la Diosa de la Sabana la medalla al Mérito Ciudadano Noble Corazón y la declaró madrina de los guaranderos.
En Guaranda dos grupos de danza demostraron sus habilidades artísticas y un coro eterno canto su nombre. No era para menos, por primera vez una señorita Colombia pisaba tierras mojaneras
«Traigo para ustedes un mensaje de cariño y amor ahora que están en difíciles condiciones por la amenaza de inundarse», dijo la Reina, convencida de tocar los corazones de los presentes.
Pero antes en Majagual, miles de habitantes se interpusieron en su camino y la obligaron a descender del vehículo en que se transportaba. De inmediato la emoción se apoderó de todos. Niños, jóvenes y adultos querían tocarla y recibir un beso de la mujer más bella de Colombia.
Posteriormente visitó el chorro de Arelis por donde el río quería salirse de su curso. Una inundación mayor fue evitada por los guaranderos, cerca de 500 personas de manera artesanal luego de trabajar 24 horas consecutivas impidieron el desbordamiento del Cauca.
El gobernador, Julio César Guerra Tulena, quien estuvo dirigiendo el recorrido, entregó alimentos y se comprometió en conseguir con el gobierno nacional recursos para disminuir los riesgos de inundaciones.
Por su parte, José Nicolás Vega, Coordinador de la Unidad de Riesgo del Departamento, dijo que aunque se ha controlado el chorro Arelys la amenaza persiste.












